El país acaba de anunciar un descubrimiento que puede resultar relevante para sus planes energéticos: 110 millones de toneladas de material que contiene uranio localizadas en la región de Medina.

El hallazgo fue anunciado por el ministro saudí de Energía, el príncipe Abdulaziz bin Salman, durante la Conferencia General del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), celebrada en Viena. 

La noticia llega precisamente cuando Riad acelera su estrategia para desarrollar una industria nuclear propia con fines civiles.

110 millones de toneladas de material con presencia de uranio

Los trabajos geológicos desarrollados en la región de Medina han permitido detectar concentraciones elevadas de uranio

Arabia Saudí también estudia otra posible vía para obtener este elemento: recuperarlo como subproducto de su potente industria de fosfatos.

Eso sí, dicho descubrimiento no supone que Arabia Saudí disponga de 110 millones de toneladas de uranio. Esa cifra corresponde al volumen de materia prima que contiene este elemento.

Los expertos avisan: determinar cuánto uranio puede obtenerse realmente exige conocer aspectos como la concentración presente en el mineral, las características geológicas del depósito, los costes de procesamiento y la rentabilidad de su explotación.

El propio OIEA diferencia entre la identificación geológica de uranio y la existencia de recursos que puedan explotarse comercialmente. 

Por tanto, serán necesarias evaluaciones adicionales antes de conocer el verdadero potencial económico del hallazgo.

Arabia Saudí quiere desarrollar su propia industria nuclear

La noticia adquiere importancia por los planes nucleares que mantiene el Reino. Arabia Saudí busca incorporar esta fuente de generación a su sistema energético y reducir el consumo doméstico de combustibles fósiles, liberando además mayores cantidades de hidrocarburos para otros usos.

Riad ha reforzado paralelamente su cooperación internacional en este terreno. Arabia Saudí y Estados Unidos alcanzaron en julio un acuerdo de cooperación nuclear civil destinado a establecer un marco jurídico para la participación de empresas estadounidenses en futuros proyectos del país.

La iniciativa abre la puerta al suministro de tecnología y equipamiento y plantea una relación económica que podría movilizar miles de millones durante los próximos años.

Hasta ahora, Arabia Saudí no produce uranio y tampoco ha contado históricamente con una industria nacional dedicada al enriquecimiento, de acuerdo con los datos manejados por organismos internacionales especializados en energía nuclear.

Abdulaziz bin Salman ha insistido en que el programa nuclear saudí tendrá objetivos exclusivamente pacíficos y que su desarrollo se realizará de forma transparente y en cooperación con el OIEA.

Los minerales ganan peso en la economía saudí

El uranio encaja, además, dentro de una estrategia económica considerablemente más amplia. Arabia Saudí pretende convertir la minería en otro de sus grandes motores de crecimiento y reducir así su histórica dependencia del petróleo.

El país dispone ya de una importante industria vinculada a los fosfatos y se ha situado como uno de los mayores exportadores mundiales de fertilizantes fosfatados

Al mismo tiempo, está intensificando la exploración de minerales críticos y tierras raras, materias primas cada vez más demandadas por las industrias tecnológica y energética.

Contar en el futuro con uranio extraído dentro de sus propias fronteras permitiría a Riad añadir otra pieza a ese modelo. 

Si los estudios confirman que parte de los 110 millones de toneladas identificadas puede explotarse de manera rentable, el Reino tendría la posibilidad de aprovechar recursos nacionales para alimentar una futura flota de reactores nucleares y reducir su dependencia exterior en una materia prima estratégica.