Sigue flexionándose, pero no se rompe
Los mercados de capitales parecen estar actualmente caminando por la cuerda floja: mientras que la economía mundial sigue mostrando una notable resistencia, los vientos en contra – especialmente los derivados de los precios del petróleo – son cada vez más evidentes. Los inversores operan en un entorno marcado a partes iguales por la confianza y la cautela. Y ahí es precisamente donde reside el verdadero reto para las próximas semanas.