En vuestras conversaciones con inversores profesionales, ¿qué está cambiando de verdad en sus carteras y qué os está sorprendiendo más?

Normalmente, los ETFs o los fondos índices jugaban un papel más táctico, un poco más de herramienta de implementación rápida de estrategias, y lo que vemos cada vez más en los inversores profesionales, gestión discrecional de carteras y bancas privadas, es que se está utilizando el ETF o el fondo índice de una manera más estratégica y más central dentro de las carteras, tanto en renta variable como en renta fija.

Y quizá lo que más nos ha sorprendido es lo rápido que está evolucionando el marco de gestión del riesgo dentro de las carteras, sobre todo en renta fija.

En renta fija hemos visto un gran interés en los últimos meses por implementar estrategias centrales de cartera a través de fondos índices o ETFs que son muy transparentes y muy eficientes en costes.

Y otra cosa que nos ha sorprendido también positivamente es que los inversores ya no solo están interesados en las comisiones, en los costes, sino que están yendo más allá en el análisis de los índices que replican los ETFs o los fondos índices.

¿Qué idea de inversión os cuesta más defender hoy ante los clientes, pero creéis que merece una segunda mirada?

Probablemente la renta variable europea y, más en particular, la renta variable europea con enfoque ESG.

Es cierto que estos últimos años la renta variable europea ha vivido un poco a la sombra de la gran rentabilidad de la renta variable norteamericana y quizá también ha habido bastante controversia y bastante problema de retorno en inversiones que han sido sostenibles, sobre todo si hablamos de los últimos tres años.

Pero creo que hay dos factores que hacen que debamos revisitar esta tesis de inversión, esta clase de activo, que son la concentración que estamos viendo en el mercado de renta variable norteamericano. Quizá la renta variable europea sea un gran diversificador, sobre todo cuando las valoraciones en el mercado americano están en niveles, digamos, un poco exigentes a estas alturas.

Y después, la parte de inversión a través de vehículos sostenibles. Aquí ha habido una evolución muy grande de cómo se construyen estos índices sostenibles. Metodológicamente se ha evolucionado mucho y la aproximación hace que estos productos estén mucho más alineados con inversiones tradicionales, pero ofreciendo estas características ESG.

Para una misma exposición hay índices cada vez más distintos. ¿Dónde puede marcar hoy más diferencia la elección del índice que unas décimas menos de comisión?

Como he dicho antes, el coste es uno de los criterios primordiales a la hora de seleccionar y hay principalmente tres áreas donde creemos que la selección del índice pasa a ser quizá más importante que el coste del producto.

Claramente, la selección del índice en los ETFs o fondos índices de renta fija es clave y, sobre todo, los momentos que estamos viviendo ahora mismo en el mercado hacen ver que cómo se construye un índice de renta fija, cómo se asigna el peso a cada uno de los países o cada una de las compañías, si hablamos de ETFs de crédito, ha pasado a tener un papel preponderante.

En la renta variable ESG o temática también hemos visto que la selección del índice y cómo se pondera cada uno de los componentes del índice es muy importante.

Y después, en la renta variable global, que es la tercera pata, dado este nivel de concentración que hemos visto en ciertos sectores.

O sea que en esos tres tipos de activos la selección del índice es muy importante.

La comisión, al final, es lo que el cliente mira primero y lo que se ve, pero el *tracking difference* de largo plazo, cómo se construye el índice subyacente y cómo encaja esa estrategia dentro de la cartera de los inversores son lo que realmente va a hacer la diferencia.

En resumen, que ahorrarnos unos pocos puntos básicos de coste no nos haga perdernos la selección de aquellos índices de referencia que son más adecuados para nuestras expectativas de inversión.

Si tuvieras que ilustrar una oportunidad actual con un ETF o un fondo indexado, ¿cuál elegirías, qué función cumpliría en cartera y qué podría hacer que la tesis fallase?

Sé que es un momento difícil, probablemente, para hablar de ETFs de renta fija gubernamental, pero creo que es un momento muy adecuado para incrementar el conocimiento de este tipo de productos.

Como he dicho antes, la selección del índice es clave y yo abogaría por un ETF de renta fija gubernamental europea de duración corta-media, hablamos en el área de tres y cinco años.

Esto funcionaría como un ancla dentro de la cartera, generaría rentas, nos da exposición a gobiernos que en general tienen muy buen rating y esto hace que ese core de la cartera pueda migrarse para muchos inversores tradicionales que están en depósitos o en otras opciones hacia una duración algo más larga.

Obviamente, esto lo vemos como una opción estratégica, no es una opción táctica. Quiere decir que esto es una inversión a largo plazo, que el ruido puede continuar en los próximos meses, pero que a plazos de entre tres y cinco años, como he dicho, de la duración del producto, puede ser una inversión que funcione muy bien de manera estratégica y central dentro de la cartera.

¿Qué cosas pueden ocurrir para que esta tesis no sea válida? Obviamente, un empeoramiento de la situación de inflación en Europa, que obligue al Banco Central Europeo a empujar los tipos más al alza, puede ser un viento de cara para esta tesis de inversión y después que los spreads que estamos viendo en algunos de los países europeos, por la situación fiscal de cada uno de ellos, puedan empeorar.

Pero, como resumen, diría que, nuevamente, esto es una opción no táctica, sino estratégica de largo plazo y que la migración desde cuentas a la vista, depósitos u opciones más conservadoras puede tener sentido para una inversión con un plazo medio de entre tres y cinco años.