Redeia avanza hacia un escenario de crecimiento moderado, pero con una visibilidad que sigue siendo uno de sus principales atractivos para el inversor. La necesidad de ampliar la red eléctrica española, el aumento de la demanda ligado a los centros de datos y nuevas fábricas y un dividendo con una rentabilidad cercana al 5% dibujan el escenario sobre el que Renta 4 construye su tesis para la compañía.
“Las cuentas salen como se esperaba”, señala Renta 4, que prevé que Redeia supere los 510 millones de euros de beneficio en 2026. La firma espera además que “el dividendo subirá poco a poco hasta 2029”, manteniendo una rentabilidad cercana al 5% que aporta estabilidad a la cotización.
El crecimiento, sin embargo, será gradual. “Ese crecimiento será lento, cerca del 3% al año”, apunta el informe. La oportunidad está principalmente en las nuevas inversiones que necesita el sistema eléctrico español. “España necesita más red: enlaces con otros países, almacenamiento y nuevas fábricas y centros de datos”, explica Renta 4.
La regulación será otro de los elementos a seguir. La CNMC mejora la remuneración de las nuevas inversiones, aunque su reconocimiento se produce con un desfase de unos dos años. Al mismo tiempo, se reduce la retribución asociada al mantenimiento de la red. En este escenario, Renta 4 calcula que “la deuda subirá a unos 6.000 millones a finales de 2026 y cerca de 7.800 millones en 2029”.
El gráfico apunta a los 17,90 euros
Mientras el crecimiento fundamental avanza de forma pausada, la estructura técnica de Redeia ofrece una lectura más constructiva. La acción cotiza actualmente en torno a los 15 euros y acumula un descenso del 0,30% en el año, pero recientemente ha dejado atrás una larga fase de consolidación.
Renta 4 define Redeia como “un valor de continuidad, con ingresos regulados y dividendo visible”, una característica que, a su juicio, se refleja en “una tendencia alcista lenta”.
La compañía “recientemente ha superado la consolidación de año y medio”, destaca la firma, en un contexto técnico similar al de rupturas anteriores. Tras este movimiento, el valor ha establecido un soporte en los 13,55 euros.
Por arriba, los máximos de abril de 2025, situados en 17,90 euros, aparecen como “primer objetivo natural a medio plazo” para Renta 4.
Con este escenario, la firma mantiene su recomendación de “COMPRAR MEDIO PLAZO”.