Wall Street encara la apertura de este lunes con avances, después de cerrar el viernes con un comportamiento mixto y en una semana marcada por la tensión geopolítica, el petróleo y el giro de la Reserva Federal. En concreto, el S&P 500 subió un 0,17% hasta los 7.650,50 puntos y el Nasdaq Composite ganó un 0,39% hasta los 26.522,55 puntos. El DOW JONES, por su parte, cedió un 0,18% hasta los 51.682,64 puntos.

De cara a la apertura de hoy, los futuros vienen claramente al alza: el Dow Jones avanza alrededor de un 0,85% en los 52.105, el S&P 500 un 0,63% hasta los 7.698,13 puntos y el Nasdaq 100 cerca de un 1% en los 29.942,.

El principal alivio llega del petróleo, que retrocede alrededor de un 2% y vuelve a situarse cerca de los 100 dólares por barril. La mejora de los flujos de crudo a través del estrecho de Ormuz permite al mercado rebajar, de momento, parte del temor a nuevas interrupciones del suministro. Después de varias sesiones en las que el riesgo de una escalada en Oriente Medio había disparado las cotizaciones energéticas, cualquier señal de normalización ofrece un balón de oxígeno a las bolsas y reduce la presión sobre las expectativas de inflación.

A este respiro energético se suma el optimismo generado por las conversaciones entre Estados Unidos y China antes del encuentro entre Donald Trump y Xi Jinping de esta semana. Las reuniones entre el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, y representantes chinos han permitido avanzar en cuestiones comerciales y han abierto además un canal de diálogo sobre los riesgos asociados a la inteligencia artificial. El mercado interpreta estos contactos como una señal de que ambas potencias mantienen abierta la vía de negociación pese a la competencia tecnológica y comercial. La expectativa es que la reunión de Trump y Xi pueda traducirse en nuevos avances sobre comercio y suministro tecnológico. Cualquier señal de entendimiento reduciría la incertidumbre para las empresas y podría favorecer especialmente a los sectores más expuestos al comercio internacional y a la tecnología. 

Por otro lado, el mercado vuelve a mirar a los beneficios empresariales. El problema es que todavía hay varios riesgos sobre la mesa: unos costes de financiación elevados, una inflación condicionada por la energía y el enorme volumen de capital necesario para sostener la carrera por la inteligencia artificial. Precisamente, la financiación de esta inversión empieza a convertirse en una cuestión relevante para Wall Street. Las grandes tecnológicas cuentan con una elevada capacidad financiera, pero el desarrollo de centros de datos y nueva infraestructura también está impulsando el endeudamiento de otros operadores. La clave será comprobar si el crecimiento de los beneficios generado por la IA termina justificando el volumen de inversión necesario para desarrollarla.

En el lado empresarial, Meta acelera su estrategia de suscripciones de pago después del buen comienzo de esta vía de monetización en Instagram y Facebook, con la que busca diversificar sus ingresos más allá de la publicidad. La compañía también ha recurrido ante los tribunales británicos la aplicación de la Online Safety Act, que establece nuevas obligaciones para las grandes plataformas digitales en materia de seguridad y protección de los usuarios.

NVIDIA también centra la atención a través de Nscale, compañía especializada en servicios de nube para inteligencia artificial y participada por el grupo, que ha revelado un fuerte crecimiento de sus ingresos en la documentación presentada para su salida a Bolsa. Nscale registró 140,6 millones de dólares de ingresos en el primer semestre, frente a 10,4 millones un año antes, aunque acumuló pérdidas de alrededor de 1.020 millones de dólares, reflejando el elevado coste de construir la infraestructura necesaria para atender la demanda de IA.

Oracle tiene bajo presión parte de la deuda utilizada para financiar su expansión en centros de datos para inteligencia artificial. Según el Financial Times, los 18.000 millones de dólares en préstamos vinculados a uno de estos proyectos están cotizando con descuento, una señal de las dudas que empieza a generar entre los inversores el enorme volumen de financiación necesario para desarrollar la infraestructura de IA.

Boeing podría recibir un nuevo impulso para su negocio espacial después de que la NASA estudie adjudicar al menos diez nuevas misiones a su nave Starliner durante los próximos años. El posible regreso de la nave al programa de vuelos tripulados de la agencia estadounidense supondría una oportunidad para Boeing después de los problemas registrados durante su misión de prueba de 2024.

Paramount negocia con el fiscal general de California posibles concesiones para facilitar el avance de su operación con Warner Bros. Discovery, entre ellas una inversión de 1.500 millones de dólares en producción audiovisual en el Estado. Las conversaciones se producen mientras la compañía trata de despejar los obstáculos regulatorios que todavía rodean la operación.

Agnico Eagle Min ha adquirido una participación del 14,9% en Scout Discoveries mediante una inversión de 14,8 millones de dólares. La operación refuerza la exposición de Agnico Eagle a proyectos de exploración minera y contempla además financiación para avanzar en los activos de Scout.

Toyota, General Motors y Ford se han unido a una coalición que pide a Donald Trump mantener las restricciones que mantienen fuera del mercado estadounidense a los fabricantes chinos de automóviles. La petición llega antes del encuentro entre Trump y Xi Jinping y refleja la preocupación de los fabricantes establecidos en EEUU ante una posible entrada de nuevos competidores chinos, especialmente en vehículos eléctricos.

Otros mercados

Los precios de los Futuros del petróleo caen hasta su nivel más bajo en más de una semana ante la esperanza de que la diplomacia en el conflicto con Irán tenga una oportunidad esta semana, en el marco de una reunión de la ONU, y mientras los inversores esperan una recuperación parcial de los envíos desde Arabia Saudí a pesar de los continuos ataques de los hutíes de Yemen. El petróleo Brent baja un 2% en los 101,82 dólares el barril, mientras el West Texas Intermediate baja un 2,5% en los 93,68 dólares.

El euro afronta la semana bajo presión tras perder cerca de un 1% la pasada semana. El deterioro del sentimiento, la tensión en los mercados de deuda y la incertidumbre sobre el petróleo mantienen el sesgo bajista. En estos momentos, el Euro Dólar cae hasta el 1,1483 billetes verdes.

El precio de la onza de oro se frena antes de alcanzar los 4.400 dólares y cotiza ahora en los 4.348 dólares. El Bitcoin, por su parte, pelea por romper sus máximos de este mes en los 82.250 dólares. 

Por último, en el terreno de la renta fija la rentabilidad del bono Estados Unidos 10 años cae al 4,950%.