Para una empresa, tener liquidez disponible es una necesidad. Hay que hacer frente a nóminas, proveedores, impuestos, inversiones o posibles imprevistos. El problema aparece cuando una parte importante de ese dinero permanece durante meses en la cuenta corriente sin generar ningún rendimiento.
La gestión de la tesorería se convierte así en una cuestión que va más allá de controlar entradas y salidas de caja. Para las pymes, autónomos y pequeños negocios, decidir qué hacer con el efectivo que no se necesita inmediatamente tiene un impacto directo relevante sobre la rentabilidad financiera de la empresa.
La digitalización está abriendo nuevas alternativas para gestionar esa liquidez. Una de ellas son las plataformas de inversión que permiten a las empresas mantener una parte de su tesorería en instrumentos líquidos y de bajo riesgo relativo, al tiempo que ofrecen acceso a mercados financieros. Lightyear ha desarrollado precisamente una propuesta específica para este segmento a través de su cuenta de empresa.
La tesorería también tiene un coste de oportunidad
Mantener efectivo disponible aporta seguridad y flexibilidad, pero también tiene un coste de oportunidad. Cada euro que permanece sin generar rendimiento es un euro que podría estar produciendo algún retorno mientras la empresa no lo necesite para atender sus compromisos.
La cuestión es especialmente relevante para empresas con excedentes temporales de caja. Una pyme puede recibir un pago importante de un cliente y no necesitar utilizar ese dinero hasta varias semanas o meses después. Lo mismo puede ocurrir con una empresa que mantiene un colchón de liquidez superior al que necesita para su operativa habitual.
Eso no significa que todo el efectivo empresarial deba invertirse. La tesorería destinada a cubrir gastos inmediatos debe mantenerse disponible. La alternativa puede tener sentido para aquella parte del capital que la empresa identifica como excedentaria y que, por tanto, queda fuera de la operativa ordinaria.
Es en ese espacio es donde los fondos del mercado monetario han adquirido protagonismo como herramienta de gestión de liquidez.
Lightyear lleva la gestión de tesorería al terreno de la inversión
La cuenta de empresa de Lightyear está disponible actualmente para compañías de España y otros países europeos. La plataforma permite abrirla sin comisión de apertura y sin cuotas mensuales o de custodia. Además, no establece un importe mínimo ni máximo de depósito para sus fondos del mercado monetario.
La propuesta está dirigida tanto a microempresas y autónomos como a startups, pymes y compañías de mayor tamaño. Lightyear señala que más de 8.000 empresas europeas utilizan actualmente sus cuentas.
Uno de los elementos diferenciales de la cuenta empresarial es que no se limita a ofrecer una cuenta de efectivo convencional. La compañía permite destinar parte de la tesorería a fondos del mercado monetario gestionados por grandes gestoras como BlackRock y J.P. Morgan AM, manteniendo al mismo tiempo acceso a acciones y ETF internacionales.
La idea es combinar en una misma plataforma la gestión de liquidez y el acceso a los mercados.
Fondos monetarios para la liquidez que no se necesita inmediatamente
Los fondos del mercado monetario están diseñados para invertir en activos de renta fija a corto plazo y de elevada liquidez. En el caso de Lightyear, los fondos disponibles para las cuentas de empresa están gestionados por BlackRock y J.P. Morgan AM y presentan, según la información de la compañía, una calificación AAA y un nivel de riesgo de 1 sobre 7.
Actualmente, Lightyear muestra para sus fondos monetarios una rentabilidad indicativa del 2,25% en euros, 3,69% en dólares y 3,82% en libras (datos a fecha de publicación, sujetos a variación diaria según los tipos de referencia).
La diferencia frente a mantener simplemente el dinero en efectivo está, por tanto, en intentar obtener un rendimiento sobre una parte de la liquidez que la empresa no necesita utilizar de manera inmediata.
Los fondos tienen además una elevada liquidez. Lightyear indica que las retiradas suelen ser instantáneas, aunque el funcionamiento concreto depende del producto y de las condiciones aplicables.
Ahora bien, existe una diferencia fundamental respecto a una cuenta bancaria. Un fondo monetario es un producto de inversión y no un depósito. Por tanto, no está cubierto por el Fondo de Garantía de Depósitos.
Los fondos de los clientes se reparten entre estos fondos monetarios con calificación AAA y efectivo depositado en bancos comerciales autorizados. Los activos de los clientes están segregados y, en última instancia, las cuentas están sujetas al régimen de protección al inversor aplicable en Estonia, que cubre hasta 20.000 euros, según explica Lightyear.
Una herramienta que va más allá del dinero en efectivo
La propuesta empresarial de Lightyear no se limita a los fondos monetarios. La cuenta permite invertir también en más de 6.000 acciones y ETF internacionales, con acceso a mercados europeos y estadounidenses.
Esto abre una segunda posibilidad para las empresas: separar la gestión de la liquidez en función de sus necesidades.
Una parte del capital puede mantenerse disponible para la operativa diaria; otra puede destinarse a instrumentos monetarios para intentar obtener un rendimiento mientras no se necesita; y, siempre que la política financiera y el horizonte temporal de la empresa lo permitan, otra parte podría dedicarse a inversiones de mayor riesgo.
