El sector energético está viviendo una transformación profunda. ¿Cómo cree que cambiará el modelo de negocio de las compañías energéticas en los próximos cinco años y qué papel quiere jugar Audax?
El papel que quiere jugar Audax en los próximos años está claro: dejar de ser una comercializadora pura o una generadora pura para avanzar hacia un modelo mucho más integral, que combine generación, suministro y eficiencia energética, todo ello englobado en la tecnología y en los nuevos servicios que vamos a seguir ofreciendo.
Esta transformación va a estar impulsada por la electrificación de la economía, especialmente por la inteligencia artificial y los centros de datos. También sabemos que la movilidad y los vehículos se van a ir electrificando, y ese incremento de la demanda nos va a ayudar a seguir impulsando esta evolución.
Audax quiere posicionarse como un actor clave en todo este cambio, en esta nueva forma de entender y consumir la energía.
Audax combina generación renovable, comercialización y soluciones energéticas. ¿Dónde está hoy su principal ventaja competitiva y cómo quieren diferenciarse frente a los grandes grupos energéticos?
La principal ventaja es este modelo integrado, en el que combinamos la comercialización de electricidad y gas, la generación de energías renovables y distintas soluciones energéticas para nuestros clientes.
También queremos ganar resiliencia a través de la diversificación. Vamos a diversificar por tipo de commodity —electricidad, gas, renovables—, por geografía y por líneas de negocio. Esta diversificación nos permite reducir riesgos y desenvolvernos mejor en un entorno energético tan cambiante como el que comentábamos.
En cuanto a la diferenciación frente a otras compañías energéticas, queremos hacerlo fundamentalmente a través de la agilidad, la cercanía al cliente y la capacidad de ofrecer soluciones personalizadas que se adapten bien a sus necesidades energéticas.
Además, nuestra presencia internacional refuerza esa diversificación geográfica y reduce la dependencia de un único mercado. Sabemos que los mercados energéticos son muy locales y que cada país tiene sus propias particularidades; hay momentos en los que unos mercados funcionan mejor que otros. Contar con presencia internacional nos permite diversificar riesgos y competir a escala europea.
La generación renovable, el autoconsumo y el almacenamiento están cambiando la forma de producir y consumir energía. ¿Cuáles serán las tecnologías que más transformarán el negocio de Audax durante los próximos años?
El almacenamiento y las baterías van a ser clave para optimizar y extraer más valor de nuestros activos renovables, especialmente a través de la hibridación solar. Esta hibridación de nuestros parques solares nos permite una mayor flexibilidad operativa y optimizar el perfil de generación, moviendo parte de esa generación desde las horas solares, donde se concentra una mayor producción, hacia las horas nocturnas, donde la producción solar es inexistente.
Con las baterías podemos aplanar esta curva y no solo optimizar nuestros activos, sino también ayudar a que la red sea más resiliente. En momentos de alta generación podemos almacenar energía y, en momentos en los que falta generación, verterla a la red, ayudando así también a balancearla.
La otra gran línea, más vinculada a la energía eólica, es la repotenciación. Tenemos activos eólicos que están cerca del final de su vida útil y creemos mucho en esta tecnología porque, a diferencia de la solar, puede generar durante todas las horas del día y ofrece un perfil de producción más estable. Por eso vamos a invertir en repotenciar estos activos para mejorar tanto su eficiencia como su capacidad de producción.
Y, volviendo a la hibridación, ya estamos empezando a instalar las primeras baterías. Es decir, esto no es solo una hoja de ruta de futuro: ya hemos empezado con la repotenciación y estamos empezando a instalar las primeras baterías en España.
¿Qué papel van a jugar la inteligencia artificial, la digitalización y los datos en la evolución de Audax y en la relación con sus clientes?
Por un lado, nos beneficiamos de alguna manera de esta electrificación de la economía. Nosotros vendemos energía y, obviamente, que haya una mayor demanda es algo que nos favorece.
De cara a cómo vamos a aprovechar la inteligencia artificial, la digitalización y los datos en Audax, todo lo relacionado con el tratamiento de la información y con los datos que tenemos de nuestros clientes nos va a permitir comprender mejor cuáles son sus necesidades y ofrecerles productos que se adecúen mejor a ellas.
Al final, se trata de poder ofrecer soluciones energéticas mucho más eficientes y personalizadas en función de lo que necesita cada cliente.
El almacenamiento energético parece estar llamado a ser uno de los grandes protagonistas de la transición energética. ¿Qué oportunidades representa para Audax y cómo puede cambiar su propuesta de valor?
La hibridación para nosotros es ahora una pieza fundamental y vemos que es el futuro para seguir creciendo en generación. Desde nuestro punto de vista, la generación fotovoltaica standalone ha llegado ya a un cierto punto de maduración y, a partir de ahí, tenemos que seguir mejorando la tecnología, y eso pasa por incorporar baterías.
Esto nos permite gestionar la energía, moverla entre distintas horas y ser mucho más flexibles. Es decir, no solamente producir cuando hace sol, sino producir y gestionar esa energía.
Nos permite adaptarnos a las nuevas condiciones del mercado, a los precios, a las curvas de pato y a las necesidades de consumo de los clientes, que no necesariamente están concentradas en las horas de producción. Por eso creemos que poder mover esa producción entre distintas horas es clave.
