MERLIN Properties no pasa por un buen momento en Bolsa. La acción se encuentra en zona de mínimos tras haber caído casi un 27% desde sus máximos de junio, un comportamiento en el que tienen mucho que ver las dudas que han surgido en el mercado alrededor de los valores ligados a la Inteligencia Artificial; en el ojo del huracán, CoreWeave, uno de los principales clientes de la Socimi española.

“El mercado ha extendido su preocupación a la contraparte de sus primeros contratos de IA”, explica Javier Díaz, analista de Renta 4. CoreWeave se encuentra en el centro del debate sobre el retorno de la inversión en IA: el rendimiento de su bono 2031 ha superado el 15% y su CDS a 5 años se sitúa por encima de los 1.000 pb (niveles que S&P considera de estrés), frente a los 368 pb del pasado 6 de octubre. La compañía acumula más de 51.000 millones de dólares de deuda y obligaciones para financiar su expansión y cuenta con un rating de B+ (S&P). Según S&P Global, el mercado no cuestiona la demanda de sus servicios, sino que los flujos de caja acaben llegando.

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Ante esta situación, MERLIN ha respondido a las preguntas de Renta 4:

En primer lugar, la compañía insiste en que la concentración es temporal: CoreWeave representa aproximadamente el 80% de los 160 MW operativos o prealquilados en las Fases I y II, pero la intención es que, con la plataforma completamente desarrollada, la exposición a cualquier inquilino sea inferior al 20%. Al cierre del primer semestre, CoreWeave supone el 8,6% de los ingresos totales de la Socimi.

En cuanto a la protección frente a un impago, MERLIN señala que sus contratos incluyen garantías y backstops, con garantías adicionales en los contratos con CoreWeave, y que tiene capacidad para cortar el suministro eléctrico en caso de impago. Por otra parte, la capacidad arrendada está plenamente utilizada por los clientes finales de CoreWeave y genera para esta unos márgenes muy superiores a la renta que paga a MERLIN. Esto, junto con la financiación garantizada sobre infraestructura, equipos y contratos, debería llevar a los financiadores a intervenir para proteger un activo en funcionamiento.

Adicionalmente, la compañía destaca que el marco legal español y los contratos le otorgan protección sobre el equipamiento IT instalado, con derechos de compensación en caso de retirada. Subraya también el potencial de re-arrendamiento: el activo clave es potencia conectada escasa y un data center equipado, lo que facilita su comercialización a otro operador o al usuario final.

“Valoramos positivamente la respuesta de la compañía”, destaca Díaz. Con un 8,6% de los ingresos, “el impacto de un escenario adverso sobre la cuenta de resultados actual es acotado”, y el compromiso de limitar a menos del 20% el peso de cualquier inquilino “aborda el principal riesgo de concentración temporal”. Igualmente, “consideramos que la visibilidad de los contratos de Coreweave a corto plazo mitigan el riesgo de cualquier impago por parte de la compañía”.

En este sentido, Renta 4 reitera su recomendación de ‘sobreponderar’ para MERLIN Properties con un precio objetivo de 17,60 euros por acción que supone un potencial alcista de nada menos que un potencial del 51,3% frente a la cotización actual.

Díaz considera que “el riesgo principal es más indirecto que de impago”: que un coste de capital de cerca del 15% limite la capacidad de CoreWeave para financiar el despliegue de la capacidad ya prealquilada o su apetito por nuevas fases, y que condicione el ritmo de comercialización de la plataforma. “Como catalizadores a vigilar, destacamos la evolución de los spreads de CoreWeave, la firma de contratos con terceros en Lisboa y Madrid por parte de MERLIN, y la evolución del peso de CoreWeave sobre la potencia prealquilada”, apunta el experto de Renta 4.

Las acciones de la Socimi acumulan una caída de un 27% desde los máximos que tocó el 24 de junio (15,92 euros) encontrándose actualmente un 4% por encima de sus mínimos anuales del pasado 20 de octubre (11,18 euros). En lo que va de 2026 retroceden un 6,5%.