De cara al cierre de septiembre y al inicio del último trimestre, ¿qué niveles técnicos de las principales bolsas mundiales pueden marcar el rumbo de los mercados en las próximas semanas?
Prácticamente todos los índices, sobre todo en Europa, están dibujando un escenario lateral. Y aquí surge la consideración de siempre: ¿estamos ante un momento de estabilización y consolidación del impulso previo, el que nació en febrero o marzo, para continuar subiendo, o este movimiento puede suponer un parón casi definitivo? Es la duda que todos tenemos y que va a depender, en gran medida, de la evolución de los conflictos geopolíticos que tenemos ahora mismo y que también van a determinar el comportamiento de los activos que marcan las pautas: el dólar, el crudo y la deuda.
Es muy complicado. El IBEX 35 lleva 14 semanas seguidas moviéndose en un rango de tres meses y medio, de aproximadamente un 6%, pero siempre respetando el máximo nivel de corrección proporcional de Fibonacci respecto al último impulso, el que nació a mediados de julio. Por tanto, presenta muy buen aspecto, sin perder ningún nivel relevante. Es algo similar a lo que está tratando de hacer el DAX; el nivel clave para el corto plazo está en la zona de 25.400 puntos, prácticamente donde se encuentra ahora mismo. Pero el gran nivel de medio plazo es 24.750 puntos. ¿Por qué? Porque es el origen del último movimiento alcista, que nació el 23 de julio, y coincide con el 0,38% de Fibonacci de todo el impulso que comenzó en marzo de este mismo año. Por tanto, es un nivel importantísimo. Además, ahora mismo el precio está equidistante de los máximos históricos y de ese nivel de 24.750 puntos. ¿Qué puede pasar aquí? En el corto plazo también tenemos nuevamente un movimiento lateral. En el Eurostoxx, por su parte, ya se han visitado niveles que no se veían desde prácticamente marzo, en la zona de 6.200 puntos. Esa zona fue en su momento una fuerte resistencia y ahora se ha convertido en un fuerte soporte. Por tanto, también hay que estar muy pendientes de esos 6.200 puntos. Mientras tanto, todo continúa igual. No hay que tomar demasiadas medidas ni angustiarnos demasiado. Eso sí, la búsqueda de subyacentes atractivos cada vez se dificulta más.
Yo diría que lo que mejor resume el comportamiento en Europa es el índice sectorial bancario europeo. Se encuentra en un movimiento lateral y hay que esperar a que se resuelva, bien por arriba, bien por abajo.
En el caso de los índices americanos, es paradójico que el Dow Jones esté a duras penas manteniendo el impulso que comenzó a finales de julio. Estamos hablando de los 51.560 puntos y está luchando por mantenerlo, mientras que el Nasdaq 100 está poco más de un 1% de sus máximos históricos. Por su parte, el índice de semiconductores de Filadelfia se ha parado, de momento, en la misma resistencia que encontró a mediados de julio. Si consigue tirar al alza y superar los 12.700 puntos, creo que estarían servidos todos los condicionantes para pensar que, de la mano nuevamente de la tecnología y de la IA, lo más probable es que esto continúe al alza. Pero, de momento, lo que está poniendo de manifiesto es que tiene dificultades para superar resistencias intermedias.
En definitiva, el panorama general no nos aclara gran cosa. Pese al escenario geopolítico que tenemos, no se ha deteriorado lo suficiente como para decir que los mercados han corregido o que tienen que corregir más. Pero también es verdad que todo eso está impidiendo que el mercado continúe al alza. En las últimas jornadas parece que el precio del crudo se está conteniendo y que eso puede dar alas para que los mercados tiren al alza. Aunque, como sabemos, el Nasdaq y los semiconductores no van precisamente por ese lado, sino por otros motivos, sobre todo corporativos.
Hay algún valor de Estados Unidos, tecnológico o no tecnológico, que esté cerca de romper una resistencia y pueda dar una señal de compra?
No veo ninguno con claras posibilidades de hacerlo. De la misma manera, si el índice de semiconductores supera los 12.700 puntos, habrá muchos valores que probablemente entren en ese contexto, pero hoy por hoy no.
En el mercado americano, en este momento solo destacaría Pepsico, aunque no precisamente porque esté cerca de romper una resistencia, sino por todo lo contrario. Ha llegado a una zona de soporte muy relevante, con un año y medio de vigencia, desde la que puede perfectamente rebotar y protagonizar un rebote serio hacia la zona de 145 o 150 dólares. Por tanto, esta puede ser una buena opción.
¿Y en Europa, qué sectores y valores destacaría para vigilar de cara al cierre del año desde el punto de vista técnico?
En España creo que hay que estar muy pendientes de la evolución del sector bancario. Cuando el índice sectorial bancario supere los 325 puntos, habrá llegado el momento de entrar en prácticamente todos los títulos bancarios del mercado español, que ya están muy cerca de esos niveles e incluso más cerca que el propio índice sectorial europeo. Por tanto, muchos de ellos darán señal de entrada, al igual que otros grandes valores bancarios europeos. Pero no veo ahora mismo ningún valor que me llame especialmente la atención como para entrar.
En el mercado europeo hay pocos y destacaría tres, también por el mismo motivo que PepsiCo: han llegado a soportes muy relevantes. Se trata de Kering, aunque el sector no está boyante ni mucho menos; Pernod Ricard y Sanofi. Además, en estos casos es relativamente fácil establecer el stop. Podemos utilizar ese margen financiero del 3% o 4% al que estemos acostumbrados porque, al estar entrando en soportes, una pérdida del 3% o 4% desde ese nivel ya nos indicaría que nos estamos equivocando y que hay que cancelar la posición. Creo que son títulos en los que, en este momento, hay mucho más que ganar que perder.
En este momento la rentabilidad del bono americano a 10 años supera el 5,2% y la del español el 4,1%. ¿Crees que estos niveles son ya suficientemente atractivos para entrar en bonos o todavía podemos ver rentabilidades más altas?
Quien entre con una vocación de permanencia, por supuesto. Para quienes quieran mantener el bono y cobrar el cupón cada año, estos niveles son muy atractivos. Sin embargo, en el corto plazo todavía podemos ver algún nivel un poco más bajo, sobre todo dada la contundencia del soporte de largo plazo que ha roto el bono europeo.
Pero creo que quienes compren con un horizonte de medio y, sobre todo, largo plazo no tienen nada que temer a estos niveles. En el corto plazo puede que todavía veamos alguna caída adicional, pero estamos en niveles de precio tan bajos que lo más probable es que, en un momento determinado, que creo que está próximo, tengamos un giro importante y una recuperación bastante sostenible. Por tanto, tanto en el bono europeo como en el estadounidense, insisto en que, solo por términos de rentabilidad, ya parecen atractivos. Me recuerda a lo que ocurrió cuando el mercado europeo estaba en esta zona de máximos, en 2020, 2021 y principios de 2022. En aquel momento, el bono europeo, que es el bono alemán, estaba en negativo y pagaba un -0,25%. Era una situación que parecía un contrasentido: se le estaba prestando dinero al Tesoro alemán y, además, había que pagarle intereses. Era una situación insostenible que tenía que derivar en caídas brutales, algo que comenté en muchas ocasiones en aquel momento. Por tanto, quien entrara en esos entornos con una vocación de permanencia estaba condenado a ganar dinero. Creo que estamos llegando a una situación muy similar, pero a la inversa. Estos pueden ser buenos niveles de entrada, aunque, como digo, en el corto plazo es posible que todavía veamos algún nivel por debajo. Ya no gran cosa, espero, pero sí puede que un poco.