Trade Republic ha hecho historia este mes de junio al abrir las puertas de la OPV de SpaceX al inversor minorista europeo. Sabiendo que el valor llegó a tocar picos de 225 dólares y ahora se está consolidando sobre los 165 dólares, ¿qué balance hacéis de esta operación? ¿Estáis satisfechos con el volumen de acciones que lograsteis arañar para vuestros clientes frente a los inversores institucionales de Wall Street?
El principal punto de este lanzamiento no fue únicamente el caso concreto de SpaceX, sino la nueva funcionalidad que hemos puesto a disposición de nuestros clientes: el acceso al precio de emisión de una compañía antes de su salida a bolsa. Tradicionalmente, este tipo de producto ha estado reservado al inversor institucional, y nosotros hemos hecho el esfuerzo de facilitar el acceso al inversor minorista a esta clase de oportunidades. Comenzamos con SpaceX, pero habrá más salidas a bolsa en las que también ofreceremos la posibilidad de que el inversor minorista pueda participar.
Respecto a este caso concreto, estamos satisfechos. La historia económica muestra que, de media, suele existir una diferencia cercana al 10% entre el precio de emisión y el precio de cierre del primer día de cotización de una compañía que sale a bolsa. En este caso, esa diferencia llegó a superar el 30%. Es cierto que, al tratarse de una operación muy esperada, en los días posteriores la acción ha ido ajustando su precio. En grandes salidas a bolsa puede producirse un efecto de sobreoferta o sobredemanda inicial, y el inversor debe entender que, como en cualquier inversión, es importante analizar la valoración y decidir si el precio de entrada tiene sentido. Lo relevante es que permitir el acceso antes de la salida a bolsa ofrece la posibilidad de beneficiarse tácticamente de esas diferencias de precio. Eso sí, el inversor debe entender que, si se analizan todas las salidas a bolsa de los últimos años frente al comportamiento del mercado, de media suelen acabar cotizando por debajo del mercado. Por eso, como estrategia de largo plazo puede no tener tanto sentido, pero como estrategia táctica de corto plazo para aprovechar esas diferencias de precio puede ser una oportunidad interesante.
Acudir a una OPV americana como la de SpaceX implica lidiar con tramos de suscripción, riesgos de tipo de cambio (EUR/USD) y liquidaciones complejas. ¿Cómo logra Trade Republic digerir los costes operativos de una OPV de este calibre cobrando solo 1 euro por operación?
Creo que ha sido uno de los proyectos a nivel tecnológico, operativo, legal y de cumplimiento normativo más complejos a los que nos hemos enfrentado en los últimos años. Había que gestionar mucha incertidumbre, trabajar con un consorcio de bancos que tradicionalmente opera principalmente con inversores institucionales y coordinar también la participación de plataformas minoristas que se incorporaron al proceso.
En este caso, hemos conseguido facilitar el acceso al inversor minorista, permitiendo participar desde 1 euro y sin establecer un importe mínimo de entrada, algo que ha sido posible gracias a nuestra inversión fraccionada, manteniendo además una comisión de solo 1 euro por operación. La razón por la que podemos ofrecer este producto en estas condiciones está en nuestra infraestructura tecnológica. Contamos con una plataforma muy eficiente que, junto al volumen de transacciones que gestionamos en los 18 países en los que operamos y a los más de 150.000 millones de euros en activos bajo custodia, nos permite conseguir que el coste final para el cliente sea muy competitivo. Es la combinación de tecnología, escala y eficiencia operativa la que hace posible que, incluso en un proyecto de esta complejidad, sigamos ofreciendo este tipo de inversiones desde 1 euro y con una comisión de 1 euro por operación.
Ahora que vuestros usuarios ya pueden comprar la acción de forma directa o fraccionada en vuestra plataforma, ¿qué perfil de comprador estáis viendo? ¿El inversor español busca una apuesta puramente aeroespacial por Starlink o está comprando SpaceX atraído por el 'hype' de la Inteligencia Artificial?
Lo que hemos visto son principalmente tres tipologías de clientes. Por un lado, un perfil de inversor que entendió la operación como una oportunidad táctica, al considerar que podía acceder a un precio inferior al de cotización del primer día. Por otro lado, hay inversores que, probablemente impulsados por todo el interés mediático que ha generado esta salida a bolsa, se han podido dejar llevar por el momento y por la expectación alrededor de la compañía. Y, por último, existe un tercer perfil de clientes que realmente confía en el modelo de negocio de SpaceX, entiende el valor que la compañía está aportando a la economía —no solo el que ya genera, sino también el potencial futuro— y que confía en la capacidad de Elon Musk para seguir desarrollando la compañía y alcanzar las expectativas de crecimiento que refleja su valoración actual. Hemos identificado estos tres perfiles, aunque es cierto que en España la demanda fue superior a la que esperábamos.
