Iberdrola cierra los primeros nueve meses del año con un beneficio neto de 5.816,1 millones de euros, lo que supone un incremento del 9,6% respecto al mismo periodo de 2025. Excluyendo los efectos extraordinarios, principalmente asociados a la desinversión del negocio de México y otros ajustes no recurrentes, el beneficio neto ajustado alcanza los 5.140,5 millones de euros, un 8,8% más que un año antes. Sin el impacto negativo de los tipos de cambio, este crecimiento habría alcanzado el 12,7%. Los ingresos se elevan un 6,2% hasta situarse en 34.405 millones de euros que en los nueve primeros meses de 2025, mientras que el margen bruto se sitúa en 18.031,3 millones, con un crecimiento del 1,2%.
El resultado bruto de explotación (EBITDA) alcanza los 11.890,6 millones de euros, un 0,7% menos que un año antes, aunque en términos ajustados aumenta un 7,5%. El resultado operativo (EBIT) se sitúa en 7.645,1 millones, un 1,8% inferior al del ejercicio anterior en términos reportados, mientras que el beneficio antes de impuestos alcanza los 6.022,5 millones de euros.
El consejo de administración también ha aprobado un dividendo a cuenta con cargo a 2026 de 0,275 euros brutos por acción (+8,7%), que se abonará a principios de 2027.
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La división de redes continúa siendo el motor del grupo, con un EBITDA ajustado de 6.430,2 millones de euros, lo que supone un 14,9% más. Estas cifras están impulsadas por la evolución de sus negocios en Reino Unido, Estados Unidos, Brasil y España.
Los activos regulados de redes (RAB) crecen un 14%, hasta 56.000 millones de euros, impulsados por el aumento del 31% en transporte. Reino Unido y Estados Unidos concentran ya el 61% de los activos regulados del grupo, reforzando su peso dentro de la estrategia de crecimiento de Iberdrola.
Junto a las redes, Iberdrola continúa reforzando sus negocios de generación y clientes, donde las inversiones alcanzaron los 3.600 millones de euros. De esta cantidad, 3.257 millones se destinaron a generación renovable, fundamentalmente a proyectos de eólica terrestre y marina. Más de un 80% de esta inversión fue destinada a los Estados Unidos, el Reino Unido, Europa Continental y Australia.
La compañía instaló 3.300 MW en los últimos 12 meses. Esta nueva potencia forma parte de los 15.000 MW que Iberdrola tiene previsto instalar hasta 2030, consolidando una cartera de generación cada vez más preparada para atender las nuevas necesidades de electricidad de hogares, industria y empresas.
Iberdrola ha realizado unas inversiones récord de 10.087 millones de euros hasta septiembre, lo que supone un incremento del 13%, respecto al mismo periodo del año anterior.
Perspectivas 2026
Iberdrola espera alcanzar un crecimiento de, al menos, el 10% en el beneficio neto ajustado, respaldado por la ejecución de sus inversiones y por la aportación creciente de los nuevos activos. Asimismo tiene como objetivo mantener para los próximos cinco años un crecimiento medio anual del 10%.
La compañía prevé que su base de activos regulados crezca en todos sus mercados hasta superar los 90.000 millones de euros en 2030. Además, la compañía prevé incorporar 15.000 MW de nueva capacidad entre 2025 y 2030.
Iberdrola ofrecerá más detalles sobre sus objetivos, inversiones y perspectivas de crecimiento en su próximo Capital Markets Day en marzo de 2027.