Este año no ha sido fácil para los mercados financieros. Las constantes fluctuaciones del precio del petróleo, el aumento de los rendimientos de los bonos del Tesoro de EE.UU. y los temores sobre la inteligencia artificial o IA han sabido hacer mella en las carteras. A pesar de ello el S&P 500 y Nasdaq OMX subieron más del 21% y casi un 30% en los últimos seis meses respectivamente. Con los inversores sopesando una caída bursátil, la mejor estrategia para cubrirse es comprar acciones de calidad y prepararse para mantenerlas por algunos años según Katie Brockman en Yahoo Finance.
Casi el 50% de los inversores cree que los precios de las acciones caerán en los próximos seis meses, según la última encuesta semanal de la Asociación Estadounidense de Inversores Individuales. Puede resultar tentador salir del mercado ahora que los precios aún están altos. Sin embargo, la historia demuestra que, en realidad, es más rentable mantener la posición.
El mercado suele comportarse de forma impredecible a corto plazo y, a veces, continúa subiendo contra todo pronóstico. En 2023, por ejemplo, los estrategas de Deutsche Bank advirtieron que existía una probabilidad cercana al 100% de que comenzara una recesión al año siguiente, enfatizando que un aterrizaje suave sería "históricamente sin precedentes".
Tres años después, no solo no se ha materializado esa recesión, sino que el S&P 500 ha subido casi un 82%. Los inversores que capitalizaron estas ganancias fueron aquellos que continuaron comprando incluso cuando el futuro parecía sombrío.
Para ser claros, esto no significa que los próximos tres años serán similares a los tres anteriores. Pero a pesar de todas las señales de alerta, el mercado aún podría tener un gran impulso antes de que llegue la próxima recesión.
La historia demuestra que la mejor decisión ahora mismo es también la más sencilla
La decisión más inteligente que pueden tomar los inversores en este momento es comprar acciones de calidad y prepararse para conservarlas durante al menos algunos años. Cuanto más tiempo pueda mantener sus inversiones, menor será la probabilidad de perder dinero, incluso si el mercado se desploma justo después de comprar.
Supongamos, por ejemplo, que invirtió en el S&P 500 a finales de 2007. El mercado estaba al borde de la Gran Recesión y, durante los dos años siguientes perdió más del 50% de su valor. Sin embargo, durante la década siguiente, el índice se disparó más del 100%.
Esta tendencia se ha mantenido a lo largo de la historia. Según un análisis de Crestmont Research, entre 1919 y 2025, todos los periodos móviles de 20 años del S&P 500 han arrojado rentabilidades totales positivas. Independientemente de la volatilidad a corto plazo, el mercado siempre ha logrado prosperar con el tiempo.
Ahora bien, ¿se podría haber obtenido una mayor rentabilidad invirtiendo únicamente durante los momentos más bajos del mercado? Por supuesto. Sin embargo, es imposible identificar el punto más bajo del mercado en el momento preciso, y si se espera demasiado, se corre el riesgo de perderse el valioso periodo de recuperación.
Si bien es seguro que eventualmente llegará otra recesión, nadie puede predecir con exactitud cuándo. En lugar de esperar el momento ideal para comprar o vender, la historia sugiere que permanecer en el mercado es la opción más rentable.