La sostenibilidad ya no es únicamente una cuestión medioambiental, sino también una oportunidad de negocio. ¿Cómo está convirtiendo Audax la transición energética en nuevas oportunidades de crecimiento?
Nosotros llevamos ya más de una década impulsando la generación 100% renovable y el consumo de energía renovable, integrando además criterios ESG. Por tanto, ya venimos operando bajo esta premisa y vamos a seguir haciéndolo.
Queremos seguir creciendo en comercialización y en capacidad de generación renovable, aportando nuestro granito de arena a la producción de energía limpia y optimizando estos activos mediante el almacenamiento.
Todo ello lo vamos a apoyar también en nuevos servicios energéticos centrados en el cliente, porque el cliente forma parte de esos criterios ESG. No se trata solamente de ofrecerle lo que nosotros consideramos, sino de escucharlo y ofrecerle lo que realmente está demandando. Y ahí también entra todo lo que comentábamos sobre el uso de los datos para conocer mejor sus necesidades.
El Plan Estratégico 2026-2030 fija importantes objetivos de crecimiento tanto en ganar capacidad como en cifras. ¿Cuáles son las tres grandes palancas que permitirán a Audax alcanzar esas metas?
Las tres palancas son claras. La primera es seguir impulsando nuestra principal línea de negocio, nuestro core business, que es la comercialización de energía. Vamos a seguir desarrollando esta actividad en los distintos países en los que estamos presentes.
La segunda es continuar con la expansión y la optimización de la generación. No se trata solamente de incorporar más megavatios en producción, sino también de optimizar los activos existentes mediante repotenciaciones y baterías de almacenamiento.
Y la tercera palanca es apoyar todo este crecimiento en la transformación tecnológica y en el desarrollo de nuevos servicios, con el objetivo de convertirnos en una multi-utility, una compañía digital multiservicio.
Una muestra de ello es nuestra entrada en el mundo de las telecomunicaciones de la mano de MasOrange. Este acuerdo supone un primer paso para avanzar hacia ese modelo de multi-utility.
Audax está creciendo tanto en generación renovable como internacionalmente. ¿Dónde ven las mayores oportunidades de expansión durante los próximos años y qué mercados consideran estratégicos?
Los planes pasan por seguir creciendo en los mercados donde ya tenemos presencia. Es decir, en los siete países en los que estamos actualmente, la idea es seguir impulsando nuestro negocio.
La diversificación geográfica es para nosotros un pilar fundamental y, por supuesto, vamos a seguir explorando oportunidades en otros mercados. Por ahora, nuestro objetivo se centra en Europa y estamos analizando distintas opciones, siempre bajo criterios de disciplina financiera y creación de valor.
Tenemos muy claro qué buscamos cuando nos expandimos y contamos con una serie de criterios muy definidos a la hora de analizar cada mercado. En ese sentido, estamos estudiando distintas oportunidades para seguir ampliando nuestro negocio de comercialización en más países.
Si miramos a 2030, ¿quieren que Audax sea principalmente una comercializadora, una generadora renovable o una compañía energética integral capaz de ofrecer al cliente generación, almacenamiento, eficiencia y gestión de su energía?
El objetivo es convertirnos en esa compañía energética integral que comentaba, una compañía que vaya más allá del propio suministro. Queremos ser capaces de gestionar todas las necesidades del cliente, que cada vez son más complejas.
Tenemos generación, no solamente a nivel utility scale, sino también generación de autoconsumo, que ya tienen muchos de nuestros clientes industriales. Tenemos almacenamiento, tanto a nivel utility scale como a nivel local o doméstico. Y todo esto hay que integrarlo dentro de un mismo ecosistema, junto con la eficiencia y el consumo energético. También tenemos el coche eléctrico y muchas otras necesidades que tenemos que ir gestionando.
Queremos convertirnos en una compañía energética integral capaz de gestionar todas esas necesidades del cliente, siempre con el foco puesto en ofrecer soluciones sencillas, eficientes y basadas en tecnología.
La inteligencia artificial, el IoT y otras tecnologías nos permiten hoy aglutinar todos esos datos y todas esas necesidades del cliente para ofrecerlos dentro de una única solución.
Para terminar, ¿cuál considera que es la gran oportunidad que tiene Audax por delante y qué tendría que haber conseguido la compañía en 2030 para poder decir que esta nueva etapa ha sido un éxito?
Queremos aprovechar esta ola de crecimiento de la electrificación para seguir incrementando nuestra cifra de negocio, apoyándonos en este modelo diversificado y en esa compañía integral de la que hablaba, capaz de ofrecer una propuesta completa al cliente.
¿Y cómo mediremos si hemos conseguido el objetivo? Alcanzando las metas que nos hemos marcado en el Plan Estratégico. Básicamente, hablamos de 25 teravatios hora de energía suministrada para 2030, más de 500 megavatios de capacidad instalada en generación, 180 millones de euros de EBITDA y unos 85 millones de euros de beneficio neto.
Estas son las cuatro principales cifras que hemos marcado en nuestro Plan Estratégico y, obviamente, si las conseguimos, significará que el trabajo se ha hecho bien y que hemos cumplido los objetivos que nos habíamos fijado.