BBVA ha dado un paso importante en su estrategia de financiación internacional con la emisión de un bono sénior no preferente en libras esterlinas, que salió al mercado este miércoles. Esta operación, que tiene un plazo de vencimiento de seis años y una opción de reembolso anticipado en septiembre de 2031, forma parte de la ambiciosa hoja de ruta del grupo para fortalecer su estructura de pasivos y cumplir con los requisitos regulatorios europeos y globales. La colocación ha sido liderada por bancos de renombre como BBVA, NatWest y Nomura, garantizando una distribución eficiente en los mercados internacionales.
Este movimiento no solo refleja la confianza de los inversores en la solidez financiera del banco, sino que también evidencia la estrategia de diversificación de fuentes de financiación del grupo, que busca aprovechar las condiciones favorables del mercado y ampliar su presencia en diferentes divisas y mercados.
Detalles de la emisión
El bono emitido por BBVA tiene un plazo de vencimiento de seis años, con fecha de maduración prevista para septiembre de 2032. Además, incorpora una opción de reembolso anticipado en septiembre de 2031, lo que permite al banco devolver la deuda antes de la fecha de vencimiento si las condiciones del mercado son favorables. Esta flexibilidad es clave para gestionar eficientemente su estructura de deuda y aprovechar posibles oportunidades de refinanciación.
El precio de salida del bono se ha fijado en UKT (el bono soberano británico) más 115 puntos básicos. Este diferencial refleja la percepción de riesgo del mercado respecto a la solvencia de BBVA en comparación con la deuda soberana del Reino Unido. La elección de este diferencial indica una confianza moderada en la capacidad del banco para cumplir con sus obligaciones, además de situar la operación en línea con las condiciones actuales del mercado de crédito internacional.
Los bancos encargados de la colocación son BBVA, NatWest y Nomura, instituciones de gran prestigio en los mercados financieros globales. La participación de estos bancos garantiza una distribución eficiente y amplia, alcanzando tanto inversores institucionales como fondos de inversión especializados en deuda corporativa en diferentes regiones.
La emisión en el contexto del plan de financiación de BBVA para 2026
Esta emisión en libras esterlinas se enmarca dentro del plan estratégico de BBVA para el período 2023-2026, cuyo objetivo principal es reforzar el colchón de pasivos elegibles para cumplir con el Mínimo Requerido de Pasivos Exigibles (MREL). Este requisito, establecido por las autoridades regulatorias europeas, busca garantizar la estabilidad del sistema financiero en caso de crisis, asegurando que los bancos puedan absorber pérdidas y mantener la confianza del mercado.
BBVA ha demostrado una notable capacidad para emitir deuda en distintas monedas y formatos en los últimos meses. Desde enero, ha colocado 2.000 millones de euros en una emisión SNP de doble tramo, que fue su mayor emisión en euros en dos décadas. En febrero, emitió 2.500 millones de dólares (2.189 millones de euros) en deuda sénior no preferente, la mayor en esa divisa en su historia. En abril, colocó 2.250 millones de dólares en una emisión doble en formato SNP y AT1, y en junio, emitió 1.250 millones de euros en bonos verdes sénior no preferente y 2.250 millones en cédulas hipotecarias de doble tramo.
Este patrón de diversificación refleja la estrategia del banco de reducir su dependencia de una sola fuente de financiación y aprovechar las condiciones favorables en diferentes mercados. Además, las emisiones verdes y sostenibles, como la de junio, muestran el compromiso de BBVA con la financiación responsable y la sostenibilidad.
En agosto, BBVA volvió a reforzar su posición en el mercado con una emisión de 2.300 millones de dólares (2.014 millones de euros) en tres tramos, consolidando su presencia en los mercados de deuda en dólares. La operación más reciente, realizada el pasado martes, fue la colocación de 1.250 millones de euros en un bono verde sénior preferente, que refuerza su estrategia de financiación sostenible.
Estas operaciones, en conjunto, han permitido al banco aumentar su volumen de deuda emitida en lo que va de año, alcanzando cifras que superan ampliamente las de ejercicios anteriores. La estrategia de BBVA de diversificación y sostenibilidad le otorga mayor flexibilidad y resistencia ante posibles cambios en las condiciones del mercado financiero global.