La volatilidad del mercado eléctrico en nuestro país no ha afectado en gran manera a Endesa, que esta tarde ha presentado su cuenta de resultados. Tras el cierre de la sesión bursátil, en la que los títulos de Endesa se han revalorizado un 0,89% y alcanzaban los 18,65 euros por acción, Endesa ha presentado las cifras correspondientes al tercer trimestre de 2018, que vienen a demostrar la fortaleza de la compañía. 

Endesa ha ganado 1.193 millones de euros en los nueve primeros meses de este año, un 10% más que entre enero y septiembre del pasado año, impulsada por el buen comportamiento del mercado liberalizado, la estable evolución del mercado regulado y la recuperación del margen del negocio de gas.

 

 

Los ingresos de la energética hasta el mes de septiembre ascendieron a 15.353 millones de euros, un 4% más que en los nueve primeros meses de 2017.

Por otra parte, el resultado bruto de explotación (Ebitda) del grupo se situó en 2.791 millones de euros, lo que supone un crecimiento de casi el 10%, mientras que el beneficio operativo (Ebit) fue de 1.644 millones de euros, un 11% más.

En este escenario y con estos resultados, Endesa puede anticipar que cumplirá los objetivos presentados al mercado para el ejercicio 2018, en el que prevé un beneficio neto de unos 1.400 millones de euros y un Ebitda en torno a los 3.400 millones de euros. 

Capacidad de gestión eficaz de sus negocios

En un contexto de elevados precios de las materias primas energéticas y de alza significativa de los precios del CO2, lo que ha dado lugar, a su vez, a elevados precios en el mercado mayorista, Endesa ha salido airosa.

“En este contexto de precios altos, la compañía ha dado muestra otra vez de su capacidad para realizar una gestión eficaz de sus negocios en un entorno complejo y cambiante”, ha asegurado José Bogas, consejero delegado de Endesa. “En este periodo, además, Endesa ha realizado un esfuerzo inversor muy relevante en nueva capacidad renovable (+37%), lo que se enmarca en los compromisos asumidos por la compañía para impulsar un periodo de transición energética que permita avanzar hacia un sistema energético totalmente descarbonizado en 2050“.

La deuda financiera neta ha aumentado en 1.655 millones de euros, respecto al 31 de diciembre de 2017, debido al pago de dividendos, a las inversiones realizadas en nueva capacidad renovable (37% más), a la adquisición de cinco parques eólicos de Gestinver y la compra de Eléctrica de Ceuta.