2026 promete ser un año positivo para los activos, de riesgo y no tan arriesgados. La palabra que repiten las gestoras es que estamos ante un ejercicio constructivo con más riesgos en el horizonte de los que veíamos hace un año que marcarán el quehacer de los Bancos Centrales. “Va a ser un año de mucha divergencia en cuanto a rentabilidades, sectores y geografías que dará más oportunidades”, reconoce Pilar García Germán, directora asociada de ventas de Fidelity International. Un escenario en el que el binomio renta variable - renta fija va a funcionar. “Pensamos que es fundamental encontrar estrategias que ayuden a descorrelacionar las carteras, bien sea con la materia prima refugio por excelencia, como es el oro, o con estrategias de retorno absoluto”.
Retorno Absoluto a través del ARGE de Fidelity
Ana María Expósito, analista de inversores de iCapital reconoce dar bastante importancia a este último segmento en un entorno de gran correlación entre los activos tradicionales. “En este sentido, nosotros buscamos descorrelación total, que tenga beta cero al mercado con distintas estrategias - desde market neutral, event driven a seguidores de tendencia o CTAs, e incluso estrategia de volatilidad - que van sumando en distintos momentos”. Victoria Torre, responsable de oferta digital en Self Bank reconoce que una de las claves en estas estrategias es buscar la beta cero porque “tal vez una de las cosas que muchas veces no llegan a cumplir los fondos es esa promesa de descorrelación así que somos siempre muy selectivos, no tenemos una gran gama de fondos de retorno absoluto, sino que cogemos cosas que han sido capaces de demostrar a lo largo de los años que cumplen esa promesa de diversificación y descorrelación real”.
En este sentido, desde Fidelity cuentan con el Fidelity Global Absolute Return Equity Fund (ARGE) que es un fondo de renta variable global de retorno absoluto cuyo objetivo es tener una beta cero, es decir, “no tener un riesgo sistemático y no comportarse en función de cómo lo hagan los mercados”. El fondo se alimenta del equipo de analistas de Fidelity, piedra angular de la gestora, que busca las mejores y las peores oportunidades del mercado e intenta “neutralizar” la parte larga con la parte corta para conseguir esa beta cero. Una estrategia que pasa de los 1000 millones con una rentabilidad anualizada desde lanzamiento (2020) del 9% y volatilidad en torno a un 5%. “Además tiene una correlación baja e incluso negativa con todos los activos, no sólo renta fija o renta variable sino inmobiliario, materias primas e incluso otras estrategias market neutral que están funcionando muy bien”.
Está claro que 2026 será año de descorrelación pero también de vuelta a lo tradicional. Y aquí la renta variable americana tiene mucho que decir. Beatriz Hernández, analista del departamento Soluciones de Inversión de ATL Capital reconoce que venimos de años de muy buena rentabilidad y “para el medio-largo plazo podríamos esperar una rentabilidad de entre un 6 y 8%. Los niveles actuales de beneficios, de los tipos, de las valoraciones de las compañías cada vez son más exigentes y es más difícil cumplir con ellos. Las perspectivas son buenas, esperamos que los beneficios crezcan un 14% este año en Estados Unidos y mientras esto se cumpla, las bolsas seguirán tirando pero no creemos que sea posible que haya una rentabilidad de doble dígito, salvo que haya una expansión de múltiplos”.
Capital Group Investment Company of America para tener exposición a la renta variable americana
Sea cual sea el crecimiento estimado para los beneficios de este año, lo que sí parece claro es que la renta variable americana debe ser “activo core en las carteras de todos los inversores” pero de una forma activa y con un enfoque de ampliación de mercado, asegura César Ozaeta, director de desarrollo de negocio de Capital Group. Un mercado en el que se hace necesario diversificar pues, si bien es cierto que la tecnología ha sido un driver claro, hay sectores, como el industrial, materiales o sector de consumo discrecional, que han quedado algo más rezagados y que cuentan con perspectivas de crecimiento de doble dígito.
En la gestora cuentan con el Capital Group Investment Company of America, una estrategia que este año cumple su 93º aniversario diseñada para tomar exposición al mercado de renta variable americana de una manera diversificada, pero a través de compañías con un perfil de estabilidad y de crecimiento a largo plazo. El fondo tiene 176 compañías en cartera, está infraponderado en sector tecnología, aunque sigue pesando un 30% de la cartera en valores como Broadcom o Microsoft, “donde seguimos teniendo convicción de largo plazo”. Y además está sobreponderado en sectores como salud o industriales que tienen, entre sus cualidades, el pago de dividendos o crecimiento estable a largo plazo. Esto ha permitido batir al índice de referencia en uno, tres y cinco años “con un posicionamiento defensivo, es decir, sin estar sobreponderado en tecnología”, asegura Ozaeta.
Invertir en carry con el BNP Paribas Global Absolute Return Bond
¿Y en renta fija? Estamos en un año donde los diferenciales, en la mayoría de los activos, se encuentran en unos niveles ya bastante ajustados, “por lo tanto creemos que las oportunidades pueden venir más del carry de los de las estrategias más que de otra fuente, dice la experta de ATL que confiesa estar en duraciones entre 3-5 años y más positivo en crédito que en gobierno siempre mirando “la alta calidad crediticia.
Desde Self Bank aseguran que , "con unos diferenciales tan estrechos, merece la pena asumir mucho riesgo de duración o asumir mucho riesgo de calidad crediticia en activos como high yield pero de corta duración, préstamos senior con colateral, subordinadas financieras… y un último activo que hemos añadido es la deuda corporativa de países emergentes, también a corto plazo y en dólar, aunque en este caso cubrimos la divisa”. Desde iCapital creen que “la parte muy larga nos da un poco más de miedo por el tema fiscal y de deuda que tienen los países y creemos que, si se dan unas cuantas bajadas de tipos de interés, la parte media de la curva es la que más beneficio se puede llevar”.
La flexibilidad, ante la imposibilidad de saber qué activo lo hará bien, es clave. Elena Armengot, directora de ventas de BNP Paribas Asset Management asegura que, lo que busca el inversor en cualquier entorno del mercado es tener una rentabilidad absoluta, una rentabilidad positiva, y eso es lo que buscamos a través del BNP Paribas Global Absolute Return Bond (GARB) que nació en 2022 , cuyo objetivo es dar un Euro Short Term Rate + 2,5% y lo ha conseguido con retornos del 5-6% y una duración flexible, del +- 4. Una estrategia que aúna flexibilidad y rentabilidad en cualquier entorno de mercado a través de múltiples estrategias. “Actualmente está largo en yenes, también pensamos que el mercado tanto de Reino Unido como de Nueva Zelanda no descuentan las bajadas de tipos que nosotros pensamos, con lo que estamos largos en duración”.
Además, pueden jugar al posicionamiento de la curva - creen que la curva de Estados Unidos va a coger más pendiente - y reconocen estar algo más negativos en crédito aunque les gustan los MBS americanos. “Buscamos este tipo de estrategias muy flexibles y dinámicas y ahora mismo está en duraciones en torno a 3, bastante elevadas”.
Nuevo Boletín y canal de WhatsApp para profesionales
Estrategias de Inversión lanza su canal de WhatsApp Asset Managers, dirigido a profesionales de la inversión, banqueros privados, selectores y distribuidores de fondos, y profesionales del sector financiero.
Tambien puedes apuntarte gratuitamente para que todos los miercoles te llegue nuestro boletín con contenidos exclusivos para profesionales.