El mercado entra en verano con bolsas en niveles exigentes y con los bancos centrales todavía condicionados por la inflación. ¿Ves este rally como algo sostenible o crees que el mercado está siendo demasiado complaciente? ¿Qué señales vigilarías para distinguir una oportunidad de una trampa de valoración?
La realidad es que el mercado ha subido fuerte en el año, sobre todo en este segundo trimestre, que ha hecho doble dígito en casi todos los índices. Pero la realidad es que existe cierta sensación de complacencia, aunque hay cosas que efectivamente han mejorado. Tenemos definitivamente abierto el estrecho de Ormuz. La política monetaria no va a ser tan positiva como pensábamos, pero tampoco va a ser un gran lastre.
Lo que es más importante es que las bolsas siempre se dirigen por los beneficios. La realidad es que las bolsas hoy no están más caras que a principio de año porque los beneficios han subido junto con las bolsas. Por lo tanto, no podemos hacer comentario genérico; desde luego puede que haya bolsillos de complacencia, pero pensamos que los resultados empresariales mueven el precio de las acciones y que, por lo tanto, las subidas posiblemente se expliquen y no sean tan irracionales como algunos piensan.
Después de meses en los que la inteligencia artificial, la tecnología y algunos grandes valores han concentrado buena parte del entusiasmo inversor, ¿crees que el segundo semestre puede traer una rotación hacia otros sectores, estilos o regiones? ¿Dónde ves hoy mejor binomio rentabilidad-riesgo?
Pensamos que ese componente del mercado que ha liderado en gran parte los índices y ha tenido subidas espectaculares en lo que va de año, puede seguir. Posiblemente no al mismo ritmo, pero, una vez más, hay cosas muy diferentes. Hay temas de óptica ligada a la inteligencia artificial que cotizan a valoraciones absolutamente disparatadas, pero hay cosas como memorias o incluso semiconductores que todavía cotizan a precios razonables.
Entonces, pensamos que hay que gestionar riesgos y probablemente haya que gestionar esa volatilidad. Se deben ir haciendo algunas cosas, quizás reduciendo ligeramente lo que han sido los líderes del mercado hasta ahora, pero sigue habiendo valor ahí.
Por otro lado, desde luego necesitamos carteras diversificadas que tengan algo que compense ese escenario. El escenario de continuidad en el capex de la inteligencia artificial es probablemente el escenario central; otra cosa son las valoraciones. Desde luego nosotros, en nuestro fondo principal de renta variable (Paradigma Value Catalyst), estamos compensando esas pequeñas posiciones todavía con cosas que cotizan a múltiplos atractivos y se han quedado muy atrás. Por ejemplo, activos en el sector salud, en concreto, fabricantes de medicamentos más que el puro medicamento, estamos encontrando cosas atractivas en lujo y tenemos carteras bien balanceadas y diversificadas.
Todavía queda un componente de materias primas para compensar esa idea de la tecnología con el valor que hay en la vieja economía y en los "hierros". Es todo compañía a compañía, pero pensamos que en una cartera diversificada todavía quedan opciones, y debajo de los índices hay ideas muy interesantes para invertir.
En renta fija, los inversores vuelven a mirar los bonos como fuente de rentabilidad, pero las curvas, la inflación y los déficits fiscales siguen generando incertidumbre. ¿Qué papel crees que debe jugar hoy la renta fija en una cartera: duración, crédito, liquidez o protección?
Yo creo que la renta fija en este país siempre tiene un papel predominante en las carteras; el inversor español es principalmente un inversor conservador. Pero es que ahora, además, la renta fija tiene unas rentabilidades atractivas a vencimiento. No esperamos grandísimas revalorizaciones, pero carteras como la de nuestro fondo de renta fija (Paradigma Flexible Bonds), por reflejar cómo están estructuradas, presentan una cartera de calidad con una rentabilidad esperada anual a vencimiento del 3,7% hoy. Es una cartera de calidad, investment grade, con una duración muy contenida y con un riesgo controlado que aporta bastante visibilidad sobre esos beneficios.
Por lo tanto, creo que es fácil decir que, con independencia de este repunte de la inflación, un 3,7% va a ser una rentabilidad muy por encima de la inflación media en Europa y, por lo tanto, es atractivo.
