Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro se disputarán la Presidencia de Brasil en una segunda vuelta electoral el próximo 25 de octubre, una cita que cuenta con especial interés para Banco Santander, que obtuvo un 16% de los beneficios en el país sudamericano durante el pasado año.
Según los resultados oficiales de los comicios celebrados el domingo 4 de octubre de 2026, con el 99,99% del censo escrutado, Bolsonaro obtuvo en la primera vuelta el 47,03% de los votos, mientras que Lula alcanzó un 45,16%. Al no haber alcanzado ninguno de los dos el 50%, ambos se enfrentarán en una segunda ronda el domingo 25 de octubre.
Brasil aportó el 16% de los beneficios del grupo Santander en el ejercicio 2025, lo que lo convierte en el segundo mercado más importante del banco, según recuerdan los analistas de Jefferies en un reciente informe. “Aunque su contribución relativa a la composición total podría disminuir ligeramente con el tiempo tras las recientes adquisiciones en el Reino Unido y EEUU, Brasil sigue siendo un pilar clave de la tesis de inversión”.
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Por lo general, los inversores consideran que una victoria de Bolsonaro sería el resultado más favorable para Santander, ya que un entorno fiscal más benigno podría propiciar tipos más bajos y un ciclo de flexibilización más rápido. “Esto cobra especial relevancia dada la sensibilidad negativa de Santander Brasil a los tipos de interés”, apunta Jefferies. Según los últimos datos de sensibilidad publicados, una reducción de 100 puntos básicos en el tipo SELIC incrementa el margen de intereses (NII) en unos 70 millones de euros; por tanto, una caída del SELIC por debajo del 10% —desde el 13,75% actual— aumentaría mecánicamente el retorno sobre el capital (RoE) de Santander Brasil en unos 200 puntos básicos, ‘ceteris paribus’.
“Unos tipos reales más bajos también favorecerían la calidad de los activos a medio plazo, especialmente dado el elevado nivel de endeudamiento tanto de los hogares como de las empresas”, apuntan los expertos.
Más allá de las elecciones, “la calidad de los activos sigue siendo un tema central en las conversaciones de los inversores tras los resultados de provisiones de Santander Brasil en el segundo trimestre de 2026, que no alcanzaron las expectativas”. “Los comentarios recientes de la dirección han sido tranquilizadores, al indicar que no se ha producido un deterioro significativo en las tendencias recientes y sugerir que el coste del riesgo ya ha tocado techo”.
“Si bien esto contrasta en cierta medida con los datos del sistema —que mostraron un aumento de 30 puntos básicos mes a mes en la tasa de morosidad en julio—, Santander Brasil ha seguido una estrategia de crecimiento considerablemente más conservadora que la del mercado en general”. El volumen de crédito del sistema aumentó un 9,7% interanual en junio, frente al 5,8% registrado por Santander Brasil.
Por otra parte, los medios locales han informado de que el BACEN está considerando aumentar la densidad de ponderación de riesgo en los préstamos mediante tarjetas de crédito para frenar el crecimiento de este segmento. “Aunque la medida se encuentra todavía en fase de propuesta, conviene seguir de cerca el debate, dado que las tarjetas de crédito representan alrededor del 9% de la cartera de préstamos de Santander Brasil a cierre del segundo trimestre de 2026”, apunta Jefferies.
Las acciones de Banco Santander acumulan una subida de un 20,3% en lo que va de año, y eso que han corregido un 7,5% desde que el 13 de agosto tocaron máximos históricos en los 13,12 euros en el IBEX 35. Si se pone el foco en los últimos 12 meses, el avance acumulado es de un 49,75% frente a los mínimos de las últimas 52 semanas, fijados en los 8,10 euros desde el 17 de octubre del año pasado.