Los recientes resultados publicados por Apple muestran que el fabricante de los iPhones cerró el ejercicio fiscal con la mayor generación de efectivo de su historia. Una situación que contrasta con los otros ‘magníficos’ que han presentado sus cuentas hasta ahora, que han gastado ingentes cantidades de dinero en sus esfuerzos por la inteligencia artificial y los centros de datos.

Applegeneró cerca de 136.000 millones de dólares en flujo de caja libre -el efectivo restante tras cubrir los gastos operativos y las inversiones en instalaciones y equipos- durante su año fiscal finalizado en septiembre, según los resultados presentados este lunes. Esta cifra supone un incremento de aproximadamente el 38% respecto al año anterior y supera con creces su récord previo de 111.000 millones de dólares, alcanzado en 2022.

Además, según los cálculos de Yahoo Finance, esta cantidad equivale aproximadamente al doble de lo que generaron, de forma conjunta, Microsoft, Meta, Alphabet y Amazon a lo largo de sus últimos cuatro trimestres.

La diferencia es que esas cuatro empresas destinaron más de 600.000 millones de dólares a gastos de capital en los últimos cuatro trimestres, gran parte de ellos destinados a chips para inteligencia artificial y a los centros de datos necesarios para albergarlos. Por su parte, Apple invirtió cerca de 9.000 millones de dólares en su año fiscal, una cifra casi un 30% inferior a la del año anterior.

Sigue en directo la cotización de Apple

Apple no se mantiene al margen de la IA. Durante la conferencia con analistas, el director financiero, Kevan Parekh, afirmó que la compañía “aumentará significativamente sus inversiones globales en IA”, principalmente a través de investigación y desarrollo. Asimismo, señaló que los costes en la nube derivados de la ejecución de la nueva versión de Siri se reflejarán en el gasto destinado a la prestación de sus servicios.

Este escenario se presenta en un momento en que aumenta la preocupación por el elevado endeudamiento para seguir haciendo girar la rueda de la IA. Y, en consecuencia, esta situación ha llevado a que comiencen a negociarse ‘credit default swaps’ (CDS) [una especie de seguros contra el impago] sobre estas compañías, según recoge Bespoke Investment Group. Los tenedores de bonos corporativos pueden adquirir CDS para cubrirse frente a un posible impago; por su parte, los inversores institucionales que consideran que el entusiasmo por la inteligencia artificial ha ido demasiado lejos pueden comprar CDS para obtener beneficios si su análisis resulta acertado. El precio de los CDS aumenta cuando se incrementa el riesgo de impago.

Bespoke Investment ha elaborado un índice para realizar un seguimiento del riesgo de impago de las diez mayores empresas tecnológicas (las cuatro mencionadas antes además de Apple, Meta Platforms, Broadcom, NVIDIA, Tesla y Space X):

Si bien los precios de los CDS para este grupo aún no alcanzan niveles excesivamente elevados, “su tendencia no es la deseable”, destaca Bespoke Investment Group; “un escenario que, sin duda, los inversores alcistas no querrían ver convertido en un problema de mayor envergadura en los próximos meses”.