Pero eso es bueno en el medio plazo porque parece que el último país que no había hecho sus deberes lo va a hacer.   El problema que tiene Italia es que en el momento que debía hacer sus deberes no lo hizo porque pensaba que la mejora del ciclo económico lo iba a ayudar. Pero por el medio, cuando los demás hemos hecho las cosas que había que hacer, se han encontrado que la regulación ha cambiado. Así los primeros que tienen que pagar son los bonistas. El Monte di Paschi lo que tiene que hacer es convertir bonos en acciones y después ver cuánto le falta.


Yo no soy muy amigo de los decimales. Al final lo que tenemos es un año que ha mejorado mucho desde finales de noviembre. 
Ha tenido que ver la elección de Trump como detonante, aunque lo que se pone de manifiesto es que ha cambiado el ciclo. Hay una situación más benigna para el mercado para 2017 y 2018. Y defendemos que hay que comprar compañías de ciclo: tecnología, industriales... bancos y que tenemos por delante dos años buenos de bolsa.

Yo diría ArcelorMittal y Acerinox son dos compañías industriales que quien haya cogido el buen timing del mercado habrá gando mucho dinero. Es momento de cíclicos. Yo sería más arriesgado y hablaría del cambio de visión sobre el sistema financiero europeo.
 
Declaraciones a Radio Intereconomía