El segmento europeo de deuda subordinada financiera es actualmente un mercado maduro, con el segmento AT1 estabilizado en torno a los 210.000 millones de euros. Este mercado es líquido, con importes nominales medios de aproximadamente 800 millones de euros para los AT1 y 600 millones de euros para los bonos Tier 2, y se beneficia de un mercado primario eficiente: los 81.900 millones de euros emitidos desde principios de año superan la media de los últimos cinco años, de 74.400 millones de euros (según datos de Bloomberg, a, 09/30/2026) Impulsadas por una fuerte demanda y elevados niveles de sobresuscripción, estas emisiones ofrecen a los emisores condiciones de financiación atractivas.

Durante la última década, esta clase de activo ha ganado estabilidad gracias a un marco regulatorio más claro, un sólido historial desde Basilea III frente a las crisis recientes (COVID-19, Credit Suisse, Ucrania) y una base de inversores diversificada. En nuestra opinión, este entorno ha reducido la volatilidad intrínseca del sector en comparación con otros segmentos de crédito.

Además, la deuda subordinada financiera sigue ofreciendo valoraciones atractivas, proporcionando todavía una prima de rentabilidad (aproximadamente 140 puntos básicos para los bonos AT1, según datos de Bloomberg, a 10/06/2027), frente a los bonos corporativos con una calificación crediticia equivalente. Sin embargo, tras el reciente estrechamiento de los diferenciales, mantenemos un enfoque altamente selectivo para gestionar de la mejor manera posible la volatilidad de los tipos de interés.

En cuanto a los Additional Tier 1 (AT1), estos siguen siendo un segmento atractivo en términos de carry. Actualmente, nos centramos principalmente en emisiones existentes denominadas en euros que ofrecen cupones y primas de reajuste (reset premiums) considerados elevados, con una duración moderada de tipos de interés (primera opción de amortización anticipada (call) no antes de 2031–2032), debido a su relativa resiliencia durante periodos de tensión en los mercados.

Respecto a la deuda Tier 2 y Senior, encontramos valor en estos segmentos, que son más defensivos por naturaleza, donde la dispersión del mercado genera oportunidades. Este es especialmente el caso de emisores locales más pequeños que reciben menos atención del mercado —por ejemplo, en Europa Central y del Este— y/o de bonos no incluidos en índices con menores importes de emisión, que ofrecen primas de riesgo que pueden ser entre dos y tres veces superiores a la media del índice.

Los bancos se benefician a largo plazo de un entorno de tipos de interés más elevados

Los tipos de interés más elevados han impulsado los márgenes y la rentabilidad de los bancos a ambos lados del Atlántico. A pesar de su reciente revalorización, los bancos siguen estando significativamente infravalorados respecto al mercado.