El mercado cripto está muy concentrado en el Bitcoin que capitaliza 1,28 billones de dólares y Ethereum y Tether con 227.150 millones de dólares y 184.208 millones, respectivamente. Para invertir en índices de criptomonedas, debes comprar productos financieros derivados, ya que no se pueden comprar los índices directamente. Una de las fórmulas es comprar ETFs o ETPs Spot que replican exactamente el precio de un índice o cesta de criptomonedas. Habría que buscar ETPs multi-activo como el 21Shares Crypto Basket Index ETP (HODL). Para los inversores institucionales es frecuente el uso de contratos de futuros del CME Group (Chicago Mercantile Exchange Group) vinculados a los índices de Bitcoin y Ethereum que ha creado S&P Dow Jones Index.

Fondos cotizados

Entre los ETFs y los ETPs más grandes y populares está el Hashdex Nasdaq Crypto Index Europe ETP que es una réplica directa del Nasdaq Crypto Index (NCI). Invierte físicamente en una cesta de los activos digitales más líquidos (Bitcoin, Ethereum, Avalanche, Cardano, Litecoin, Solana, Polkadot y Polygon) y cotiza en bolsas europeas. En el año registra una caída del 27,4%.

Otra opción es el 21Shares Crypto Basket Index ETP que sigue el índice Vinter 21Shares Crypto Basket Index. Invierte todo su patrimonio en Bitcoin, y es una buena opción que evita a los inversores comprar o custodiar las criptodivisas. Los inversores han perdido en este 2016 un 25,76%. El fondo cuenta con un patrimonio de 1.080 millones de dólares, y custodia 16,587 bitcoins. Un fondo también al contado es el WisdomTree Physical Crypto Market ETP que ofrece exposición física completa a una cesta ponderada que representa el mercado cripto global en su conjunto. El fondo está gestionado por Swissquote Bank este producto tiene como objetivo replicar el rendimiento del WisdomTree CF Crypto Market Index con un recorte del precio del 45% en lo que va de año.  Su patrimonio es de tan solo 9,8 millones de dólares. Por último el Bitwise 10 Crypto Index Fund tiene activos bajo gestión por 594 millones de dólares y en el año su caída ha sido del 28,56%.  Su cartera está compuesta por las 10 criptodivisas más grandes. La cartera se revisa mensualmente y, tras la actualización de mayo de 2026, Hyperliquid (HYPE) y Stellar (XLM) se incorporaron al índice, mientras que Polkadot y Avalanche salieron.

Más líquidos

La aprobación de los fondos cotizados sobre el Bitcoin supuso toda una revolución en el mercado financiero estadounidense. Ahora, se vigila con atención la entrada y salida de capital de estos instrumentos para ver las tendencias sobre las criptomonedas. El iShares Bitcoin Trust ETF (IBIT) / iShares Bitcoin ETP es el fondo spot gestionado por BlackRock, que se ha consolidado como el vehículo de Bitcoin más líquido a nivel mundial con algo más de 20.000 millones de dólares en activos netos. Custodia 316 Bitcoins y cuenta con una comisión muy competitiva del 0,25% anual. En lo que va de 2026 (YTD), el fondo ha experimentado una corrección del -24.84%, en paralelo con la tendencia general del mercado de criptoactivos durante el presente año.

El Fidelity Wise Origin Bitcoin Fund (FBTC): es uno de los ETFs de Bitcoin al contado más destacados del mercado, gestionado por Fidelity Digital Assets Services. Su patrimonio alcanza los 11.130 millones de euros y custodia 170,4 Bitcoins. De acuerdo con la caída de la principal criptodivisa se ha dejado en lo que va de año el 28,56% de su valor.  La mayor gestora del mundo, BlackRock también tiene su fondo cotizado que replica a la segunda mayor criptodivisa. Se trata del iShares Ethereum Trust ETF (ETHA) para seguir de forma directa el precio de Ether. Su patrimonio es de 4.820 millones de dólares y ha registrado un rendimiento acumulado del -40.49%.

Aunque en Europa la regulación restringe que un fondo de inversión tradicional comercializado al público minorista compre criptomonedas directamente, existen maneras de vincularse a este mercado. Así existen fondos de inversión libre (FIL) especializados para inversores cualificados o profesionales. Por ejemplo, el Renta 4 Cripto FIL que es el primer fondo de inversión tradicional estructurado en España por el banco Renta4. Mueve unos 35 millones de euros y se exige una inversión mínima de 30.000 euros. El fondo tiene una cartera diversificada y gestionada activamente por Renta 4 que utiliza principalmente ETPs físicos que cotizan en mercados regulados europeos para obtener exposición a las criptomonedas. En lo que va de año ha perdido el 22,8%.

Otro producto cercano para el inversor es el A37 Crypto FIL, enfocado en el mercado español que diversifica el capital mediante ETPs físicos y acciones ligadas al blockchain, con una gestión activa con la que mueve los 12 millones de euros de patrimonio. La inversión mínima es de 50.000 euros y también ha sufrido los rigores bajistas de las critpo en lo que llevamos de 2026.

Principales índices

Los proveedores financieros tradicionales han trasladado su experiencia en mercados de renta variable al mundo digital. La familia de S&P Cryptocurrency Index se ha consolidado, ofreciendo desde el S&P Bitcoin Index hasta referencias específicas como el S&P Solana Index, sobre los que se crean los ETFs que los replican.

El Nasdaq Crypto Index (NCI) y el Bloomberg Galaxy Crypto Index (BGCI) actúan como los "S&P 500" del sector cripto, midiendo el rendimiento de los activos más líquidos y capitalizados cotizados en dólares. Al mismo tiempo, las empresas nacidas en el ecosistema cripto han desarrollado índices que ofrecen una visión más específica del mercado: CoinDesk 20 (CD20) se ha convertido en la referencia preferida para el trading de alta frecuencia, al seguir las 20 criptomonedas con mayor volumen de negociación. Otro ejemplo se encuentra en el CoinMarketCap Crypto 200 Index para los inversores que buscan una visión total ya que este índice representa más del 90% del mercado global. Y un índice idóneo para la gestión pasiva es el CMI10 (de Trakx) que replica exclusivamente el Top 10 por capitalización.

El Bitcoin Dominance Index continúa siendo el termómetro más observado por los analistas. En un 2026 marcado por correcciones y reequilibrios de carteras, medir la cuota de mercado de Bitcoin frente al resto de criptodivisas sigue siendo clave para entender los flujos y la aversión al riesgo de los inversores.