Los analistas de Goldman Sachs acaban de publicar un informe en el que analizan las expectativas de resultados empresariales de las compañías integradas en l S&P 500. En el primer trimestre, la previsión era de un 12% de crecimiento en BPA (beneficio por acción), pero el dato real fue del 27%. Ahora, con una previsión del 22%, el margen para superar las expectativas es más estrecho.
Uno de los motores clave del crecimiento de las ganancias es el auge de la inversión en inteligencia artificial (IA). Goldman Sachs estima que las acciones vinculadas a la infraestructura de IA aportarán casi el 60% del crecimiento de las ganancias por acción del S&P 500 este trimestre. Dos nombres destacan especialmente: Micron y NVIDIA, que juntas representarán más del 40% del crecimiento agregado. El reciente informe de resultados de Micron fue un recordatorio de la fortaleza del sector de infraestructura de IA, y se espera que los resultados de NVIDIA, que se publicarán el 26 de agosto, sean otro hito para el mercado.
En el estudio apuntan que el contexto macroeconómico ha cambiado respecto al trimestre anterior, por el alza de los precios de la energía. Así, han mejorado las expectativas de ganancias en el sector energético, mientras que el consumo discrecional se ha visto penalizado. El sector energético podría ver un crecimiento del 110% en ventas y del 22% en BPA, mientras que el consumo minorista apenas crecería un 4% en BPA.
El aumento de los precios de la energía también ha rebajado las estimaciones de márgenes para el segundo trimestre para la mayoría de las empresas, y ahora se espera que se mantengan relativamente estables respecto al año anterior. El gasto de capital (capex) de los grandes actores tecnológicos —los llamados hiperescaladores— seguirá siendo un tema central para el mercado. Goldman Sachs prevé menos volatilidad en las estimaciones de capex este trimestre, ya que los presupuestos para 2026 están prácticamente definidos. Sin embargo, los inversores estarán atentos a cualquier indicio sobre la rentabilidad de la inversión en IA y sobre las previsiones para 2027. Microsoft, Amazon, Google y Meta serán observados de cerca para evaluar si logran monetizar sus inversiones en IA y mejorar sus márgenes.
Además, esperan que la mejora del contexto geopolítico ayudará a una menor volatilidad en los datos macro, lo que favorecerá a la renta variable en su conjunto. Tecnología de la información registrará un crecimiento del BPA del 33% y del 59% en ventas, mientras que en energía el aumento en beneficio será del 22% con la facturación en un 110% de crecimiento. Materiales y servicios de comunicación, logrará dos dígitos de aumento en su BPA, mientras que el consumo discrecional y los productos básicos se moverán en tasas muy bajas o incluso negativas en su beneficio por acción. Por último, también esperan unas cifras modestas en la sector de salud, ante las fuertes inversiones del sector.
Goldman Sachs señala que los inversores están cada vez más interesados en la adopción de la IA fuera del núcleo de las grandes tecnológicas. La encuesta de gasto en TI de la firma muestra que las empresas están financiando los costes de aplicación de la IA principalmente con nuevos presupuestos, lo que sugiere que la ola de inversión en IA se está extendiendo a otros sectores.
Así, el gasto mensual medio en IA por empleado ha aumentado de forma constante, y los ingresos agregados de startups de IA consolidadas también muestran una tendencia al alza.
Previsiones de Goldman Sachs
Goldman Sachs mantiene una visión positiva para el conjunto del año. Prevé que EL S&P 500 alcance los 8.000 puntos a finales de 2026, con un BPA ajustado de 340 dólares (un crecimiento del 24% interanual). La ratio precio/beneficio a futuro se sitúa en 20 veces x, en línea con la media de los últimos años. El precio objetivo a 12 meses para el S&P 500 es de 8.300 puntos, lo que implica un potencial de revalorización del 13% desde los niveles actuales.
Entre los riesgos, Goldman Sachs identifica la posibilidad de que las expectativas sean demasiado elevadas y que las sorpresas positivas sean menores que en trimestres anteriores. Además, la presión sobre los márgenes y la evolución del consumo serán factores a vigilar. Por el lado de las oportunidades, el auge de la IA y la solidez del contexto macroeconómico podrían seguir impulsando las ganancias y el mercado. Si las empresas logran demostrar retornos claros de sus inversiones en IA y mantener márgenes estables pese al aumento de costes, el mercado podría reaccionar muy positivamente.