Araceli de Frutos, consejera de Araceli de Frutos EAFI, analiza una semana de mercados marcada por la volatilidad, especialmente por el comportamiento del sector tecnológico. Aunque el IBEX 35 continúa en zona de máximos, la experta advierte de que el panorama no está necesariamente más claro, sino que vuelve a estar condicionado por dudas relevantes que afectan al sentimiento inversor.

El principal foco de incertidumbre se sitúa en la tecnología. Araceli explica que han reaparecido las dudas sobre la financiación de las grandes compañías tecnológicas, el volumen de inversión que están acometiendo y, sobre todo, si esas inversiones serán capaces de monetizarse y justificar las valoraciones tan elevadas que han alcanzado muchas empresas del sector. En este contexto, menciona también los resultados de compañías como Micron, que apuntan a que la demanda sigue respaldada por las inversiones, pero al mismo tiempo señala que las posibles subidas de precios anunciadas por Apple en sus dispositivos han generado inquietud, al alimentar la percepción de un entorno más inflacionista a corto plazo.

A este factor se suma el buen tono de la economía estadounidense. Los últimos datos macroeconómicos, según comenta, siguen mostrando fortaleza en crecimiento, precios y mercado laboral. Esto podría llevar a que la Reserva Federal se vea obligada a empezar a subir tipos de interés a finales de año o, al menos, a mantener una política monetaria más restrictiva durante más tiempo. Para la tecnología, esto supone una mala noticia, ya que se trata de un sector con necesidades importantes de financiación y, en algunos casos, con niveles de endeudamiento elevados.

De Frutos identifica dos grandes temas que siguen condicionando a los mercados este año: por un lado, las dudas sobre la tecnología y, por otro, las consecuencias del conflicto entre Irán y Estados Unidos. Ambos factores apuntan a un escenario de precios más altos durante más tiempo y tipos de interés también más altos durante más tiempo. Además, recuerda que el próximo gran catalizador para los mercados será la temporada de resultados empresariales del segundo trimestre, que llegará en pleno verano.

Pese a las dudas, la analista mantiene una visión constructiva sobre la tecnología, aunque insiste en la necesidad de ser selectivos. Considera que el sector debe seguir presente en cartera, pero seleccionando compañías con cuidado, atendiendo a su nivel de endeudamiento, valoración, demanda y capacidad de generación de caja. Entre los nombres que menciona destacan Microsoft, Alphabet, Amazon, NVIDIA, Broadcom e Infineon.

Además, subraya que no solo hay que mirar a la tecnología pura, sino también a los sectores beneficiados indirectamente por el desarrollo de la inteligencia artificial y los centros de datos. En este sentido, destaca infraestructuras, industria, eléctricas e incluso algunas compañías inmobiliarias vinculadas a los datacenters.

En bolsa española, señala tres valores que le gustan especialmente: MERLIN Properties por su apuesta por los centros de datos y la gestión de su CEO Ismael Clemente; Iberdrola por el aumento esperado de la demanda eléctrica asociada a la tecnología; e Inditex, que define como un “fondo de armario” para tener en cartera a largo plazo.