La financiación sostenible en España alcanzó en 2025 los 76.968 millones de euros, lo que supone un crecimiento del 17% respecto al ejercicio anterior, según los datos recogido en el Informe Anual OFISO 2026. El sector ha entrado en una fase de racionalización y consolidación, como un mercado maduro y estratégico en España, a pesar del inestable contexto internacional.
Los préstamos, créditos y otros instrumentos de financiación bancaria con carácter sostenible representaron en 2025 al menos el 57% del total, con 43.991 millones de euros, y registraron un crecimiento anual del 21%. Esta evolución confirma la categoría de los préstamos ligados a objetivos sostenibles (SLL), como uno de los pilares de la financiación sostenible en España con más del 50% del total.
Por su parte, la emisión de bonos sostenibles en España totalizó 21.732 millones de euros, un 10% menos que en 2024, a pesar de lo cual sigue representando el 28% del total de la financiación sostenible. De este volumen, 7 de cada 10 euros correspondieron a bonos verdes, con 15.308 millones, mientras que los bonos sociales alcanzaron 1.502 millones, y los bonos sostenibles 4.700 millones. Por otro lado, los bonos ligados a la sostenibilidad (SLB) perdieron atractivo tanto por el lado de la oferta como de la demanda y apenas superaron los 220 millones.
Los programas de pagarés y papel comercial verde o ligado a la sostenibilidad, junto con el capital nuevo captado por compañías con actividades mayoritariamente sostenibles, conformaron el 15% restante del mercado.
La cuota de la financiación sostenible sobre el mercado español de bonos, excluyendo la financiación del Tesoro Público, se situó en el 19%, ligeramente por encima del año anterior.
Emisores e intermediarios clave
El informe subraya el impacto ambiental de este mercado: el COâ evitado gracias a los proyectos financiados con bonos verdes emitidos en 2024 alcanzó los 9.05 millones de toneladas de COâ equivalente, según los reportes de impacto publicados en 2025.
En cuanto a emisores, el Reino de España lideró el ranking en 2025 con más de 3.050 millones de euros, seguido por Iberdrola (2.150 millones) y CaixaBank (2.000 millones). Además, compañías, entidades financieras e instituciones públicas como Crédit Agricole, CaixaBank, Redeia, BBVA, Naturgy, ING, Deutsche Bank o el Gobierno Vasco, entre otros, reforzaron de forma notable sus compromisos de sostenibilidad, financiación e inversión responsable.
En el ámbito de la intermediación, Crédit Agricole encabezó el ranking con una cuota del 9,8%, seguido muy de cerca por BBVA (9,7%) y CaixaBank (8,7%).
Contexto global, regulación y tendencias estructurales
El volumen global de emisión de bonos sostenibles en 2025 alcanzó los 784.362 millones de euros, de los cuales 464.355 millones correspondieron a bonos verdes, 115.868 a bonos sociales, 175.128 a bonos sostenibles, mientras que la emisión de bonos de transición fue de 8.226 millones.
El informe destaca los avances regulatorios y políticos, como el Paquete Omnibus de la UE, orientado a simplificar la normativa medioambiental manteniendo sus objetivos, o los anuncios de la COP30, donde se presentó un plan de aceleración de la transición energética con el compromiso global de que el 90% de la nueva capacidad eléctrica sea renovable. En este contexto, la llamada “Supertaxonomía” emerge como una propuesta clave para crear un lenguaje regulatorio común.
Asimismo, la COP16 de Biodiversidad, celebrada en Roma en 2025, culminó con un acuerdo para establecer el primer plan global de financiación para la conservación de la naturaleza y la implementación del Marco Global de Biodiversidad.
Más allá del clima: economía real, empleo y resiliencia
La financiación sostenible extiende su impacto a la descarbonización de sectores intensivos como la aviación, el transporte marítimo, el acero o el cemento, y sobre retos sociales y económicos como el acceso a la vivienda, la movilidad, el turismo sostenible o la reducción de la contaminación urbana.
En paralelo, el mercado laboral refleja esta transformación: la contratación de perfiles con habilidades verdes creció un 5,5% en España, con un ritmo de contratación un 48% superior al del resto de la fuerza laboral, según LinkedIn.
También se observan señales de recuperación en los mercados de carbono, con una ampliación de las primas de los proyectos de mayor calidad, lo que apunta a una recuperación de la credibilidad tras la crisis de confianza de años anteriores.
Perspectivas 2026: consolidación, transición y presión por resultados
De cara a 2026, OFISO considera que el mercado mantendrá volúmenes estables y una clara orientación a la consolidación, con la cercanía de 2030 como primer gran hito vinculante del Acuerdo de París, que actuará como un “último aviso” para gobiernos, empresas y mercados.
Los bonos de transición se perfilan como uno de los grandes protagonistas: Moody’s prevé emisiones por 40.000 millones de dólares en 2026, casi el doble que en 2024. Al mismo tiempo, se reforzará el papel del BCE en la evaluación de los riesgos financieros climáticos, y se intensificarán los esfuerzos para incorporar a las pymes al perímetro de la financiación sostenible, con el MARF y los pagarés sostenibles como vías clave.
La inteligencia artificial y otras tecnologías jugarán un papel determinante para mejorar la trazabilidad, la calidad de los datos ESG y la reducción del greenwashing, mientras que los litigios climáticos seguirán ganando relevancia como herramienta de presión social y regulatoria.