Mantenéis una de las ofertas de efectivo remunerado más agresivas de España (sobre el 3%). Sin embargo, con los tipos del BCE a la baja y el mercado de renta variable en máximos ¿no teméis estar incentivando que el dinero del minorista se quede 'atrapado' en la comodidad de la cuenta remunerada en lugar de dar el salto a fondos indexados o ETFs?
Para nosotros, la cuenta remunerada es siempre una puerta de entrada a nuestra plataforma. A partir de ahí, es el propio cliente quien decide cómo quiere estructurar su patrimonio. Lo más importante es poner en contexto la situación actual: la remuneración media del efectivo en España sigue estando alrededor del 0,15% - 0,17%, mientras que, como comentabas, el BCE está remunerando a los bancos en torno al 2,25%. La diferencia entre lo que paga el BCE y lo que recibe de media el cliente es todavía muy elevada. Es cierto que estamos creciendo muy rápido, en parte impulsados por esta oferta de remuneración, pero la realidad es que para muchos clientes este es el primer paso. Supone pasar de tener efectivo al 0% en cuentas tradicionales a contar con una remuneración que se acerca más a los niveles de inflación.
A partir de ahí, muchos usuarios empiezan también a construir carteras de ETFs y fondos indexados disponibles en nuestra plataforma. Es un camino natural: primero acceder a una alternativa más eficiente para el efectivo y, después, empezar a invertir a largo plazo. Además, contamos con productos que facilitan esa transición, como nuestra tarjeta de débito, un producto puramente bancario con el que devolvemos el 1% de los gastos realizados si el cliente tiene un plan de inversión de al menos 50 euros. Ese porcentaje se reinvierte directamente en el activo que el usuario haya elegido. Al final, el objetivo es acompañar al cliente en ese proceso: pasar de ser un usuario que llega por la cuenta remunerada a construir una cartera diversificada, con bajas comisiones y orientada al largo plazo para generar patrimonio.
El éxito de la negociación de SpaceX ha demostrado que el inversor minorista europeo quiere participar en el nacimiento de los nuevos gigantes. Con empresas como Stripe, Databricks o Revolut en la rampa de salida para los próximos meses, ¿Será Trade Republic el canal prioritario de colocación minorista para las próximas OPV de tecnológicas globales?
A día de hoy, cualquier cliente que entre en la aplicación de Trade Republic y acceda a la sección de OPV puede ver también las próximas salidas a bolsa que se están comentando, aunque todavía no estén confirmadas. Entre ellas se habla mucho de compañías como Anthropic u OpenAI, y si finalmente se producen esas OPV, por supuesto intentaremos participar y dar acceso a nuestros clientes. Lo positivo es que ya partimos de un ejemplo de éxito como fue SpaceX. Cuando una compañía decide contar con un canal de distribución para inversores minoristas tiene que valorar si ese socio es capaz de generar una demanda suficiente que haga que la operación tenga sentido. En nuestro caso, haber demostrado esa capacidad con SpaceX nos facilita mucho el camino de cara a futuras oportunidades, aunque la decisión final siempre dependerá de la propia compañía y no de nosotros.
Además de estas grandes OPV que generan más conversación, también estamos analizando dar acceso a salidas a bolsa que sean relevantes a nivel local en cada uno de los países en los que estamos presentes. Estamos escuchando el interés de nuestros clientes y también de compañías que nos contactan porque quieren contar con nosotros en momentos tan importantes de su vida corporativa. Creemos que es una oportunidad interesante para los inversores y una innovación tecnológica que encaja con nuestra infraestructura.
Uno de los puntos diferenciales es que permitimos comprar fracciones de acciones, algo que no todos los brokers ofrecen. Esto fue clave en el caso de SpaceX, porque permitió que todos nuestros clientes recibieran una asignación proporcional, independientemente del importe invertido. En una OPV, la demanda puede superar ampliamente la oferta disponible. En este caso concreto, la demanda fue más de cuatro veces superior a las acciones distribuidas, lo que provocó una asignación final del 12,5% aproximadamente. Es decir, un cliente podía solicitar una cantidad determinada, pero recibir finalmente solo una parte. La diferencia es que en Trade Republic todos los clientes recibieron el mismo porcentaje de asignación. Incluso quienes invirtieron una cantidad inferior al precio de una acción completa pudieron participar y recibir una fracción. Es algo que no todos los brokers pueden ofrecer, ya que en algunos casos, si no se alcanza el mínimo necesario para una acción completa, el inversor puede quedarse sin asignación.