Históricamente has evitado el sector bancario por su dependencia macro. Con los tipos de interés ya estabilizados en la parte baja del ciclo y unos balances saneados, ¿sigue siendo la banca una 'trampa de valor' o hay algún catalizador que te haga replantearte esa exclusión?
No consideramos necesariamente que la banca haya sido una "trampa de valor". De hecho, el sector ha mostrado un desempeño excepcional, con revalorizaciones del 40-50% desde los mínimos impulsados por las políticas arancelarias estadounidenses.
Nuestra ausencia en el sector no responde a una desconfianza generalizada, sino a nuestra filosofía de inversión: buscamos compañías con catalizadores específicos (en su negocio, accionariado o balance). Los bancos, aunque sólidos, suelen moverse al unísono con el ciclo del margen de intermediación, la morosidad o las comisiones. Mantenemos el contacto con las entidades para tomar el pulso al mercado, pero tras el fuerte rally reciente, las valoraciones actuales no ofrecen el margen de seguridad que exigimos para entrar.
Recientemente has mencionado el potencial del sector farma (fabricantes) y el GNL. Tras el rally de los últimos meses, ¿consideras que el mercado ya ha reconocido ese valor intrínseco o sigues viendo margen de seguridad suficiente para mantener el peso en cartera?
Es preciso diferenciar ambos sectores. En el ámbito del GNL (Gas Natural Licuado), apostamos por una compañía con proyectos muy específicos. En el contexto geopolítico actual, el mercado valora cada vez más la diversificación de fuentes de energía que no dependan de puntos críticos como el Estrecho de Ormuz. Nuestras posiciones facilitan el acceso global a energía de regiones geográficamente estables.
Por el contrario, el sector farma no ha experimentado tal rally; es nuestra mayor apuesta y su comportamiento ha sido plano. Mientras el mercado ha subido un 40% en los últimos tres años, el sector apenas ha avanzado un 7%. Vemos una oportunidad clara, especialmente en áreas de la cadena de valor menos expuestas a la incertidumbre regulatoria o al vencimiento de patentes. Buscamos segmentos con dinámicas menos binarias y mayor visibilidad.
Dices que el mercado es eficiente pero lento. Superada la euforia inicial por la Inteligencia Artificial, ¿estás encontrando compañías fuera del radar tecnológico que estén aplicando esta tecnología para disparar sus beneficios operativos a 3-5 años, que es tu horizonte real?
Estamos ante una paradoja interesante. Los líderes de la IA, tras la corrección de la euforia, presentan valoraciones atractivas, incluso Nvidia, si mantiene su hegemonía. Sin embargo, las empresas que pueden adoptar la IA más rápido para optimizar procesos son también las más vulnerables ante la competencia disruptiva.
En el otro extremo, encontramos sectores donde la IA es puramente incremental: nadie puede "crear" digitalmente moléculas de carbono, cobre o plantas industriales. Aquí, la tecnología se aplica al mantenimiento predictivo y a la eficiencia en la construcción. Aunque nuestro horizonte es de 3 a 5 años, estos proyectos de adopción masiva aún están en fase germinal. Actualmente, el mercado se debate entre el riesgo de disrupción y la oportunidad operativa, una dicotomía que aún dificulta extraer conclusiones definitivas en sectores tradicionales.
Es una respuesta muy larga y poco conclusiva y pido perdón por ello, pero es que estamos en esa dicotomía.
Ante la actual divergencia entre las valoraciones mínimas en China y el riesgo regulatorio/geopolítico, ¿pesa hoy más en tu proceso de inversión la protección del capital o la infravaloración extrema de estos mercados?
La preservación del capital es innegociable. Matemáticamente, una pérdida del 50% requiere una recuperación del 100% solo para alcanzar el punto de equilibrio. Si proteges el capital, el mercado eventualmente te acompaña en la generación de retornos.
Aunque China está barata en términos relativos, la composición de sus índices exige cautela. Si comparamos "peras con peras", vemos que mientras el EBITDA de gigantes como Alibaba se ha estancado, competidores como Amazon muestran un crecimiento operativo explosivo gracias a su infraestructura en la nube e IA. No tenemos prejuicios regionales; comparamos las mejores compañías globales y, si la valoración y la calidad operativa acompañan, invertiremos allí donde el binomio rentabilidad-riesgo sea más favorable.
Con la rentabilidad real de los monetarios estrechándose en 2026, ¿qué nivel de liquidez mantienes hoy en el fondo para aprovechar errores del mercado sin que el coste de oportunidad penalice el rendimiento del partícipe?
Nuestra liquidez es una consecuencia de la rotación de activos, no una decisión basada en los tipos de interés. Recientemente incrementamos la caja tras alcanzar precios objetivo en varias posiciones, pero ya hemos reinvertido gran parte de ese capital aprovechando oportunidades surgidas en las últimas semanas.
Nuestro objetivo es que el valor liquidativo del fondo tienda siempre a máximos, nutriéndose de compañías compradas cerca de sus mínimos de valoración. No gestionamos la liquidez en función del coste de oportunidad de los tipos reales, sino de la disponibilidad de ideas concretas que mejoren el perfil de la cartera.