Un primer trimestre que vendrá marcado tanto en las cifras de ventas como en los beneficios empresariales por la extensión de la pandemia del coronavirus a nivel mundial. La actividad comercial y operativa de las empresas, sin embargo, hasta mediados de marzo fue la habitual por lo que el peor impacto llegará en las cuentas del segundo trimestre del año. 

En la banca desde este primer trimestre los inversores ya empezarán a ver como las grandes cifras de beneficios netos caen antes las grandes provisiones que deben llevar a cabo las entidades para protegerse antes los posibles impagos de sus clientes. De hecho, los resultados de los bancos estadounidenses han estado marcados por un mismo patrón: las grandes provisiones que han hecho ya este primer trimestre. 

JP Morgan Chase, Bank of America, Citigroup, Wells Fargo y Goldman Sachs han hecho provisiones por valor de de 23.000 millones de dólares (unos 21.000 millones de euros). Una estrategia que también van a seguir los bancos españoles ante el posible aumento de la morosidad como alertó el Fondo Monetario Internacional (FMI) en sus proyecciones económicas de la semana pasada. 

El consenso de los analistas comparte que los bancos también van a ver reducidas las comisiones y los márgenes de intereses ante el menor volumen de operaciones que se prevé en un contexto de recesión económica. 

Credit Suisse puso negro sobre blanco algunas cifras que baraja sobre los tres grandes bancos españoles, Banco Santander, BBVA y Caixabank, en un informe publicado el pasado jueves. En el caso de los dos primeros, además del contexto general que vive el sector, añade que el mercado va a analizar muy de cerca lo que ocurra en países emergentes en los que Banco Santander y BBVA tienen gran presencia como Brasil, México y Turquía por la alta exposición que tienen a las materias primas y la alta volatilidad de sus divisas. 

El segundo mayor banco de Suiza asume en sus proyecciones una recuperación en forma de V, ya que estima una recuperación del beneficio y de los intereses en 2021 que continuará en 2022.

Credit Suisse estima que las reservas de capital en los tres bancos españoles siguen siendo sustanciales, debido a una combinación de alivio regulatorio por parte del Banco Central Europeo (BCE), cancelación o recorte de los dividendos a repartir este 2020 y una fuerte rentabilidad previa a las provisiones que pueden realizar para afrontar el impacto del coronavirus.

La entidad suiza ve un aumento promedio interanual de aproximadamente 80 puntos básicos en el coste del riesgo, aunque por debajo de los picos observados en 2013-14 al confiar en la recuperación para 2021. El coste del riesgo se trata del cociente del total de dotaciones para insolvencias sobre el total de créditos concedidos por el banco. Nos permite tener una idea del perfil de riesgo de la entidad; cuanto más bajo, menor es el riesgo.

Multiplica por cinco las provisiones

Entre los tres grandes bancos españoles las cifras que llaman más la atención son las de Caixabank. Los analistas de Credit Suisse prevén que aumente sus provisiones para insolvencias durante el año un 406% desde los 376 millones que tenía apartados a cierre de 2019 a los 1.920 millones que destinará para este apartado a final de año. 

El beneficio neto que esperan los expertos del banco suizo para Caixabank este 2020 alcanzan los 812 millones de euros, un 52% menos que el pasado año, mientras que el margen de intereses apenas caerá un 5,3%. Credit Suisse destaca dentro del nubarrón que supone el coronavirus para la entidad catalana su negocio de seguros, VidaCaixa.

 

 

El mismo informe apunta que Banco Santander, por su parte, aumentará las provisiones para hacer frente al probable aumento de la tasa de mora en un 68,6% hasta los 15.718 millones. En el caso del banco que lidera Ana Patricia Botín, el impacto más grande por el coronavirus se lo llevará su financiera Santander Consumer Finance con pérdidas de 215 millones de euros a final de año frente a los 1.317 millones de beneficio que logró en 2019. 

El beneficio neto del Santander a final de año se resentirá con un descenso del 34,4% hasta los 4.271 millones, en parte por las provisiones, los números rojos de su financiera y el impacto de su negocio en Reino Unido, Brasil y México frente a la resiliencia de su división española. 

BBVA aumentará el dinero destinado a hacer frente a los impagos en línea con el Banco Santander, un 65% hasta los 6.481 millones. Credit Suisse apunta que su filial estadounidense arrojará pérdidas por valor de 411 millones frente al beneficio neto de 2019 que llegó a los 591 millones de euros. La entidad que encabeza Carlos Torres Villa, teniendo en cuenta las cifras que baraja el banco suizo, lograra un beneficio neto en 2020 de 2.194 millones, un 37% menos que el año anterior.