La inversión en acciones sigue siendo fundamental. Sin embargo, la concentración de los índices invita a los inversores a revisar cuidadosamente sus exposiciones a la renta variable global.
Conclusiones principales
- En los últimos años, los principales índices bursátiles globales han mostrado una concentración creciente en un número limitado de empresas y sectores, especialmente en el ámbito de las grandes tecnológicas estadounidenses.
- Las diferentes exposiciones a la renta variable global pueden responder a objetivos diversos, desde una cobertura máxima del mercado hasta la reducción de la dependencia del liderazgo estadounidense.
- Comprender las particularidades de las exposiciones globales a valores de gran y pequeña capitalización, así como las exposiciones fuera de EE. UU., puede facilitar la construcción de asignaciones de renta variable global más alineadas con los objetivos del inversor.
La inversión en acciones mantiene su relevancia, aunque la beta global ha cambiado
Las acciones internacionales siguen siendo una de las formas más eficaces de acceder al crecimiento económico a largo plazo en las carteras. Diversificar la exposición entre regiones, sectores y modelos de negocio permite reducir la dependencia de un solo mercado y participar en el crecimiento de la economía global.
Sin embargo, la estructura de los mercados bursátiles globales ha experimentado cambios significativos en los últimos años. Un grupo relativamente reducido de grandes empresas estadounidenses de inteligencia artificial ha incrementado su peso en los principales índices ponderados por capitalización bursátil, con una contribución a la rentabilidad del mercado especialmente destacada en los últimos ejercicios. Como resultado, muchos inversores pueden estar más expuestos de lo que estiman, tanto en términos de valores como de sectores.
Por ejemplo, tan solo 144 valores representan el 50% de la ponderación del índice FTSE Global All-Cap, a pesar de que dicho índice cuenta con más de 10.000 componentes. La concentración no es ya un fenómeno exclusivo de la renta variable estadounidense, sino que se observa también en numerosos índices globales de referencia, en los que la ponderación por capitalización bursátil ha incrementado la exposición a Estados Unidos.
Diferencias en la concentración de acciones en las exposiciones a mercados bursátiles mundiales
Tres formas diferentes de invertir en acciones internacionales
Ante el reto que supone la concentración, los inversores cuentan con distintas alternativas para adaptar sus posiciones a los objetivos de su cartera.
Amplía tus horizontes: exposición global a todas las capitalizaciones
La exposición global a todas las capitalizaciones amplía la beta tradicional de la renta variable global al incluir empresas de pequeña capitalización tanto de los mercados desarrollados como de los emergentes. Esto permite una representación más completa del universo de renta variable invertible, con exposición a todo el espectro de capitalización bursátil, incluyendo más de 10.000 empresas en el índice FTSE Global All-Cap[1].
Opta por lo pequeño: empresas de pequeña capitalización a nivel mundial
Invertir en empresas de pequeña capitalización a nivel global permite acceder a miles de compañías que no están incluidas en los índices tradicionales de gran capitalización. Con un perfil de concentración más equilibrado y una mayor exposición a sectores industriales y cíclicos, estas empresas pueden aportar fuentes de rentabilidad diferenciadas y diversificación.
Exposición global excluyendo EE. UU.: a nivel mundial, excepto EE. UU.
La exposición global excluyendo EE. UU. permite diferenciar la asignación de activos en Estados Unidos de la del resto del mundo. Al excluir EE. UU., los inversores obtienen acceso a mercados desarrollados y emergentes fuera de EE. UU., al tiempo que reducen sustancialmente su dependencia del liderazgo tecnológico de las empresas estadounidenses de gran capitalización.