Las estadísticas vuelven a jugar a favor de la renta variable estadounidense. Según el análisis técnico de Eduardo Faus, analista de Renta 4 Banco, el comportamiento del S&P 500 durante el denominado Turn of the Year sitúa en el 95% la probabilidad histórica de que 2026 cierre con subidas. El indicador en cuestión es el TOY Barometer (Turn of the Year), un modelo estacional desarrollado por Wayne Whaley que analiza el rendimiento del mercado en una ventana muy concreta: del 19 de noviembre al 19 de enero. Este periodo recoge varios factores clásicos de impulso bursátil, como el rally de Navidad, el efecto enero, el maquillaje de carteras de final de año y la recogida de pérdidas fiscales.

En 2026, el S&P 500 ha subido un 4,48% durante este intervalo, superando con holgura el umbral del 3% que históricamente marca una señal positiva. Desde 1950, cada vez que el índice ha registrado un avance superior a ese nivel en el periodo TOY, el mercado ha terminado el año siguiente en positivo en el 95% de los casos. De repetirse este patrón, el índice podría situarse por encima de los 6.940 puntos en enero de 2027.

La confirmación llega desde los transportes

A esta señal estadística se suma otro argumento técnico de peso: los nuevos máximos históricos alcanzados recientemente por el Dow Jones Transportation Average. El índice superó la semana pasada una zona de resistencia que había contenido los avances durante los últimos cuatro años, un movimiento que refuerza la lectura positiva del mercado.

El análisis histórico es especialmente contundente. En los últimos 100 años, cada vez que el índice de transportes ha marcado nuevos máximos históricos por primera vez tras más de un año sin hacerlo, su comportamiento nueve meses después ha sido positivo en el 100% de las ocasiones, con 13 episodios registrados.

La correlación entre el Dow Jones Transportes y el S&P 500 es elevada, y tradicionalmente se ha interpretado como un termómetro adelantado de la salud económica. De hecho, tras la ruptura de resistencias, el comportamiento del índice de transportes tiende a ser incluso más favorable que el del propio S&P 500, reforzando la idea de un escenario de fondo constructivo para la renta variable estadounidense.

Un sesgo alcista respaldado por la historia

En conjunto, el análisis de Renta 4 Banco combina estacionalidad y confirmaciones técnicas para dibujar un escenario claramente favorable. Aunque los mercados no están exentos de correcciones puntuales o episodios de volatilidad, la estadística histórica sugiere que el sesgo de fondo para 2026 sigue siendo alcista, con Wall Street apoyado por señales que rara vez han fallado en el pasado.

Como subraya Eduardo Faus, no se trata de certezas absolutas, pero sí de probabilidades históricas muy elevadas que invitan a no perder de vista el contexto de medio y largo plazo, incluso en un entorno marcado por la incertidumbre macro y geopolítica.