El gestor de renta variable europea de Janus Henderson, Robert Schramm-Fuchs, sostiene que el panorama para los mercados europeos de renta variable es “marcadamente positivo para los próximos 12 a 18 meses”. A su juicio, este impulso estará respaldado por una combinación de factores macroeconómicos, reformas estructurales y un posicionamiento extremadamente bajo de los inversores.
En el mundo hay alrededor de 1.386 millones de kilómetros cúbicos de agua. De estos, el 97,5% es agua salada y tan solo el 2,5% es agua dulce, por eso muchos lo llaman el oro azul. El cambio climático acecha y para muchos, la oportunidad de inversión es ahora. ¿Por dónde empezamos?
Joaquín García Huerga, jefe de estrategia global de BBVA AM, destaca tres sectores con alto potencial para la próxima década. La sanidad, la inteligencia artificial y la tecnología marcarán el ritmo del crecimiento económico y abrirán nuevas oportunidades de inversión a largo plazo.
Aunque el cierre gubernamental en EE. UU. podría limitar la visibilidad de la Reserva Federal sobre el mercado laboral antes de su próxima reunión de política monetaria, se siguen anticipando nuevos recortes de tipos. En Europa, la presidenta del BCE, Christine Lagarde, considera que los tipos de referencia actuales son adecuados. Su postura se vio respaldada por un ligero repunte de la inflación en la eurozona. El oro alcanzó un nuevo récord histórico por encima de los 3.800 dólares por onza.
Los dividendos globales aumentaron considerablemente en la primera mitad del año, con un incremento interanual del 7,7 % en términos brutos hasta alcanzar la cifra récord de 1,14 billones de dólares, casi tanto en seis meses como en todo 2017.
En un entorno marcado por la incertidumbre financiera y volatilidad, los bonos convertibles resurgen como una opción clave para inversores que buscan equilibrio entre riesgo y oportunidad. Nicolas Cremieux, responsable de esta clase de activos en Mirabaud Asset Management, explica por qué los convertibles están ganando terreno frente a la renta fija y variable tradicional, y cómo sectores como tecnología, salud o fintech están impulsando nuevas emisiones con gran atractivo.
Es cierto que el “mítico” Oktoberfest, que ya ha traspasado las fronteras de Múnich para convertirse en un evento de alcance mundial, ya habrá terminado cuando se publiquen estas líneas. A diferencia de lo que sugiere su nombre, la famosa fiesta de la cerveza se celebra tradicionalmente en septiembre y solo se prolonga unos días en octubre. Por tanto, ¿podríamos vivir un “Oktoberfest” también en los mercados?
La inteligencia artificial se perfila como uno de los motores más poderosos de cambio económico y tecnológico, con un impacto que trasciende ampliamente los sectores directamente vinculados a la innovación digital. La creciente demanda energética de los centros de datos —que podría superar el 20% del consumo total en EE. UU. en 2030— está convirtiendo a las eléctricas en actores clave, al tiempo que dispara la necesidad de soluciones de refrigeración avanzada, un mercado llamado a multiplicarse por diez en apenas cuatro años.