La transformación de las finanzas está cambiando el perfil del profesional que demandan las entidades. La IA, la automatización, la creciente complejidad regulatoria y la diversificación de las fuentes de financiación están haciendo que cobre más importancia la capacidad de combinar competencias financieras tradicionales con tecnología, datos y nuevas herramientas de análisis.

Según Juan Manuel de Lara, Jefe del Departamento de Formación Online y Desarrollo de Negocio en IEB, “la presión de esta transformación se refleja tanto en la evolución del empleo como en los procesos de selección. Morgan Stanley estima que más de 200.000 puestos de trabajo en la banca europea podrían verse afectados de aquí a 2030 por la adopción de la IA y otros procesos de transformación del sector. 

Al mismo tiempo, desde IEB somos conscientes de que las entidades están buscando perfiles capaces de desenvolverse en este nuevo entorno. Según una encuesta de PwC, el 62% de las compañías de servicios financieros prevé contratar profesionales con competencias específicas en IA durante el próximo año y el 61% planea formar o reciclar a sus empleados actuales. La exigencia empieza a trasladarse incluso a la puerta de entrada a la profesión. Los candidatos deben demostrar conocimientos de IA durante los procesos de selección y explicar cómo pueden utilizar estas herramientas para mejorar los resultados y la eficiencia”.

Tecnología y regulación, cada vez más inseparables

Asimismo, la evolución de la normativa europea y española está acelerando la necesidad de formación en las empresas y en todas las capas de la sociedad. El Gobierno presentó este 21 de septiembre el Plan IA 360, una hoja de ruta con acciones concretas para los próximos 12 meses orientada a impulsar un despliegue responsable de la IA, situando entre sus prioridades la seguridad, la confianza y la protección de las personas. 

El plan se articula en torno a cuatro grandes objetivos: reforzar las capacidades tecnológicas de España; convertir la adopción de la IA en un motor económico y de generación de talento; fortalecer la gobernanza y la seguridad de la IA; e impulsar un nuevo “Contrato Social para la Inteligencia Artificial” entre empresas, trabajadores, agentes sociales y poderes públicos. 

Desde IEB destacan que para las empresas, la innovación - con la IA a la cabeza - ya forma parte del día a día operativo, aunque un uso inadecuado puede generar responsabilidades legales e impactos operativos. El reto ya no es solo innovar, sino cumplir la normativa aplicable e integrar en la operativa, coordinando las áreas legales, técnicas y de negocio.

María González Moreno, directora del Programa de Digital Compliance: Privacidad, Ciberseguridad, IA y Fintech del IEB, “Ninguna organización puede abordar por separado la privacidad, la inteligencia artificial y la ciberseguridad: son tres caras de un mismo desafío regulatorio que exige una visión integrada. El sector financiero es buen ejemplo de ello, al estar especialmente expuesto al impacto acumulado de esta regulación y de su normativa sectorial especifica, dada la sensibilidad de los datos que maneja y su papel crítico en la estabilidad del sistema”. El marco normativo lo confirma: RGPD, LOPDGDD, Reglamento europeo de IA, NIS2 y DORA, entre otros, conviven bajo la vigilancia de autoridades como la AEPD, INCIBE, la CNMC, el BdE o la EBA.

“Entender esta arquitectura normativa ya no es opcional, sino necesario. Formarse en Privacidad, IA y Ciberseguridad es, hoy, una inversión tan estratégica como necesaria para anticiparse a los riesgos y aprovechar las oportunidades de este nuevo entorno”, matiza González Moreno.

La misma necesidad de integrar conocimientos aparece en el ámbito fiscal. La creciente sofisticación de los productos y operaciones financieras hace que sus implicaciones tributarias formen parte de la toma de decisiones. El curso en Fiscalidad Financiera aborda precisamente esa intersección, desde la tributación de las rentas del ahorro y las instituciones de inversión colectiva hasta la fiscalidad de préstamos, emisiones de deuda, titulizaciones, derivados, criptoactivos, SOCIMI o seguros.

El dato y la IA entran en el núcleo de la inversión

La transformación también alcanza el trabajo de los profesionales de mercados y operaciones corporativas. La automatización y el uso creciente de datos están modificando la forma en que se ejecutan las operaciones, se analizan las estrategias y se identifican oportunidades de inversión.

El Programa de Especialización en Trading Cuantitativo y Microestructura de Mercado aborda esta evolución desde el funcionamiento de las órdenes y la liquidez hasta la construcción y evaluación de estrategias como momentum, mean reversion, event trading o pair trading. La IA se incorpora como herramienta de análisis, pero también se presta atención a una cuestión cada vez más relevante: distinguir una ventaja real de los resultados engañosos que puede producir un backtest.

En operaciones corporativas y private equity, la IA está entrando en otra parte crítica de la cadena de trabajo. El Curso en IA para M&A y Private Equity se enfoca en su aplicación práctica a tareas como sourcing, análisis financiero, revisión documental, due diligence, análisis sectorial, modelización y preparación de presentaciones. El programa incorpora además cuestiones de protección de datos, confidencialidad, seguridad y governance.

Como explica Juan Alberto Sánchez Torres, director del programa IA para M&A y Private Equity, “la IA no sustituye el criterio humano ni es infalible, pero sí permite trabajar de forma más eficiente y rentable”. El impacto puede ser especialmente relevante en las primeras fases de una operación: “La IA está transformando el M&A: no puede sustituir la toma de decisiones o la intuición de un ser humano, pero sí ayudar al profesional a analizar 200 empresas donde antes se analizaban 40”.

Esta capacidad de ampliar el alcance del profesional se extiende a distintas etapas del proceso. Según Sánchez Torres, “la IA aporta valor en todas las fases de una operación. En el sourcing amplía enormemente la capacidad para identificar oportunidades, durante el análisis, optimiza el trabajo financiero, sectorial y documental y en la due diligence, facilita el tratamiento y análisis de grandes volúmenes de información”.

A lo largo de sus 36 años de historia, el IEB ha formado a más de 100.000 profesionales. Entre las empresas que más emplean talento formado en la institución se encuentran algunas de las principales entidades financieras y firmas de servicios profesionales nacionales e internacionales, como Banco Santander, BBVA, CaixaBank, Bankinter, Goldman Sachs, Barclays, BlackRock y BNP Paribas. 

El ecosistema de empleadores se extiende también al ámbito de la consultoría, con firmas como BCG y las Big Four - Deloitte, PwC, EY y KPMG -, además de destacados despachos internacionales especializados en derecho financiero y mercantil. Esta presencia refleja la conexión del IEB con el mercado laboral y el reconocimiento de sus perfiles entre las compañías que concentran buena parte de la actividad financiera y de servicios profesionales.