El sector de los semiconductores acumula una caída del 15,7% desde el 6 de octubre y ha arrastrado al Nasdaq 100, que retrocede un 6,52%, según el análisis técnico que Renta 4 Banco publica este lunes. El S&P 500 cede un 2,04% en ese periodo. Mientras tanto, el NYSE, el Dow Jones Industriales y el de Transportes han registrado ligeras subidas, pese a que desde mediados de agosto acumulaban correcciones importantes, en algunos casos superiores al 10%.
Del informe sobre OpenAI a la deuda de CoreWeave
El detonante llegó el 8 de octubre, cuando el Financial Times informó de que los ingresos anualizados de OpenAI se situaban más cerca de los 50.000 millones de dólares que de los 70.000 esperados. El mercado interpretó que la demanda real de inteligencia artificial crece más despacio de lo previsto, y las compañías que suministran los chips para entrenar y ejecutar estos modelos lo notaron de inmediato.
El episodio más visible de la semana fue, sin embargo, la caída de los bonos de CoreWeave, una empresa que alquila capacidad de computación especializada en IA. El rendimiento de su deuda se disparó hasta cerca del 15%, un nivel que el mercado considera de alto riesgo, y la acción perdió un 25% en la semana. Su consejero delegado defendió que los ingresos ya contratados, unos 104.000 millones, cubren la deuda, pero los inversores se fijaron en el endeudamiento (entre 35.000 y 50.000 millones), en los intereses (640 millones al trimestre) y en la concentración de clientes.
La desconfianza se extendió a compañías similares, como Nebius e IREN, a Oracle y al conjunto de la cadena de suministro de la IA, desde los chips hasta los equipos de energía y refrigeración. Según Renta 4, CoreWeave se ha convertido en la señal de alerta sobre la financiación de la expansión de la infraestructura de inteligencia artificial.
Una corrección por relevos
Los semiconductores marcaron máximos históricos el 22 de junio y, desde entonces, han alternado fases de debilidad, con caídas del 13,3% y del 16,6% y un rebote intermedio del 5,7%, mientras los índices más amplios, como el NYSE, han hecho el movimiento contrario. Para el banco se trata de una corrección ordenada por relevos, en la que cada etapa ha tenido su propia narrativa, de las dudas sobre la demanda de IA a la preocupación por los costes de financiación.
Técnicamente, añaden, el movimiento no sorprende. En su análisis del 20 de julio, Navegando el ciclo de los semiconductores, ya planteaban que Intel y otros referentes del sector podrían sufrir réplicas bajistas tras un primer rebote por sobreventa excesiva, un patrón similar al de 1995 y 1997 que, según el banco, parece repetirse ahora en Intel.
Señales de suelo, con cautela
El índice de miedo y codicia se sitúa en 18, en zona de miedo extremo, un nivel que históricamente suele coincidir con suelos o rebotes. Además, el Nasdaq 100 cerró el viernes por debajo de su media de 50 días por primera vez en más de un mes. Desde 2015, en 24 de las 27 ocasiones en que esto ocurrió, el índice cotizaba más alto cuatro semanas después.
Renta 4 recuerda también que en julio el KOSPI surcoreano, muy correlacionado con los semiconductores de Filadelfia, mostró señales propias de suelos relevantes. Advierte, no obstante, de que estos no tienen por qué formarse en V y de que pueden producirse nuevas caídas antes de confirmarse el giro.
Con todo, el banco considera que las actuales correcciones en IA y semiconductores son “buenas ocasiones para posicionarse de cara a los próximos meses”, aunque la volatilidad a muy corto plazo pueda prolongarse un poco más.