José Luis Cava analiza la fragilidad fiscal de Alemania, las lecciones que los inversores pueden extraer de la hiperinflación alemana de los años veinte y las señales de alerta que observa en el mercado de deuda de las grandes compañías vinculadas a la inteligencia artificial.
En primer lugar, el analista advierte que Alemania también afronta un importante deterioro de sus cuentas públicas, pese a que muchos inversores están dirigiendo sus ahorros hacia su deuda como alternativa a los bonos franceses. Según las cifras que expone, la OCDE estima que el déficit primario alemán alcanzará el 3,1% del PIB en 2027, unos 170.000 millones de euros. Si se añaden los intereses de la deuda, el déficit total podría rondar los 200.000 millones, equivalentes al 3,5% del PIB. Cava considera improbable que los gobiernos acometan ajustes fiscales de esa magnitud y espera que el BCE termine inyectando liquidez y comprando deuda pública francesa y alemana.
Para ilustrar las consecuencias de la expansión monetaria, recuerda la historia de un empresario alemán que, ante la pérdida de valor del marco tras la Primera Guerra Mundial, pidió préstamos para adquirir activos reales, como minas de carbón y empresas. La estrategia le permitió enriquecerse inicialmente, aunque sus negocios terminaron quebrando posteriormente. La lección que extrae Cava es que la impresión de dinero favorece a largo plazo activos como el oro y Bitcoin, pero también resulta fundamental elegir bien las empresas en las que invertir. En este sentido, se decanta por las grandes compañías del S&P 500 frente a las europeas, debido a la apuesta estadounidense por la inteligencia artificial y al objetivo de impulsar el crecimiento económico.
Por último, el experto interpreta el aumento del coste y del volumen de negociación de los CDS de los grandes hiperescaladores como una señal de que los inversores institucionales están comprando protección frente a posibles impagos. Se pregunta por qué esa preocupación todavía no se refleja en las cotizaciones de Microsoft, Meta, Alphabet y Amazon, y plantea que sus acciones podrían estar sosteniéndose artificialmente. El analista especula con que los inversores podrían estar esperando a que pasen las elecciones de medio mandato estadounidenses antes de cubrirse también mediante opciones put. Asimismo, plantea la hipótesis de que el Gobierno de Estados Unidos podría beneficiarse de una caída de las cotizaciones para adquirir participaciones en compañías estratégicas.