Saudi Aramco, la mayor compañía petrolera del mundo, ha registrado un importante crecimiento de sus beneficios durante los nueve primeros meses de 2026. La empresa obtuvo unas ganancias netas de 101.481 millones de dólares (90.649 millones de euros), lo que representa un incremento del 34,2% respecto al mismo periodo del año anterior. Esta mejora de los resultados se explica principalmente por la subida del precio del petróleo, provocada por el conflicto en Oriente Próximo y las dificultades de suministro que han afectado al mercado energético internacional.

Durante los tres primeros trimestres del año, el precio medio del barril de crudo se situó en 91,7 dólares, frente a los 71 dólares registrados en el mismo periodo de 2025. El encarecimiento fue especialmente significativo entre julio y septiembre, cuando el precio medio alcanzó los 95,2 dólares por barril, un 36% más que un año antes.

El aumento de los precios también impulsó la facturación de la compañía. Entre enero y septiembre, Aramco alcanzó unos ingresos de 404.234 millones de dólares (361.084 millones de euros), un 20,8% más que en el ejercicio anterior.

Según explicó la petrolera, este crecimiento estuvo favorecido por los mayores precios de venta del petróleo, los productos refinados y los productos químicos. Sin embargo, el incremento de los ingresos se vio parcialmente limitado por una reducción de los volúmenes comercializados.

Por su parte, el beneficio ajustado, que excluye determinados efectos contables y otros factores extraordinarios, se situó en 98.379 millones de dólares (87.878 millones de euros), lo que supone un aumento del 22% respecto al año anterior.

El tercer trimestre refuerza los resultados de la petrolera

Entre julio y septiembre, Aramco mantuvo la tendencia positiva de los meses anteriores y consiguió un beneficio neto de 36.252 millones de dólares (32.382 millones de euros), un 34,6% más que en el mismo trimestre de 2025.

La facturación trimestral también experimentó un notable avance, con unos ingresos de 140.492 millones de dólares (125.495 millones de euros), lo que representa un crecimiento interanual del 26%.

Estos resultados reflejan cómo el encarecimiento del petróleo ha permitido a la compañía incrementar sus ganancias pese a las dificultades que atraviesa el sector energético como consecuencia de la inestabilidad geopolítica.

Aramco aumenta la remuneración a sus accionistas

El buen comportamiento financiero también ha permitido a la compañía mejorar la retribución a sus inversores. El consejo de administración ha aprobado un dividendo base de 21.884 millones de dólares (19.548 millones de euros) correspondiente al tercer trimestre, una cantidad un 3,5% superior a la distribuida un año antes.

Con este nuevo reparto, los dividendos base acumulados durante los nueve primeros meses de 2026 alcanzan los 65.658 millones de dólares (58.649 millones de euros), también un 3,5% más que en el mismo periodo del ejercicio anterior.

De esta manera, Aramco mantiene su política de remuneración al accionista, apoyándose en su capacidad para generar beneficios en un escenario de elevados precios energéticos.

La tensión en Oriente Próximo amenaza el suministro mundial

A pesar de la mejora de sus cuentas, la petrolera saudí ha advertido de los riesgos que continúa afrontando el mercado internacional del petróleo. El presidente y consejero delegado de Aramco, Amin H. Nasser, ha señalado que la incertidumbre geopolítica y los ataques contra infraestructuras energéticas estratégicas han agravado los problemas de suministro durante el tercer trimestre de 2026.

Según el directivo, esta situación está teniendo importantes consecuencias para la seguridad energética mundial y obliga a las compañías del sector a reforzar sus mecanismos de prevención y respuesta.

Ante este escenario, Aramco está estudiando nuevas posibilidades para ampliar su capacidad de almacenamiento fuera de Arabia Saudí y establecer rutas alternativas de exportación que permitan garantizar la continuidad de sus operaciones.

Con estas medidas, la compañía busca reducir su exposición a posibles interrupciones del suministro y fortalecer su red internacional de distribución.

En definitiva, Aramco ha conseguido mejorar considerablemente sus resultados gracias al fuerte encarecimiento del petróleo. Sin embargo, la misma inestabilidad internacional que está favoreciendo sus ingresos representa también uno de sus principales desafíos, especialmente por los riesgos que supone para las infraestructuras energéticas y las rutas comerciales.