No obstante, estas tres bolsas de dinero no deberían confundirse. El capital destinado a cubrir las necesidades de corto plazo de una compañía no debería estar expuesto al mismo nivel de volatilidad que una inversión financiera de largo plazo.
La propia Lightyear advierte de que toda inversión implica riesgo y que el valor de los instrumentos puede subir o bajar. Además, la plataforma no ofrece asesoramiento de inversión.
Menos fricción para las pequeñas empresas
Uno de los obstáculos tradicionales para una pyme que quiere gestionar profesionalmente sus excedentes de tesorería es la complejidad operativa. La apertura de cuentas de inversión, la documentación corporativa y los requisitos fiscales pueden convertirse en una barrera especialmente importante para compañías que no cuentan con un departamento financiero especializado.
Lightyear intenta reducir parte de esa fricción con herramientas específicas para empresas.
La plataforma permite gestionar el registro del identificador de entidad jurídica (LEI) desde la propia aplicación por 48 euros más IVA si la empresa todavía no dispone de uno. También ofrece la generación automática del formulario W-8BEN-E para facilitar la aplicación de los convenios fiscales estadounidenses cuando corresponda.
Este último punto es especialmente útil para compañías que mantienen inversiones en acciones estadounidenses, ya que permite gestionar de forma más sencilla determinada documentación fiscal asociada a los dividendos.
La cuenta multidivisa también juega un papel
La gestión de tesorería empresarial puede complicarse cuando una compañía opera con clientes o proveedores internacionales. Mantener fondos en distintas monedas permite reducir, en determinados casos, la necesidad de realizar conversiones constantemente.
La cuenta de empresa de Lightyear está planteada como una cuenta multidivisa y permite mantener e invertir en distintas divisas. La compañía ofrece fondos monetarios denominados en euros, dólares y libras, entre otras posibilidades, aunque las condiciones y disponibilidad dependen del país y del producto.
Esto introduce además una herramienta para gestionar parte de la exposición a divisas de una compañía internacionalizada. No elimina el riesgo de tipo de cambio, pero simplifica la gestión de saldos que la empresa ya necesita mantener en una moneda determinada.
La pregunta no es cuánto efectivo tiene una empresa, sino cuánto necesita
La gestión eficiente de la tesorería no consiste en invertir todo el dinero disponible. Al contrario: una empresa necesita conservar un colchón suficiente para afrontar sus obligaciones y mantener su capacidad de respuesta.
La cuestión es identificar qué parte de la liquidez tiene una función operativa inmediata y cuál permanece en la cuenta simplemente por inercia.
Para una pyme con un excedente de caja recurrente, la diferencia entre mantener todo ese dinero sin remunerar y buscar alternativas de liquidez es relevante. El efecto es todavía más visible cuanto mayor sea el volumen de efectivo y cuanto más tiempo permanezca sin utilizar.
La propuesta de Lightyear se dirige precisamente a ese segmento: empresas que quieren mantener el control sobre su tesorería pero que también buscan alternativas para poner a trabajar los excedentes sin tener que recurrir necesariamente a estructuras financieras complejas.
Del banco tradicional a una plataforma financiera para empresas
El movimiento de las plataformas de inversión hacia el mercado empresarial refleja una evolución del propio sector fintech. Hasta ahora, buena parte de la competencia entre neobrókers se había centrado en captar al inversor particular. Las cuentas de empresa permiten ampliar ese mercado hacia clientes con necesidades diferentes y, potencialmente, con mayores volúmenes de capital.
Mientras otros neobrókers con presencia en España han concentrado su oferta en la cuenta remunerada para el cliente particular, muy pocos han desarrollado un producto de tesorería específico para empresas con las mismas condiciones —sin comisión de apertura, sin importe mínimo ni máximo y con acceso directo a fondos monetarios gestionados por grandes gestoras—. Ese hueco, entre la banca tradicional y los neobrókers orientados al inversor minorista, es el que Lightyear busca ocupar con su cuenta de empresa
Lightyear ha construido su propuesta empresarial alrededor de esa oportunidad. La compañía combina una cuenta específica para empresas, fondos del mercado monetario, acceso a acciones y ETF, gestión multidivisa y herramientas destinadas a simplificar determinados trámites corporativos.
Para las pymes y los autónomos, el mensaje es sencillo: la tesorería no termina cuando se pagan las facturas. Una parte del dinero que permanece temporalmente sin utilizar también puede formar parte de la estrategia financiera de la compañía.
La clave está en diferenciar entre el dinero que una empresa necesita tener disponible y el dinero que simplemente está disponible porque todavía no se ha decidido qué hacer con él.
En un entorno en el que los tipos de interés siguen condicionando el coste de financiación y el rendimiento de la liquidez, esa diferencia puede convertirse en una cuestión cada vez más relevante para la gestión financiera de las pequeñas y medianas empresas.
(Capital en riesgo. El proveedor de los servicios de inversión es Lightyear Europe AS para la UE. Se aplican términos y condiciones. Esto no constituye asesoramiento de inversión).