Antonio Castelo, analista de iBroker, señala que el contexto actual de los mercados financieros viene marcado por una elevada incertidumbre geopolítica, con el foco puesto en Oriente Medio y especialmente en el estrecho de Ormuz, cuya tensión ha impulsado con fuerza el precio del petróleo por encima de los 100 dólares. Este factor se ha convertido en el principal motor del comportamiento bursátil, condicionando tanto las expectativas de inflación como las decisiones de política monetaria. A pesar de ello, las bolsas están mostrando una resistencia notable, con caídas moderadas y sin señales de pánico, lo que refleja cierta complacencia del mercado ante los riesgos.
En este entorno, el IBEX 35 destaca por su comportamiento relativamente sólido frente a otros índices europeos. Esto se debe principalmente a su composición sectorial, con un peso elevado de bancos, utilities y compañías energéticas, sectores que tienden a comportarse mejor en escenarios de tipos de interés elevados, inflación persistente y tensiones energéticas. Sin embargo, esta resistencia no implica inmunidad: si el precio del crudo se mantiene alto durante un periodo prolongado, el impacto negativo terminará trasladándose al consumo, al transporte y a los márgenes empresariales.
Respecto a si es un buen momento para invertir en el IBEX 35, la conclusión es matizada. La bolsa española sigue siendo una opción atractiva dentro de Europa por su perfil más defensivo, pero no parece recomendable entrar de forma indiscriminada. El mercado está extremadamente condicionado por la evolución del petróleo y la situación geopolítica, por lo que el momento de entrada depende en gran medida de cómo evolucionen estos factores. En otras palabras, más que una decisión binaria de “entrar o no entrar”, la clave está en la selección de valores y en el enfoque estratégico.
En este sentido, la estrategia más adecuada pasa por ser selectivo. Si se prevé que la tensión energética continúe, tiene sentido centrarse en compañías que se benefician de este entorno, especialmente del sector energético y utilities. Entre los valores destacados se encuentran Repsol, claramente favorecida por el encarecimiento del petróleo y con margen para mejorar sus previsiones;Iberdrola como apuesta defensiva dentro de las renovables y redes eléctricas; y Endesa también beneficiada por su perfil regulado. Estos valores ofrecen mayor estabilidad en un contexto incierto.
Por el contrario, sectores como aerolíneas, turismo o industria pesada tienden a verse perjudicados por el aumento del coste energético. Compañías como IAG (Iberia) o ArcelorMittal sufren en escenarios de petróleo caro, ya que sus costes aumentan y sus perspectivas de demanda se deterioran. Estos sectores solo recuperarían atractivo si se produce una relajación clara de las tensiones y una caída del precio del crudo.
En definitiva, el IBEX 35 sigue siendo una alternativa interesante dentro del panorama europeo, pero el momento actual exige prudencia. No se trata de entrar al mercado por inercia, sino de hacerlo con una estrategia clara, horizonte de medio plazo y una cartera bien equilibrada. Además, es fundamental evitar decisiones impulsivas y, en caso necesario, considerar coberturas para proteger la inversión. La clave no está en anticipar cada movimiento del mercado, sino en mantener disciplina, diversificación y coherencia con el perfil de riesgo de cada inversor.
También destaca la importancia de la temporada de resultados que se generaliza a ambos lados del Atlántico, con la presentación de los bancos más importantes en Wall Street y de los valores del lujo y de ASML en Europa a lo largo de la semana.