Puntos clave sobre el entorno macroeconómico de Benoit Anne, director general sénior y responsable de análisis de mercados de MFS Investment Management.
Japón está de moda. El gran atractivo de la cultura japonesa y que el yen está muy bajo han llevado a cerca de 43 millones de turistas a recorrer el archipiélago en 2025 y, exceptuando a los visitantes chinos, las primeras cifras de 2026 no emiten señales de desaceleración. Sin embargo, tras este entusiasmo turístico se esconde una transformación económica tan discreta como profunda. Japón no solo está dejando atrás varias décadas de bajo crecimiento y amenaza deflacionista. Enfrentado a los retos estratégicos que plantean el declive demográfico, la dependencia energética y la carrera por la IA, el país está restructurando en profundidad su modelo económico.
Los fondos CTA cogieron fama sobre todo durante y después de la crisis financiera de 2008, para volver a coger impulso en 2002. ¿A qué se debe esto y qué podemos hacer con ellos?
Los mercados eléctricos europeos han dejado atrás un escenario de escasez energética para adentrarse en otro marcado por las limitaciones del sistema eléctrico. El principal reto ya no es la generación, sino la integración.
Creemos que el repunte del mercado alcista —impulsado por un fuerte crecimiento de los beneficios, y no por la expansión de los múltiplos— aún tiene margen para continuar.
Aunque los tipos reales elevados aún no suponen una amenaza para el crecimiento, la situación podría cambiar si empezaran a acercarse al nivel del 3-4%.
Un análisis de MFS advierte de que los elevados costes, la competencia y la falta de diferenciación podrían limitar los beneficios de las grandes desarrolladoras de inteligencia artificial
La ola de ofertas para adquirir compañías, especialmente en el Reino Unido, dispara el valor de las inversiones de Echiquier Value Europe, con ofertas que pagan hasta un 64% más de lo que valían en bolsa.
En Loreto Inversiones afrontamos la segunda mitad de 2026 con una visión constructiva, pero exigente. La reciente mejora del contexto geopolítico ha reducido uno de los principales focos de tensión, especialmente a través de la energía. Sin embargo, conviene no confundir alivio con certidumbre. El escenario ha mejorado, sí, pero sigue exigiendo análisis, método y capacidad de adaptación.
Creemos que el mercado seguirá repuntando —impulsado por el aumento generalizado de los beneficios, y no por la expansión de los múltiplos—, aunque la subida podría ser más accidentada a medida que aumente el riesgo.