Novartis Sp ADR ha firmado un acuerdo valorado en hasta 7.800 millones de dólares, en una nueva muestra del creciente interés de las grandes farmacéuticas internacionales por las empresas biotecnológicas chinas.

La farmacéutica suiza ha alcanzado un acuerdo de licencia con Abogen Biosciences para acceder a su principal activo en desarrollo, un tratamiento experimental en fase inicial destinado a enfermedades autoinmunes, según informó la compañía china en un comunicado.

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China se está consolidando como una importante fuente de innovación para las farmacéuticas occidentales, que buscan nuevos medicamentos con potencial para convertirse en productos superventas. Esta necesidad cobra especial relevancia ante la próxima expiración de las patentes de algunos de los fármacos más vendidos del sector, que actualmente generan cientos de miles de millones de dólares en ingresos y que comenzarán a perder su protección comercial a principios de la década de 2030.

El acuerdo llega además en un momento especialmente relevante para Novartis. Las acciones de la compañía, tradicionalmente caracterizadas por su estabilidad, sufrieron recientemente una fuerte caída tras varios reveses en ensayos clínicos, lo que ha generado dudas sobre su capacidad para desarrollar y comercializar nuevos medicamentos que compensen la futura pérdida de exclusividad de algunos de sus principales productos.

Como parte del acuerdo con Abogen, Novartis abonará inicialmente 575 millones de dólares por los derechos globales de la terapia basada en ARN mensajero desarrollada por la biotecnológica china. La operación contempla además pagos adicionales de hasta 7.200 millones de dólares vinculados al cumplimiento de determinados hitos de desarrollo y comercialización.

Asimismo, Novartis dispondrá de una opción exclusiva para obtener licencias sobre otros activos desarrollados por Abogen mediante su plataforma tecnológica de ARN.

Los acuerdos de licencia se han convertido en una de las fórmulas preferidas por las grandes farmacéuticas occidentales para acceder a la innovación procedente de China.

Este modelo les permite incorporar medicamentos experimentales a sus carteras y aprovechar nuevas tecnologías sin necesidad de adquirir directamente las compañías biotecnológicas que los desarrollan.