Manuel Pinto, responsable de análisis de XTB, mantiene una visión constructiva sobre los mercados financieros y considera que la victoria demócrata en las elecciones de medio término de Estados Unidos favorece las perspectivas de la renta variable. A su juicio, los inversores interpretan este resultado como una oportunidad para limitar determinadas políticas de Donald Trump y alcanzar una mayor estabilidad política y económica.

El analista explica que las recientes correcciones bursátiles no representan un deterioro generalizado de los mercados, sino una rotación de capital desde las grandes tecnológicas hacia sectores tradicionales. Destaca que los inversores mantienen su confianza en la resiliencia económica y siguen encontrando oportunidades.

Pinto recuerda que, históricamente, el S&P 500 registra una rentabilidad media del 5,7% durante los tres meses posteriores a las elecciones de medio término y del 12,4% a seis meses. A esta estacionalidad favorable se suman unos resultados empresariales sólidos, con un 82% de las compañías que supera las expectativas y un crecimiento de los beneficios del 30,2%.

También destaca el comportamiento de las empresas ajenas a las siete grandes tecnológicas, cuyos beneficios avanzan un 32,6%, diez puntos porcentuales por encima de lo previsto. Sin embargo, advierte de los riesgos que afrontan determinadas compañías vinculadas a la inteligencia artificial, especialmente las denominadas neoclouds, ante posibles retrasos en la construcción de centros de datos por su elevado consumo energético y de agua.

En este escenario, Pinto apuesta por sobreponderar Europa y China, dos regiones que, según explica, se benefician de una posible moderación de las tensiones comerciales y del abaratamiento de la energía si disminuye el conflicto en Oriente Medio.

En Europa, su principal apuesta se centra en el consumo discrecional, especialmente en sectores como el textil, el lujo y la automoción, que acumulan importantes caídas y ofrecen potencial de recuperación. El experto considera que la reducción de los precios del petróleo y del gas favorece a estas industrias, mejora sus perspectivas de crecimiento y puede impulsar el consumo.

En concreto, destaca las oportunidades que ofrecen los ETF especializados en consumo discrecional europeo que acumula una caída cercana al 14% en el año. A su juicio, este retroceso abre una oportunidad de entrada para aprovechar una eventual recuperación del sector. También identifica posibilidades de inversión en los bancos europeos, que pueden beneficiarse de la mejora del ciclo económico.

Respecto a China, destaca las valoraciones atractivas de sus compañías tecnológicas, el apoyo gubernamental a la inteligencia artificial y la posibilidad de que una menor presión arancelaria estadounidense favorezca nuevas entradas de capital.

En la construcción de carteras, recomienda mantener como núcleo una exposición diversificada a través de un ETF que replique el MSCI All Country, al incorporar tanto mercados desarrollados como emergentes. Como alternativa para la renta variable estadounidense, menciona los ETF equiponderados del S&P 500, que permiten reducir la concentración en las grandes tecnológicas. Completa esta estrategia con renta fija gubernamental estadounidense de corto y medio plazo.

Finalmente, Pinto reafirma su apuesta por el oro como elemento diversificador. La caída de las rentabilidades de los bonos, la debilidad del dólar y una menor presión vendedora favorecen al metal precioso, que, según sus previsiones, puede alcanzar los 4.500 dólares a corto plazo.