Estos últimos años han sido vertiginosos para Wall Street gracias al impulso de la inteligencia artificial o IA y esta semana ha celebrado el aniversario de su cuarto año del mercado alcista. No obstante, no todo es alegría ya que el 84% de las acciones del S&P 500 se encuentran en territorio de corrección. Lo que invita a pensar que podría estar al borde de un punto de inflexión, según Sean Williams en Yahoo Finance.
El 5 de octubre, el índice de referencia de Wall Street, el S&P 500, alcanzó su máximo histórico de cierre, cerca de 7.819 puntos. El desarrollo de la infraestructura de IA y los resultados corporativos significativamente mejores de lo esperado impulsaron al alza el mercado en general.
Sin embargo, a pesar de que el S&P 500 se encuentra a pocos puntos de su máximo histórico de cierre, al 13 de octubre, fecha de este artículo, un impresionante 84% de los 503 componentes del índice (tres empresas tienen dos clases de acciones, por lo que son 503 componentes y no 500) cotizan al menos un 10% por debajo de sus máximos históricos. Esto incluye a más del 90% de las acciones de bienes de consumo básico, bienes de consumo discrecional, servicios públicos, materiales e inmobiliarios del S&P 500, según de Kobeissi Letter en X.
Al mismo tiempo, también observamos una divergencia histórica entre el ETF Invesco S&P 500 Equal Weight y el índice de referencia S&P 500. Mientras que el primero es un índice ponderado por capitalización bursátil (es decir, las empresas con mayor capitalización tienen mayor peso), el ETF otorga una ponderación similar a todos los componentes, independientemente de su valoración.
En conjunto, estos datos nos indican que solo un pequeño porcentaje de empresas es responsable de impulsar el mercado bursátil a nuevos máximos. Si bien unas pocas empresas impulsadas por IA han logrado llevar al Dow, al S&P 500 y al Nasdaq a nuevos máximos, los precedentes históricos demuestran que esta dinámica es insostenible.
Un mercado bursátil históricamente concentrado representa un riesgo potencial para los inversores
A principios de este año, según Geiger Capital en X, la Estrategia de Inversión Global de Bank of America analizó varios casos en los últimos 190 años en los que una tendencia de inversión en auge generó altos niveles de concentración en el mercado bursátil o en un índice importante. En sus respectivos picos (en el mercado bursátil estadounidense):
- A principios del siglo XX, las compañías ferroviarias representaban el 63% del mercado bursátil estadounidense.
- A principios de la década de 1970, el índice Nifty Fifty representaba el 40% del S&P 500.
- A principios de la década de 2000, el sector tecnológico y de telecomunicaciones representaba el 41% del S&P 500
- Las 10 mayores empresas de IA constituyen el 40% del S&P 500
Si bien las tres anteriores fueron, sin duda, tendencias de inversión muy atractivas en sus respectivas épocas, todas estas burbujas de concentración acabaron estallando. El S&P 500 y el Nasdaq se desplomaron un 49% y un 78%, respectivamente, tras el estallido de la burbuja de las puntocom en marzo de 2000.
Aunque los datos de concentración de los índices no permiten a los inversores predecir cuándo se detendrá la burbuja, históricamente han servido como presagio de desastres. Con el mercado bursátil sostenido por un número cada vez menor de empresas, incluso un pequeño tropiezo de una o más de estas compañías podría significar el fin del mercado alcista de Wall Street impulsado por la IA.