De cara al verano y, sobre todo, pensando ya en la vuelta de septiembre, ¿cómo debería preparar su cartera un inversor en fondos? ¿Conviene reducir riesgo antes de unos meses potencialmente más ilíquidos o es más importante no tomar decisiones tácticas por estacionalidad si el horizonte es de largo plazo?

La falta de liquidez durante los meses de verano es una realidad debido, lógicamente, a una menor presencia de inversores en el mercado. No obstante, esto no implica que el mercado deba sufrir necesariamente. Si analizamos la estacionalidad en los últimos diez años, se observa que el S&P 500 ha registrado subidas, con revalorizaciones medias en dicho periodo cercanas al 6%.

Por su parte, si nos enfocamos en nuestro mercado de referencia, tanto el Ibex 35 como el Euro Stoxx han mostrado un comportamiento positivo en prácticamente siete de cada diez años para el Euro Stoxx, y en seis de cada diez años para el Ibex. Por lo tanto, esa menor liquidez no se traduce de forma automática en rentabilidades negativas.

Además, el inversor debe procurar que su posicionamiento sea coherente con sus expectativas sobre el desarrollo del mercado. No se debe operar en función de la estacionalidad, sino analizar las tendencias futuras del mercado. Existen eventos geopolíticos o macroeconómicos que pueden obligar a modificar las decisiones de inversión, como la situación actual y la incertidumbre en torno a Irán. En consecuencia, el inversor debe definir adecuadamente su perfil de riesgo y confiar en que el mercado o su fondo responderá según sus proyecciones, evitando tomar decisiones irracionales basadas en la premisa de que la estacionalidad estival es perjudicial.

Como selector de fondos, cuando analizas una gestora externa, ¿qué pesa más en la decisión final: la rentabilidad pasada, la estabilidad del equipo, la claridad del proceso, el control del riesgo o las comisiones? ¿Qué señales te hacen descartar un fondo aunque sus números recientes sean buenos?

En cuanto a los criterios de selección, evaluamos la totalidad de las variables. Al final, se aplican dos grandes metodologías, en línea con el estándar de la industria: criterios cuantitativos y cualitativos.

  • Criterios Cuantitativos: Nos permiten filtrar los fondos en función de variables como la rentabilidad, las caídas máximas, las subidas y los periodos de recuperación, analizados a diversos plazos. Para ello, se emplean múltiples modelos cuantitativos con el fin de determinar si el perfil del gestor se ajusta a nuestras necesidades.
  • Criterios Cualitativos: Posteriormente, realizamos un análisis en profundidad para verificar la estabilidad del equipo gestor, su coherencia y si el proceso de toma de decisiones está descentralizado, ya que evitamos los fondos que dependen exclusivamente de una sola persona.

¿Qué nos llevaría a identificar una señal de alerta? Como mencioné anteriormente, el análisis de flujos es clave. Adicionalmente, exigimos que el resultado de la gestión sea consistente con el discurso del equipo gestor; esto es un factor crítico.

En un mercado donde muchos fondos globales están muy concentrados en Estados Unidos, tecnología e inteligencia artificial, ¿cómo puede un fondo de fondos evitar comprar todos la misma exposición con distinto envoltorio? ¿Dónde está hoy la verdadera diversificación para un inversor que ya tiene fondos mixtos o globales?

En los fondos de fondos de Unicaja Asset Management, el objetivo es seleccionar estrategias que cumplan estrictamente con el mandato para el que fueron diseñadas. No buscamos fondos que suban o bajen de manera impredecible según la tendencia del mercado; requerimos vehículos que mantengan un error de seguimiento (tracking error) reducido.

Para aportar valor y evitar una concentración excesiva en el sector de la inteligencia artificial, este año hemos optado por fondos equally weighted en Estados Unidos, donde todas las compañías tienen el mismo peso, lo que reduce la exposición al sector tecnológico. A nivel sectorial, mantenemos inversiones en el sector financiero y en otras temáticas específicas. Asimismo, las empresas de pequeña y mediana capitalización (small and mid caps) americanas también nos están aportando valor.

No obstante, en lo relativo a la diversificación, la realidad es que resulta indispensable mantener cierta exposición a la inteligencia artificial debido al elevado peso que tiene en los índices de referencia; no es viable quedar fuera de esa tendencia. Por otra parte, desde el inicio del conflicto bélico, el único activo que ha funcionado de manera efectiva como diversificador real ha sido el dólar estadounidense. Dado que no es recomendable mantener la totalidad de la cartera en dólares, la verdadera diversificación radica en la decisión estratégica de estar invertido o no estar invertido cuando todos los activos muestran una alta correlación.

Para un inversor que quiere dormir tranquilo durante estos meses, ¿qué tipo de fondos considerarías más “ultraseguros” o, al menos, más conservadores? ¿Fondos monetarios, renta fija a corto plazo, fondos de deuda pública, productos con vencimiento…? ¿Qué riesgos conviene no perder de vista incluso en las opciones más prudentes?

Para un inversor con un perfil totalmente conservador, el vehículo idóneo es un fondo de renta fija a corto plazo que invierta en pagarés con vencimientos a tres y seis meses. Si el perfil del cliente es estrictamente conservador, se le debe orientar hacia este tipo de productos, los cuales minimizan las sorpresas y gestionan eficazmente los episodios de volatilidad.

Sin embargo, actualmente se ha popularizado mucho, especialmente entre los más jóvenes, el concepto de FOMO (Fear of Missing Out), que define el temor a quedar fuera del mercado. El problema radica en que los mercados experimentan correcciones significativas y, a los pocos días, los inversores sienten la necesidad de reingresar, impulsando los mercados nuevamente a máximos. Este es el principal riesgo para el inversor ultraconservador: al mantener una posición defensiva, podría perderse movimientos alcistas muy agresivos en el mercado.

Cuando un inversor tiene parte de sus ahorros parados en cuenta y otra parte invertida en fondos, ¿cómo debería decidir qué porcentaje mantener en liquidez y qué parte invertir? ¿Depende más del perfil de riesgo, del horizonte temporal o del colchón de emergencia que necesite cada persona?

En este ámbito, lo primordial es recomendar al inversor que acuda a su planificador financiero, dado que existen múltiples productos, no solo fondos de inversión, que pueden garantizar o adaptarse a sus necesidades específicas de rentabilidad, dentro de lo que permite el mercado.

En segundo lugar, se deben evaluar las necesidades de liquidez inmediata y, sobre todo, el horizonte temporal, que es una variable imprescindible al estructurar una cartera de fondos. 

En resumen, es fundamental contar con asesoramiento profesional para definir los porcentajes de asignación de activos (asset allocation) y adecuar la estrategia al perfil de riesgo, ya sea este conservador, agresivo o moderado.