El Comité de Política Monetaria del Banco de Inglaterra ha subido en 25 puntos porcentuales los tipos de interés, que se quedan en el 4%. La decisión se ha adoptado por una mayoría de 8 votos a 1, teniendo en cuenta que el miembro ‘díscolo’ estaba a favor de una subida mayor, de 50 puntos.

Es la primera subida de tipos que acomete la institución desde agosto de 2023, siguiendo los pasos del BCE y la Fed, que ya han endurecido su política monetaria.

El conflicto en Oriente Medio se encuentra ya en su noveno mes, recuerda el comité en su comunicado, que apunta a que los precios mundiales de la energía han seguido aumentando desde niveles que ya eran elevados. La inflación del IPC en el Reino Unido subió al 3,5% en septiembre y el BoE espera que alcance alrededor del 5% a mediados del próximo año. Posteriormente, se prevé que descienda a medida que se disipe el impacto del alza de los precios de la energía en las tasas de inflación interanuales y que la política monetaria —que sigue siendo restrictiva— ejerza presión a la baja sobre la inflación.

“Si bien los efectos directos del encarecimiento de la energía son evidentes —y seguirán repercutiendo en las facturas energéticas de empresas y hogares—, existen pocas pruebas de efectos indirectos sobre otros precios y salarios”. No obstante, “el grado de presión inflacionista latente es, a estas alturas, suficiente para justificar un aumento del tipo de interés oficial”, cree el comité. Los datos de actividad económica de los últimos meses han sido, en general, más sólidos de lo previsto, lo que refuerza la necesidad de una política monetaria algo más restrictiva.

La política monetaria “no sigue una trayectoria preestablecida”. “El Comité continuará evaluando los datos en cada reunión —en particular, la probabilidad de que los elevados precios de la energía se trasladen a otros precios y a la economía en general— mediante el seguimiento de la evolución de los salarios subyacentes, el comportamiento de los precios y la holgura económica. El Comité ajustará el tipo de interés oficial según sea necesario para garantizar que la inflación del IPC retorne al objetivo del 2% a medio plazo”.