Vaya por delante que es un fondo que me lleva gustando muchos años y, cada vez que veo a los gestores en Madrid, disfruto mucho porque aportan una barbaridad.

El DPAM B Equities NEWGEMS Sustainable es un fondo global de renta variable, de gestión activa y alta convicción, que busca compañías vinculadas a grandes tendencias estructurales. La cartera se mueve alrededor de 7 grandes bloques: seguridad, Manufacturing 4.0, nanotecnología, ecología, wellness, E-Society y Generación Z. Dentro caben desde inteligencia artificial y semiconductores hasta ciberseguridad, automatización, salud, comercio electrónico, fintech o plataformas de entretenimiento.

Esto podría sonar al típico fondo temático que compra todo aquello que tenga futuro. Pero ahí está precisamente la diferencia que quiero remarcar. Uno de los gestores, Dries, comentó que una gran megatendencia no convierte automáticamente a una empresa en una buena inversión. De hecho, el fondo está en su PER más barato de la historia.

El equipo quiere evitar el hype cycle. O, en castellano, intentar no ser el último en llegar a la fiesta cuando todo el mundo ya habla de lo mismo. Para ello estudian cada negocio, su capacidad de generar caja y los beneficios que podría obtener dentro de 5 años. Después aplican un múltiplo que consideren razonable. Es una forma bastante sencilla de resumir una cuestión fundamental: una buena empresa puede ser una pésima inversión si se paga demasiado por ella.

La cartera se construye con entre 40 y 80 compañías (ahora unas 68) mediante un enfoque barbell. No se trata únicamente de acumular las empresas que están en la parte más explosiva de la curva de crecimiento, sino de combinar ganadores ya consolidados con compañías situadas en fases más tempranas de adopción. Además, el fondo puede moverse entre subtemas conforme cambian las oportunidades.

Quizá, lo mejor de la composición de la cartera sea que tiene una base de compañías sólidas y muchas empresas de futuro. Si metes todo a compañías de futuro, puedes tener problemas. Este fondo combina ambos tipos de empresa. Aquí puedes encontrar el próximo Nvidia a la vez que tienes ya algunos nombres conocidos. 

DPAM B Equities NEWGEMS Sustainable frente al MSCI World

Fuente: DPAM (F-share performances). Performance from 15 December 2017 to 31 August 2026

Y aquí aparecen algunos números interesantes. Según las estimaciones mostradas por DPAM, las compañías de NEWGEMS presentan un crecimiento anualizado del beneficio por acción del 18% entre 2019 y 2026, frente al 9% del MSCI World. Para 2027, el crecimiento esperado sería del 25%, frente al 13% del índice. El ROE de la cartera alcanza el 32%, prácticamente el doble del 17% del mercado global.

Y, como decía antes, la valoración, lejos de estar disparada se encuentra en 19,6 veces, frente a 18,6 veces del MSCI World. Y con unas estimaciones de beneficios que apuntan a un crecimiento bastante superior. La deuda neta sobre EBITDA es además de apenas 0,1 veces frente a 1,5 veces del índice.

Tecnología representaba a finales de julio el 40,24% de la cartera, frente al 28,77% del índice. Consumo discrecional suponía otro 12,46% y servicios de comunicación un 11,94%. En cambio, no tenía exposición a energía y estaba infraponderado en financieros e industriales. Es, por tanto, una cartera claramente orientada al crecimiento y puede sufrir cuando el mercado gira violentamente hacia sectores Value o cíclicos.

Y 2026 ha servido como buen laboratorio para entender la volatilidad y cómo afecta a la gestión activa del fondo. Dries y Humberto han reducido software de elevado crecimiento después de las fuertes subidas, mientras incorporaba RBC Bearings aprovechando la corrección en aeroespacial y bienes de capital y UCB tras el castigo en bolsa. También incrementó posiciones en Cadence, S&P Global, London Stock Exchange, Netflix e Intuitive Surgical. Y está fenomenal, porque cuando caen semis, Netflix sube (no siempre, pero ha sucedido muy recientemente en varias ocasiones).

Pero si hubo un protagonista de nuestra conversación, fue la IA, como no podía ser de otro modo, claro.

La tesis de DPAM es que estamos todavía en una fase muy temprana de expansión económica de la IA. El consumo de tokens muestra una aceleración espectacular conforme aparecen nuevos casos de uso. Y no solo el uso, sino la monetización. De hecho, 2026 está siendo un punto de inflexión.

Ingresos recurrentes de OpenAI y Anthropic

Fuente: The Information, YipitData, DPAM analysis

El argumento frente al miedo a una nueva burbuja tecnológica es también interesante. Durante la burbuja dotcom, las valoraciones se separaron radicalmente de los beneficios. En el actual ciclo tecnológico, DPAM sostiene que los beneficios también están creciendo con enorme fuerza. El gráfico de la presentación muestra cómo precios y expectativas de beneficios del sector tecnológico han avanzado mucho más acompasados que a finales de los años noventa.

Fuente: Bloomberg, MSCI, DPAM. Sept. 2026

Eso no elimina el riesgo de correcciones. Simplemente obliga a separar dos preguntas que a menudo confundimos: ¿la inteligencia artificial va a transformar la economía? y ¿cualquier empresa relacionada con la IA merece cualquier valoración? La respuesta a la primera puede ser afirmativa y, aun así, la respuesta a la segunda ser negativa.

Por eso también resulta interesante que NEWGEMS no sea únicamente IA. En la cartera aparecen Nvidia, TSMC o Broadcom, pero también Netflix, Spotify, Visa, S&P Global, compañías de salud, industria y bioprocesamiento.

Quizá esa sea precisamente la mejor forma de entender DPAM NEWGEMS. No como una apuesta a que la inteligencia artificial subirá mañana, sino como una cartera que intenta identificar dónde se está produciendo el crecimiento estructural y, después, exigir que ese crecimiento tenga beneficios, caja y una valoración razonable detrás.