Allianz Global Investors (AllianzGI), una de las principales gestoras de activos del mundo, considera que la economía global afronta 2026 “doblándose, pero sin romperse”, apoyada en la progresiva flexibilización de la política monetaria, la solidez de los balances del sector privado y tendencias favorables como la inteligencia artificial (IA). No obstante, la inflación sigue mostrando un comportamiento desigual y persistente, especialmente en Estados Unidos, aunque tiende a moderarse en otras regiones.
En este contexto, AllianzGI ha reforzado su posicionamiento favorable al riesgo, apostando por una mayor diversificación entre clases de activos y geografías. No obstante, el riesgo geopolítico continúa siendo un factor a vigilar, como pone de manifiesto la intervención de Estados Unidos en Venezuela a comienzos de año.
Europa ofrece oportunidades selectivas pese al menor dinamismo de algunos mercados, mientras que Asia continúa mostrando valor tanto en renta variable como en divisas. La combinación de exposición a motores de crecimiento estructural, como la inteligencia artificial, con posiciones en mercados emergentes, metales preciosos y divisas infravaloradas puede ayudar a equilibrar riesgo y rentabilidad en un ejercicio que AllianzGI anticipa sólido, aunque complejo, y en el que la gestión activa será clave.
Macro
Christian Schultz, economista jefe, comenta: “En Estados Unidos, la economía ha mostrado una resiliencia notable, aunque el crecimiento subyacente continúa siendo frágil. Por ello, estimamos que el incremento del PIB se situará por debajo de su potencial en 2026, en un rango del 1,4 % al 1,9 %. En Europa, anticipamos unas perspectivas cíclicas más equilibradas para la zona euro, respaldadas por una inflación moderada, probablemente por debajo del objetivo del 2 % del Banco Central Europeo, y un mayor apoyo fiscal, liderado por Alemania. En China, el PIB registrará un repunte temporal en el primer semestre de 2026 gracias al estímulo fiscal anticipado, aunque posteriormente volverá a una senda de crecimiento estructuralmente más moderada, con una expansión anual de entre el 4,2 % y el 4,7 %, en un contexto de contención del gasto de los consumidores. En Japón, el incremento previsto del gasto fiscal podría llevar al Banco de Japón (BoJ) a adoptar una política monetaria más restrictiva que la subida de 25 puntos básicos que actualmente esperamos para mediados de 2026”.
Renta variable
Michael Heldmann, director de inversiones en renta variable, explica: “Aunque las valoraciones en Estados Unidos son exigentes, especialmente en las grandes tecnológicas, siguen existiendo oportunidades selectivas, respaldadas por un repunte de la inversión en capital fijo en el sector manufacturero. Por el contrario, los mercados de Japón y Reino Unido continúan infravalorados según nuestros indicadores, pese a las modestas revalorizaciones recientes, mientras que Europa se beneficia de los estímulos fiscales y de las iniciativas de autonomía estratégica. En Asia, la adopción de la inteligencia artificial en China y la expansión de la economía digital en India ofrecen perspectivas de crecimiento especialmente atractivas. A nivel sectorial, las ciencias de la vida muestran señales de recuperación, el potencial transformador de la IA sigue siendo sólido a largo plazo y los servicios públicos están bien posicionados para beneficiarse del aumento de la demanda energética”.
Renta fija
Jenny Zeng, directora de inversiones en renta fija, afirma: “Ante la divergencia existente en los mercados de bonos a nivel global, apostamos por un enfoque activo en la gestión de la duración. En los mercados desarrollados, como Estados Unidos, preferimos los bonos soberanos a corto plazo, con expectativas de un mayor "steepening" (o empinamiento) de la curva de tipos. En Canadá, resultan atractivas las estrategias de aplanamiento de la curva, dado que el ciclo de flexibilización monetaria se acerca a su fin. La deuda soberana de mercados emergentes, especialmente en países como Brasil, Perú y Sudáfrica, ofrece rendimientos reales atractivos. En crédito con grado de inversión, priorizamos los tramos más sénior de la estructura de capital, con preferencia por los sectores financiero y de servicios públicos frente a los industriales cíclicos. En el segmento de alto rendimiento, adoptamos un enfoque selectivo y diversificado, identificando oportunidades en compañías de mercados emergentes y en el high yield asiático”.
Multiactivos
Greg Hirt, director global de Inversiones Multiactivos, detalla: “Mantenemos una visión positiva sobre los activos de riesgo, pese a la volatilidad reciente de los mercados. La renta variable es nuestra clase de activo preferida, apoyada en unos beneficios empresariales resilientes impulsados por la inteligencia artificial. En renta fija, somos especialmente optimistas con los bonos que presentan curvas ascendentes y mantenemos una visión moderadamente positiva sobre la duración. La deuda de mercados emergentes continúa siendo una convicción clave por su atractivo carry y su solidez, complementando el crédito de alta calidad en nuestras carteras. El oro sigue siendo una apuesta estratégica a largo plazo, respaldada por la demanda de los bancos centrales, mientras que las perspectivas del cobre han mejorado gracias al aumento de la demanda y a las restricciones de oferta”.