La contundencia del resultado no dejó a Donald Trump margen para impugnarlo. Esto aporta mayor claridad a las perspectivas y elimina parte de la prima de riesgo que un resultado disputado habría incorporado a los precios de los activos.
Las elecciones también ponen de manifiesto lo impopular que es la guerra contra Irán. Por tanto, una nueva escalada supondría una sorpresa, lo que limita el potencial de subida de los precios de la energía.
La ola demócrata dificultará que la Administración avance en su agenda de desregulación. Existe apoyo bipartidista para ralentizar la expansión de los centros de datos, por lo que es probable que se incremente la regulación. Esta se materializaría, previsiblemente, en retrasos en la concesión de licencias de construcción. Los grandes proveedores de servicios en la nube también podrían tener que asumir en mayor medida los costes externos que genera su actividad, como el encarecimiento de la electricidad. Ambos factores elevarían los costes de construcción.
Aun así, conviene no sobredimensionar el alcance de las elecciones de mitad de mandato. Trump puede vetar cualquier ley, por lo que los demócratas no lograrán aprobar todas las iniciativas que deseen, deberán colaborar con los republicanos y con la Casa Blanca.
La política exterior y comercial sigue estando, en gran medida, en manos del presidente, que ahora podría dedicarle más atención. Seguirá recurriendo a órdenes ejecutivas para imponer aranceles, por lo que es poco probable que se produzca un cambio de rumbo en la política comercial. Con todo, esperamos que los demócratas presionen a la Administración para que reduzca la intensidad de sus guerras comerciales con aliados como Canadá y la UE.
Para los mercados de renta fija, la ola demócrata debería tener un efecto ligeramente positivo. Esto se debe a un crecimiento algo menor de la inversión en infraestructuras de inteligencia artificial y, por tanto, a unas presiones inflacionistas algo más moderadas con el tiempo. Un Senado demócrata también ofrece la mayor protección para la independencia de la Reserva Federal (Fed). Esto podría reducir las primas de riesgo asociadas a los ataques contra su independencia. El Senado podría rechazar a candidatos considerados demasiado sumisos a la Casa Blanca. Este aspecto cobrará relevancia cuando finalice el mandato de Jerome Powell como miembro de la Junta de Gobernadores en 2028. El control demócrata de ambas cámaras también permitiría al Congreso investigar cualquier presunta presión sobre el presidente de la Fed u otros miembros de la Junta de Gobernadores, con la posibilidad de emitir citaciones para comparecer o aportar documentación.
La reacción de los mercados de renta variable ha sido bastante contenida. Ahora es más probable que se imponga una moratoria a la expansión de los centros de datos. Sin embargo, esta posibilidad ya se anticipaba en gran medida y, en cualquier caso, cuenta con un apoyo bipartidista cada vez mayor.
Por último, las estadísticas de las elecciones de mitad de mandato de los últimos 50 años muestran que la renta variable ha obtenido mejores resultados tras los comicios que con anterioridad. El control demócrata de ambas cámaras del Congreso ha sido el escenario más favorable para el S&P 500, con una rentabilidad media del 8,8 % en los tres meses posteriores a las elecciones.