La Bolsa europea cerró octubre con un comportamiento muy desigual entre sectores. Mientras las entidades financieras han sufrido importantes pérdidas, las compañías defensivas han ganado protagonismo entre los inversores. 
Las telecomunicaciones también presentan algunas señales de resistencia, aunque su evolución, eso sí, ha sido irregular y todavía no puede hablarse de una recuperación generalizada.
 El contraste resulta especialmente significativo porque el índice STOXX Europe 600 consiguió avanzar alrededor de un 2,4% durante octubre, mientras que el sector bancario europeo perdió más del 10%. 
 Una diferencia que refleja un cambio en las preferencias de los inversores, que comienzan a prestar mayor atención a la estabilidad de los ingresos y a los riesgos económicos.

La banca europea pierde más del 10% pese a sus beneficios
 

Octubre ha sido especialmente negativo para los bancos españoles. Banco Santander registró una caída mensual del 16,4%, mientras que BBVA retrocedió un 13,7%. Bankinter perdió un 11,8%, Caixabank alrededor del 11% y Unicaja algo más del 10%.

Las pérdidas también alcanzaron a las entidades francesas. BNP Paribas cedió cerca del 10%, Société Générale superó el 12% y Crédit Agricole se aproximó al 15%.

Sin embargo, estas caídas contrastan con los resultados empresariales. Santander incrementó sus beneficios un 20% entre enero y septiembre, mientras que BBVA consiguió elevarlos un 16%.

El problema es que los inversores ya no se conforman con conocer cuánto ganan los bancos. También analizan sus perspectivas de crecimiento, la evolución de los márgenes financieros y su exposición a economías con mayores incertidumbres.
 

Los tipos de interés complican las perspectivas del sector
 

El encarecimiento del dinero, que durante meses favoreció la rentabilidad bancaria, comienza a mostrar efectos menos positivos.
Aunque los tipos elevados permiten obtener mayores ingresos por determinados préstamos, también incrementan el coste de remunerar los depósitos y pueden reducir la demanda de financiación.

El 22 de octubre, el índice bancario de la eurozona perdió un 4,2% en una sola sesión, su peor comportamiento diario desde marzo. Bankinter cayó un 7,6% después de presentar unos resultados afectados por el aumento del coste de los depósitos.

A estas dificultades se suman las tensiones sobre la deuda pública francesa, el encarecimiento energético y las dudas sobre el crecimiento económico europeo.
 

Las telecomunicaciones muestran resistencia, pero también sufren caídas
 

Las empresas de telecomunicaciones cuentan con una característica que puede resultar atractiva en periodos de incertidumbre: buena parte de sus ingresos procede de contratos recurrentes de telefonía, fibra óptica y servicios empresariales. Sin embargo, octubre no ha sido un mes de subidas generalizadas para el sector.

El 9 de octubre, el índice europeo de telecomunicaciones llegó a retroceder un 3,4%, hasta mínimos de ocho meses, después de que una operación de SpaceX relacionada con frecuencias móviles en Estados Unidos despertara preocupación por la competencia de las comunicaciones por satélite.

Deutsche Telekom perdió alrededor del 8% durante aquella sesión, Vodafone cayó un 4,5%, Orange un 3,4% y Telefónica un 3,3%.

En España, la evolución posterior fue más favorable para algunas compañías. Telefónica terminó octubre con una subida del 1,08%, mientras que Cellnex destacó con una revalorización del 15,48%.
 

Sanidad, energía y consumo defensivo ganan protagonismo
 

Eso sí, la verdadera fortaleza relativa de octubre se ha concentrado en otros sectores europeos. Durante las cuatro semanas anteriores al cierre mensual, las compañías sanitarias superaron al STOXX 600 en 11,8 puntos porcentuales. Las empresas de alimentación y bebidas lo hicieron en 10,4 puntos y las energéticas en 5,5 puntos.

Por el contrario, los bancos quedaron 10,3 puntos porcentuales por debajo del índice general durante ese mismo periodo. El movimiento responde, en parte, a la búsqueda de compañías con ingresos menos dependientes de las oscilaciones económicas. También influye el comportamiento de la energía, favorecida por el aumento de los precios del petróleo.

Los datos de octubre apuntan a una redistribución de las preferencias del mercado europeo, aunque no demuestran por sí solos que exista un traslado permanente de capital entre sectores. La evolución de la inflación, las próximas decisiones del Banco Central Europeo y los resultados empresariales, como siempre, serán determinantes.