Los inversores en renta fija todavía tienen una muy buena oportunidad. Sin embargo, hay que tener en cuenta que hay algunos nichos, en concreto los más arriesgados de la renta fija, que sí que están muy caros. Por lo tanto, creo que en renta fija hay que posicionarse hoy de forma conservadora, esperando oportunidades, porque todos los años el mercado te da alguna oportunidad y el coste de esperar hoy es muy bajito
El verano suele ser un periodo de menor liquidez y mayor sensibilidad a sorpresas geopolíticas, datos macro o decisiones de bancos centrales. ¿Qué riesgos concretos te preocupan más para estos meses y cómo debería prepararse un inversor sin caer en decisiones impulsivas?
Creo que hay un poco de mito con esto del verano. Desde luego el verano es más volátil, eso es cierto, pero no necesariamente significa que en verano las bolsas o los mercados caigan. Es cierto que se suelen mover más. Si la volatilidad fuera el único riesgo, pues quizás sí que habría que hacer algo, pero también hemos visto muchos veranos en los que, por esta liquidez reducida provoca que menores operaciones sean capaces de arrastrar más los precios, tanto al alza como a la baja.
Por lo tanto, nos preocupa quizás el foco en la inteligencia artificial, que es un poco la moda del mercado. En concreto, en esta próxima publicación de resultados, nos interesa el mensaje que puedan dar las compañías, los hiperescaladores principalmente, sobre la inversión en inteligencia artificial. Nosotros pensamos que esta inversión va a seguir y no esperamos que haya malas noticias en ese foco.
Con la macroeconomía despejada, entramos al verano con una situación macroeconómica algo particular: si nada se choca de frente contra el muro, todo va a ser positivo. Estamos en esa situación que no puede durar mucho tiempo, donde las noticias macro malas son buenas porque van a implicar menos subidas de tipos, y las noticias macro buenas son buenas porque, a no ser que veamos la inflación desbocada, suponen mayor crecimiento.
Por lo tanto, estamos en un entorno razonablemente benigno de cara al verano en el que, por supuesto, podemos tener noticias. Casi siempre en verano lo que pasa son cosas muy particulares, como el unwind del carry trade de hace un par de veranos; es decir, cosas más técnicas que fundamentales. Estaremos atentos y seguiremos las carteras y los fondos de cerca, pero no estamos actuando de emergencia antes de verano.
Pensando en un inversor español de perfil medio que llega al verano con plusvalías en bolsa, algo de liquidez y dudas sobre si esperar o invertir, ¿cómo construirías una cartera equilibrada para los próximos 6-12 meses? ¿Qué errores evitarías especialmente ahora?
El error que evitaría especialmente es el pánico y el actuar por sentimiento, ya sea pánico o euforia. No toca hacer nada porque la bolsa haya subido un 10%. Correr detrás del mercado nunca tiene sentido.
Tiendo a pensar que casi siempre, pero especialmente para verano, que es un momento en el que probablemente los inversores puedan ocuparse menos de sus carteras y estén algo menos encima, también vale el umbral de la tranquilidad. Aunque la volatilidad marca el riesgo, prefiero medirlo, cuando hablamos de personas, en el "umbral del sueño": ¿cómo duermes? Bien. Para dormir bien, creo que una decisión muy sensata es tener fondos multiactivo, en los que hay un gestor profesional detrás que va a gestionar ese riesgo y va a tomar por nosotros decisiones en caso de que haya que readaptar las carteras a un nuevo entorno de mercado. Este entorno podría cambiar durante el verano.
Nosotros tenemos varios fondos multiactivo. Contamos con Paradigma Stable Return, que es un 50/50 entre renta fija y renta variable, el cual podrá ser muy activo si hiciera falta y ponerse mucho más conservador o más agresivo si ve oportunidades durante el verano. Para algo más conservador, en Paradigma Conservative Multi-Asset lo que buscamos principalmente es la preservación de capital. Ese es el sitio en el que los inversores probablemente estén asegurando su dinero con rentabilidades esperadas de entre el 3% o el 4%, contando con la garantía absoluta de que hay un inversor profesional detrás cuidando de nuestras carteras.