José Luis Cava advierte de que la coincidencia entre la crisis de deuda soberana francesa, el encarecimiento de los seguros de impago de empresas vinculadas a la inteligencia artificial y las caídas de las acciones bancarias podría anticipar una crisis de deuda pública y privada. A su juicio, el problema de fondo es la falta de liquidez, en un contexto en el que coincidirán el vencimiento de grandes cantidades de deuda pública, nuevas emisiones para financiar los déficits y las enormes inversiones necesarias para desarrollar la infraestructura de inteligencia artificial. "En el año 2027 vence una cantidad enorme de deuda pública, un máximo histórico", señala, antes de advertir de que "aquí falta liquidez y en un momento determinado se va a producir una crisis de deuda pública y deuda privada".
Para el analista, una de las principales señales de alerta es el comportamiento de los CDS, instrumentos que permiten cubrirse frente al riesgo de impago. Tanto sus precios como el volumen negociado han aumentado significativamente, lo que interpreta como una señal de que las grandes instituciones financieras están comprando protección frente a sus inversiones en deuda de empresas de inteligencia artificial. "Las manos fuertes del mundo financiero están comprando CDS para cubrirse de las inversiones que tienen vía bonos en la inteligencia artificial", afirma. Cava considera que estas coberturas podrían servir también para proteger las carteras de acciones sin recurrir a opciones put, cuya compra obligaría a los intermediarios a cubrirse vendiendo títulos y podría presionar a la baja a los índices. Asimismo, plantea que podría existir un entendimiento con la Administración Trump para evitar caídas bursátiles antes de las elecciones de medio mandato.
Ante este escenario, Cava busca refugio en el sector sanitario y en empresas que considera fuertes. Analiza el ETF QDVG, centrado en grandes compañías de cuidados de salud, y mantiene una predisposición alcista mientras respete el soporte de 12,6. Entre sus valores seleccionados figuran AbbVie, con referencias de 270 dólares como nivel que debe mantener y una posible subida hacia los 290-300 dólares; Pfizer, cuyo soporte sitúa en 27 dólares; y Visa, para la que establece los 390 dólares como nivel clave. Su estrategia consiste en esperar retrocesos para buscar oportunidades de compra y utilizar órdenes de protección: "Todas las posiciones van con su stop y lo ejecuto en el caso de que salte".
Por último, considera que el riesgo de crisis podría aumentar después del 3 de noviembre, cuando, en su opinión, las grandes instituciones quedarían liberadas de un posible compromiso con la Administración Trump. Aunque reconoce que no puede anticipar el momento exacto, cree que la crisis podría producirse en los próximos seis meses y sostiene que las instituciones preferirían evitar que coincidiera con el proceso electoral.