José Luis Cava parte de una idea clara: “el mercado es un demonio” que tiende trampas, por lo que el inversor debe conocerlas y operar con disciplina. A partir de ahí, sostiene que el escenario más probable es una crisis financiera de deuda soberana, provocada por el crecimiento descontrolado del gasto público y la falta de voluntad política para aplicar ajustes fiscales.

Cava apoya su tesis en la divergencia entre el índice MOVE, que mide la volatilidad del mercado de bonos, y el VIX del S&P 500. Mientras el primero refleja tensión creciente —en línea con episodios previos como 2008, 2020 o 2023—, la bolsa sigue cerca de máximos. Para el experto, “el que tiene razón es el mercado de bonos”, históricamente más fiable y menos manipulable.

Además, advierte que las crisis suelen anticiparse primero en los bonos y después trasladarse a la renta variable, dando tiempo a las “manos fuertes” a posicionarse. En este contexto, considera que los bancos centrales reaccionarán con rapidez y contundencia mediante compras masivas de deuda, lo que implicará una fuerte degradación monetaria.

En términos de activos, el experto cree que oro y Bitcoin mantendrán una tendencia alcista a medio y largo plazo por la expansión de liquidez. Sitúa la posible ventana de crisis entre noviembre de 2026 y el primer trimestre de 2027, con el detonante potencial en un repunte de las rentabilidades del bono estadounidense.

Finalmente, destaca que el mercado sigue condicionado por noticias políticas (como un posible acuerdo con Irán) utilizadas para sostener las bolsas en el corto plazo, dentro de lo que denomina “operaciones TACO”.