Hoy comienzan a cotizar los aproximadamente 11.500 millones de acciones nuevas procedentes de la ampliación de capital para dar cabida a los inversores del canje de híbridos y la conversión de bonos convertibles ('CoCos'). Los expertos afirman que lo peor viene ahora y que los precios de Bankia no harán otra cosa que caer. Ya sea mayoristas, minoristas, 'bankeros' e, incluso, cualquier ciudadano español o europeo (representado por el FROB) es una víctima de este huracán que ha arrasado con todo a su paso. ¿En qué medida pierde cada uno?
En los últimos años Sacyr se ha caracterizado por ser una de las acciones más bajistas de nuestro Ibex 35. Incluso siempre estaba en las quinielas para abandonar el selectivo por la caída de su capitalización y volumen. Sin embargo, en el último mes, cual ‘Ave Fénix’, se ha revalorizado fuertemente y las casas de análisis han comenzado a recomendarla en masa. ¿Podemos empezar a confiar en Sacyr o sigue siendo un valor solo apto para los más especuladores? Analizamos la situación técnica y fundamental de la constructora española más vapuleada del Ibex.
Indecisión y más indecisión en el Ibex 35. Y llevamos así meses, encajonados entre los 7.800 y los 8.800 puntos. Mientras el selectivo no se decante por superar resistencias o perder soportes, los expertos aconsejan comprar lo seguro y lo que marca tendencia, es decir, las acciones que están en subida libre –máximos históricos- y mayor tirón que el selectivo. Ésta esa la cartera alcista para jugar en casa y con ventaja.
Tras evitar la petición de ayuda pública con una macro ampliación de capital que dejó muy debilitada su cotización, ahora Banco Popular se prepara para realizar un contrasplit. Con él pretende maquillar las secuelas de dicha ampliación y, ¿quizás de otra futura? Los expertos no lo descartan, ahora que el Banco de España exigirá mayores dotaciones por morosidad. Analizamos los posibles escenarios a los qué se enfrentará Banco Popular y sus accionistas.
Desde que la entidad presidida por Ángel Ron anunciara su macro ampliación de capital por valor de 2.500 millones de euros, las acciones de la entidad no han levantado cabeza. Próximamente podría llevar a cabo un contrasplit que maquillaría su actual precio de chicharro. ¿Es momento de entrar, de salir o de, simplemente, mantenerse al margen?
Y si eran pocas las financieras cotizadas en España, llegó Liberbank. La entidad se estrenará mañana en el parqué nacional y lo hará a un precio de 0,40 euros, lo que refleja un importante descuento como gancho pero, ¿podemos picar aprovechando este reclamo? Los expertos se muestran escépticos y hay quien incluso lo compara con Bankia afirmando que el epitafio del valor ya está firmado.
En medio de la reconversión de Liberbank, se produce su salida a bolsa, que no puede catalogarse de OPV tradicional, sino de ‘listing’, pues es fruto del canje en acciones de híbridos, como participaciones preferentes o deuda subordinada, en manos de grandes inversores y clientes minoristas. Estos inversores tienen abierto un proceso para vender antes de caer en las manos del libre mercado. ¿Conviene acogerse al listing o quedarse con las acciones?
“¡Más madera!” gritaban los hermanos Marx para evitar que se parara la locomotora. Hoy en día, los bancos centrales, imitando a los Hermanos Marx en esa mítica escena cinematográfica, alimentan ingentemente sus impresoras de dinero para reactivar el crecimiento económico. La influencia en la economía real está siendo lenta y difusa, sin embargo, no cabe duda de que está sirviendo de panacea para los mercados, lo que favorece algunas estrategias de inversión. Pero, a largo plazo, los expertos advierten: vivimos en un mundo irreal, protegido por una burbuja de liquidez cuyo estallido podría tener consecuencias catastróficas.
La ingente masa monetaria que han inyectado los bancos centrales –especialmente la Reserva Federal de EEUU y el Banco de Japón- está aguantando el mercado. Insuflando una gasolina que podría agotarse, ahogando el motor de la renta variable y dejando tirados a inversores y ahorradores en mitad de la autopista de la recuperación. Éstos son los principales riesgos futuros a los que nos enfrentamos por los excesos de liquidez del presente.
Bankia es una causa perdida. Ésa es la consideración que muchos expertos comparten. Incluso algunos afirman que el epitafio de esta financiera ya estaba escrito en los papeles de la OPV. Lo cierto es que los antiguos accionistas soportan sobre sus hombros una dilución tremendamente pesada y, a más largo plazo, esto sólo empeorará. Sin embargo, el mercado no deja de dar oportunidades –buenas y malas- para invertir en Bankia -por acciones o por derechos- o para salirse aprovechando la ampliación de capital actual –mejor pronto que tarde-. ¿Qué opciones tenemos?