Las acciones de semiconductores representan alrededor del 14% de la capitalización de mercado estadounidense, el doble de su pico de 2000 del 7%.

Esto tiene especial relevancia porque la inteligencia artificial cada vez tiene más protagonismo. De hecho, según Wolfe, si el crecimiento de la inversión en IA se ralentiza hasta el 15% y la bolsa cae un 7%, el crecimiento del PIB se vería afectado en unos 60 puntos básicos.

Una corrección severa, con una contracción de la inversión en IA del 10% y una caída de la bolsa del 25%, restaría aproximadamente 1,7 puntos porcentuales, lo que empezaría a tener un impacto más negativo.

Además de la IA, otro catalizador de las bolsas pueden ser los resultados. Los analistas prevén que el S&P 500 registre márgenes de beneficio neto superiores al 15% durante los próximos tres trimestres.

Veremos si esto sirve para alcanzar del objetivo de Goldman Sachs, que prevé un sólido repunte a finales de año... con el índice en los 8.000 puntos.

Siga las cotizaciones y análisis de sus valores favoritos