La gran pregunta que nos hacen los inversores últimamente es: ¿en qué medida esperáis que las acciones superen a los bonos del Estado a largo plazo? Analizamos lo que nos dicen los datos:
A lo largo de 155 años de historia, las acciones han superado a los bonos en un 4,8% anual en EE.UU. No obstante, el punto de partida es importante: los resultados en un horizonte de 10 años varían sustancialmente respecto al 4,8%.
La diferencia entre la rentabilidad de las acciones y la de los bonos varía considerablemente en un horizonte de 10 años
También son importante las valoraciones relativas: las acciones superan a los bonos en mayor medida cuando su «rendimiento por beneficios» es alto en comparación con los rendimientos de los bonos. En estos momentos, el «diferencial de rendimiento» es reducido, lo que constituye una señal negativa sobre las perspectivas relativas de la renta variable a medio y largo plazo.
El diferencial de rentabilidad se encuentra en niveles bajos, pero esto no siempre ha precedido a un mal comportamiento a largo plazo de la renta variable frente a los bonos
Pero, hay períodos de 10 años en los que este indicador se ha situado en niveles bajos y, aun así, la renta variable ha obtenido buenos resultados. ¿Qué hay detrás de estas «sorpresas»? Por lo general, a un fuerte crecimiento real del beneficio por acción, mientras que las valoraciones a menudo han bajado.
Las actuales previsiones del consenso de mercado en cuanto a beneficios por acción (EPS) en EE.UU. son elevadas, tanto en términos nominales como reales. De hecho, las previsiones de crecimiento a largo plazo son incluso superiores a las de la era de las puntocom:
- 32% para 2026, 16% para 2027, 16% para 2028 y 25% a largo plazo (2029-2030).
Si se tienen en cuenta estas previsiones, la rentabilidad esperada de la renta variable estadounidense frente a los bonos ha seguido una tendencia creciente, incluso a medida que han aumentado las rentabilidades de los bonos.
Los beneficios realizados y previstos siguen mostrando un impulso positivo, y el argumento alcista para la renta variable puede mantenerse intacto mientras esta tendencia continúe.
En resumen, el comportamiento del mercado de renta variable en 2026 se ha caracterizado por:
- El estilo value ha superado al growth.
- Los mercados emergentes y Japón han superado a Estados Unidos.
- En Estados Unidos, las compañías de pequeña capitalización han superado a las de gran capitalización, mientras que las Siete Magníficas han quedado rezagadas.
Teniendo en cuenta este escenario, es interesante destacar que:
- Al contrario de lo que popularmente se suele pensar, las acciones value del Reino Unido y Europa han superado al S&P 500 en los últimos 1, 3 y 5 años.
- A pesar del abaratamiento de las compañías de mega capitalización, las valoraciones agregadas siguen siendo elevadas en la mayoría de los mercados y según la mayoría de las métricas de valoración.
- Los mercados emergentes destacan por presentar valoraciones atractivas en términos de PER (precio/beneficio) futuro. No obstante, esto depende de que se materialicen las extraordinariamente elevadas previsiones de crecimiento de beneficios contempladas por el consenso del mercado
Las expectativas de beneficios son altas, especialmente en los mercados emergentes