María Muñoz Yuste, especialista en Dietética y Nutrición del Hospital Universitario Ruber Juan Bravo.

La Ciencia viene señalando desde hace tiempo la importancia de incluir cantidades suficientes de fibra en la dieta diaria -25-30 gramos al día en el caso de las mujeres y 30-38 gramos/día para los hombres-.

“Además de regular el tránsito intestinal reduce el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 y cáncer colorrectal gracias a la mejora de los niveles de colesterol, glucosa, presión arterial y peso corporal” -señala María Muñoz Yuste, especialista en Dietética y Nutrición del Hospital Universitario Ruber Juan Bravo-. También favorece la densidad, la diversidad y la funcionalidad de la microbiota intestinal.

“Sin embargo -añade la experta-, en muchas ocasiones alcanzar los niveles recomendados de fibra diaria conlleva un aumento de calorías, por lo que, en estos casos, adquiere especial relevancia orientar a los pacientes acerca de cuál es la cantidad adecuada de fibra y cómo obtenerla”.

Se trata, básicamente, de consumir alimentos ricos en fibra y bajos en calorías, de forma que la fibra represente el mayor porcentaje posible del total de calorías consumidas: los cereales integrales, las legumbres, las verduras, la fruta, los frutos secos y las semillas son excelentes aliados en este propósito. Una fórmula sencilla sería sustituir los ingredientes de los alimentos que ya se consumen por otros ricos en fibra.

Para ello es importante asegurarse de que todas las ingestas que realizamos al día (más allá de las tres comidas principales) contengan fibra.

Suplementos de fibra

“Aunque los suplementos de fibra pueden ser beneficiosos en ciertas circunstancias y han demostrado beneficios específicos para la salud, carecen de una parte importante de los beneficios que aporta el consumo de alimentos ricos en fibra, señala la experta-, como vitaminas, minerales y antioxidantes”.

En todo caso, para aprovechar los efectos beneficiosos de estos suplementos y evitar efectos indeseados, como flatulencia, hinchazón abdominal o mala absorción de minerales esenciales, su consumo debe realizarse siempre bajo control profesional.